Vivir con un miedo que no parece miedo: así es la “normalidad” bajo la dictadura Ortega-Murillo
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Vivir con un miedo que no parece miedo: así es la “normalidad” bajo la dictadura Ortega-Murillo

Juliana aceptó el carné sandinista y les enseña a sus hijos de ocho y nueve años a no repetir en el colegio lo que se habla en casa. Roxana no saca el celular en un restaurante por temor a que vean qué noticias lee. Bernardo sale a bailar y a jugar pádel cada fin de semana, y dice que no tiene miedo, solo un “bozal”. Andar de puntillas, callar hasta en casa, salir a divertirse igual en Nicaragua. Una “normalidad” que es el reverso de la “paz y tranquilidad” que Rosario Murillo proclama cada mediodía.
Por Wilfredo Miranda Aburto

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El Carmen: la fortaleza Ortega-Murillo

La residencia personal de Daniel Ortega y Rosario Murillo está protegida por más de 70 policías armados y tres anillos de seguridad. El cerco, reforzado tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro en enero de 2026, restringe el acceso a las calles de Reparto El Carmen y mantiene una vigilancia permanente alrededor del núcleo del poder sandinista. Drones, cámaras y policías vigilan todo y a todos.

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