Juan Diego Barberena

Juan-Diego Barberena
1 de septiembre 2026

El llamado a los que están dentro: con la dictadura Ortega-Murillo no hay futuro

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La dictadura Ortega-Murillo quiso mostrar fortaleza en el proceso de aprobación de las reformas constitucionales. Consiguió lo contrario. Las declaraciones de Rosario Murillo durante la última semana no proyectan poder: exponen la vulnerabilidad de un régimen sin alternativa. Por eso ataca a la oposición política, señala agrupaciones específicas y encadena expresiones inconexas, alejadas de la realidad. Ataca porque está perdida. Y porque está perdida pretende proscribir las elecciones y arrebatarle de manera definitiva al pueblo de Nicaragua el derecho a decidir.

Frente a ese cálculo, la oposición política dentro y fuera del país ha trabajado de forma coordinada. Se ha recolocado alrededor de una agenda de reivindicaciones que apunta a un solo objetivo: que el pueblo nicaragüense recobre el derecho a elegir libremente.

La dictadura, en cambio, montó unas consultas que son cualquier cosa menos una consulta. No cumplen con los estándares ni con los parámetros de una consulta legislativa, mucho menos de una enmienda constitucional de conformidad a los principios de formalidad y rigidez. Obligaron a los trabajadores públicos a sentarse a oír lo que se pretende hacer con la reforma. Obligaron a los estudiantes a escuchar lo mismo. Y en esas salas quedó algo en evidencia: las personas sentadas ahí, escuchando a los diputados del Frente Sandinista, quieren elegir libremente. Quieren salir de la dictadura. Quieren otro futuro para ellos, para ellas y para sus hijos e hijas.

Por eso, hoy que la dictadura aprueba las reformas constitucionales, desde la Unidad Nacional Azul y Blanco hacemos un llamado a los trabajadores y a las empleadas públicas, a quienes están dentro de la estructura del régimen. Un llamado a tomar conciencia, cada día más, de que con la dictadura no hay futuro. De que son necesarios en la nueva Nicaragua. De que ese otro país que queremos construir también será para ellos y para ellas.

Preparando recomendación…

La convivencia política y democrática beneficiará a toda la población nicaragüense, sin importar dónde estuvo en estos años, siempre que no cargue con vínculos en graves violaciones a los derechos humanos ni en graves actos de corrupción. Nuestro llamado es para ellos y para ellas: serán útiles, serán necesarios, el país los va a necesitar.

La dictadura los seguirá vigilando mañana. Los perseguirá. Querrá encarcelarlos también, porque en un país sin garantías jurídicas para nadie eso es lo que ocurre. Lo que necesitamos construir es lo contrario: un país con Estado de derecho, con institucionalidad democrática, donde expresarse en público o en privado no represente ningún riesgo.

Nuestro llamado, hoy, es a esa población que cree en un país mejor y distinto. Las puertas están abiertas para ellos y para ellas. Vamos a reconquistar el derecho a elegir y el derecho a decidir. Vamos a construir una nueva Nicaragua. Y el pueblo nicaragüense va a elegir un futuro mejor: un futuro con democracia, con estabilidad, con paz y con justicia sin impunidad.

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Juan-Diego Barberena

Abogado. Máster en Derecho por la Universidad de Cádiz. Miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco.