Durante la administración de Rodrigo Chaves, 17 alcaldes o alcaldesas que llegaron al poder en las elecciones municipales de 2024 declinaron de su filiación hacia el partido con el que fueron electas y se declararon seguidoras del chavismo. Este fenómeno, conocido como transfuguismo, se dio en gobiernos locales asumidos por una diversidad de partidos políticos: el Partido Liberación Nacional (PLN), el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), el Partido Progreso Social Democrático (PPSD), el Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), el Partido Justicia Social Costarricense (PJSC), el Partido Unidos Podemos y el Partido Nueva República.
Estos gobiernos locales se encuentran ubicados en seis de las siete provincias de Costa Rica. En Alajuela este fenómeno se presentó en los municipios de Atenas, Guatuso, Río Cuarto, San Ramón y San Carlos, constituyéndose en la provincia con mayor transfuguismo del país. En segundo lugar, se encuentra la provincia de Puntarenas, en donde este proceso se presentó en las municipalidades de Buenos Aires, Coto Brus, Monteverde y Osa.
Por su parte, en la provincia de Guanacaste siguieron este camino las autoridades electas en los municipios de Abangares, Bagaces y Carrillo. En el caso de Limón, el fenómeno se presentó en Guácimo y en el cantón central de Limón. En la provincia de San José destaca el transfuguismo en Acosta y Turrubares. Finalmente, Barva lo hizo en la provincia de Heredia. Si se mira desde una perspectiva de género, 12 hombres se declararon seguidores del señor presidente, mientras que solo lo hicieron 5 mujeres. Destaca que Río Cuarto y Monteverde, cuyos funcionarios hoy son adeptos del movimiento político chavista, son municipios de reciente formación: 2017 y 2021, respectivamente.
Con este primer recuento resulta evidente que el transfuguismo se ha presentado en gobiernos locales ubicados, mayoritariamente, fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM), lo que da cuenta de las vivencias cotidianas y las apuestas políticas de estos territorios. Con el fin de caracterizar estos municipios y de acuerdo con el Índice de Gestión de Servicios Municipales (IGSM) de 2025, de la Contraloría General de la República (CGR), de estas alcaldías solo San Ramón tiene un grado de madurez intermedio en los servicios municipales brindados, es decir, su desempeño es intermedio es servicios relacionados con la red vial cantonal, el alcantarillado pluvial, el servicio de agua potable, la recolección y tratamiento de los residuos sólidos, el aseo de vías y espacios públicos y los servicios de vigilancia y seguridad comunitarios, entre otros.
El resto de las municipalidades tienen un grado de madurez básico, lo que implica que hay un cumplimiento mínimo en los indicadores medidos, con excepción de los municipios de Guatuso y Monteverde, que poseen un grado de madurez inicial, lo que implica que los servicios brindados son incipientes.
Los datos provisionales proporcionados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a pocos días de los comicios celebrados el pasado 1 de febrero de 2026 muestran que en todos los cantones en donde se ha presentado el transfuguismo, el apoyo a la candidata del oficialismo fue contundente y, en algunos casos, superó significativamente el 48,3% de los votos obtenidos a nivel nacional. Por ejemplo, en el cantón de Buenos Aires, en la provincia costera de Puntarenas, el Partido Pueblo Soberano (PPSO) obtuvo el 70,24% de los votos, mientras que el candidato Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional recibió un 15,62% de respaldo. Por su parte, en el cantón de Guácimo, en la provincia de Limón, el oficialismo consiguió el 69,34% de los votos, superando, también, en 20% el apoyo hacia el oficialismo a nivel nacional.
Estos datos permiten establecer un diálogo necesario entre elecciones nacionales y municipales, normalmente desconectadas en los análisis políticos. A pesar de que en las elecciones municipales de 2024 el oficialismo no logró inscribir al Partido Aquí Costa Rica Manda ante el TSE, por incumplimiento con las reglas de paridad de género en los puestos de alcaldías y sindicalías, hoy el chavismo se encuentra bajo un nuevo partido político y obtuvo un amplio respaldo electoral.
Al mismo tiempo, estos datos también permiten mirar hacia el futuro. Si bien Costa Rica se encuentra procesando los resultados de las elecciones nacionales celebradas el pasado 1 de febrero, el transfuguismo vivido a nivel local invita a imaginar escenarios de la disputa política territorial que se sigue cocinado hoy, de cara a las elecciones municipales del 2028. El chavismo ya cuenta con el apoyo expreso de 17 figuras políticas que en la actualidad realizan funciones en territorios concretos y no parece descabellado sospechar que nuevas adhesiones puedan darse. Sin duda, dar seguimiento al proceso de consolidación del chavismo en su dimensión territorial es parte de las tareas fundamentales de los próximos años.
ESCRIBE
Sindy Mora Solano
Investigadora del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO), de la Universidad Nacional (UNA) y del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), de la Universidad de Costa Rica (UCR). Docente de la Escuela de Sociología de la UCR. Actualmente coordina el programa de investigación “Exclusiones y resistencias: cuerpos, subjetividades y territorios” del Instituto de Investigaciones Sociales. Trabaja temas relacionados con movimientos sociales, protesta, gestión de residuos sólidos autoritarismo, populismo y polarización política.