Pamela Cunningham Chacón
5 de diciembre 2025

Así empezó Venezuela (y quizás Costa Rica también)


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Estados Unidos, El Salvador, Argentina, Bolivia, Francia, Polonia y un largo etcétera. Sí, esos países de los que nos quejamos porque tienen líderes autoritarios ultra conservadores, sin conocimiento en administración pública, que no saben cuál es el rol del Estado, no conocen la división de poderes, ni el derecho internacional, ni lo que significa solidaridad con el pueblo.

¿Y Costa Rica?

Yo me he cuestionado por mucho tiempo qué es lo que nos define como país. Más allá de la excepcionalidad que creemos tener como “la democracia más firme de Latinoamérica”, he comprendido que lo que hemos tenido es una mezcla de suerte y respeto por el proceso democrático. Hemos tenido malos gobernantes: machistas, agresores, racistas y xenófobos, por ejemplo. Pero todos ellos y ella han respetado el proceso democrático, con una sola excepción.

Entonces, ¿cómo es posible que estemos a las puertas de votar por todo lo contrario a lo que nos debería importar?

Preparando recomendación…

El Pura Vida que se nos olvida

Nos llenamos de orgullo cuando turistas y extranjeros nos definen como Pura Vida. Pero preguntémonos:

¿Somos Pura Vida si votamos en contra de protecciones al medio ambiente?

¿Somos Pura Vida si votamos por candidatos y candidatas que incitan a la agresión o a creer en teorías de conspiración?

¿Somos Pura Vida si queremos que personas distintas a nosotres pierdan derechos?

¿Somos Pura Vida cuando votamos por quienes desean privatizar la educación y los sistemas de salud?

¿Somos Pura Vida cuando votamos por quienes desprestigian instituciones de renombre internacional como el Tribunal Supremo de Elecciones?

No, eso no es ser Pura Vida. Es más, me atrevo a decir que eso no es ser buena persona siquiera.

Las consecuencias tienen nombre

Y la verdad me preocupa. Un país que no es solidario, que no vela por los grupos marginalizados, por la niñez, por las personas pensionadas, por la salud pública, por el agua, por el aire, por el pueblo, por la libertad, se condena a perderlo todo.

¿No me creen? Veamos qué dice la historia.

Cuando gobernantes ultra conservadores de derecha deciden no proteger el medio ambiente, limitar la libertad de expresión, privatizar servicios, perseguir grupos marginalizados y sembrar duda sobre la legitimidad de las instituciones democráticas, los resultados son contundentes: aumenta la desigualdad, se debilita el Estado de bienestar, hay estancamiento o crisis económica, fuga de talentos e inversión.

¿Está usted como votante dispuesto a asumir esos riesgos?

Uno tiende a pensar: “Eso no me va a pasar a mí”. Pero puede pasar. Vean al gran país de Norteamérica y lo que ha sucedido en los últimos gobiernos del presidente Trump.

El privilegio de la minoría

Yo no les vengo a decir por quién votar, pero sí les pido que seamos realistas. Que no nos dejemos “impresionar” por quien grita más alto o nos dice que tiene todas las respuestas y que nada más hay que “confiar” en elles.

Pidamos ejemplos concretos. Propuestas claras que beneficien a todos, todas y todes les costarricenses, no solo a una pequeña parte de la población.

Porque esa parte de la población va a poder ir al hospital privado cuando se accidente. La mayoría de nosotros, no.

Esa minoría puede pagar escuelas privadas, seguridad privada, escoger lo mejor. Porque a elles sí les beneficiará la continuidad.

Pero, ¿a usted?

Así empezó Venezuela

Entonces, cuando en esta temporada electoral alguien les diga “es que así empezó Venezuela”, recuérdenles que parece que nosotros vamos por el mismo camino.

Y pregúntenles si ese es un riesgo que están dispuestos a tomar.

Porque yo no.

ESCRIBE

Pamela Cunningham Chacón

Internacionalista, Master en Dirección de Recursos Humanos y en Administración de Negocios, consultora y conferencista en temas de Recursos Humanos, Comercio Internacional, Diversidad, Equidad, Inclusión y Pertenencia, a través de su empresa Amani Consulting. Como activista lidera el grupo afrofeminista Costa Rica Afro desde 2016, donde se enfocan en proyectos de educación popular y proyectos.