Adiós en cobertura, Sergio León y Gustavo Bermúdez fallecidos por la COVID-19

Entre marzo y agosto de 2020 han fallecido alrededor de 100 periodistas y comunicadores de América Latina y el Caribe por covid-19, según diversas organizaciones de medios y periodistas.  Los registros refieren que estas muertes han ocurrido en, al menos, los siguientes países: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana. 

Como ha pasado en el resto del mundo y en todos los sectores, las circunstancias de cada contagio y las experiencias frente a la enfermedad y el duelo han sido completamente diversas. También la forma de sobrellevar el adiós y la despedida de parte de las familias y colegas. 

Si bien es cierto que no todas las personas periodistas que fallecieron por covid-19 se contagiaron realizando coberturas sobre la pandemia, todas tenían en el periodismo y la comunicación su principal espacio laboral y motivación vital. Esto quiere decir que nuestra región perdió 100 plumas, voces y lentes que intentaban retratar, explicar o denunciar las realidades de nuestras ciudades y países. 

Frente a esta situación, de julio a septiembre, más de 25 periodistas y diseñadoras de Distintas Latitudes, nos dedicamos a buscar, contactar y entrevistar a familiares, amistades y colegas de diversos periodistas fallecidos por covid-19. Lo hicimos pensando en crear un espacio para rendir memoria y homenaje a su labor como periodistas, a partir de los testimonios de sus personas cercanas.

Así, luego de casi tres meses de reporteo y diseño, desde el 28 de septiembre está en línea “Adiós en cobertura”. DIVERGENTES se suma a esta iniciativa publicando los perfiles de Gustavo Bermúdez y Sergio León, dos de los periodistas radiales más prominentes de Nicaragua, quienes fallecieron a causa de la COVID-19.

Sergio León, «Bam Bam»

11 de noviembre de 1969 – 14 de junio de 2020
Bluefields, Nicaragua
Por Noelia Gutiérrez

Radio La Costeñísima siempre estaba llena de gente: acudían allí para denunciar sus problemas en la comunidad, para alzar su voz, cansados de no ser escuchados por las autoridades locales. Sergio León (50 años), su director, no concebía la radio sino como un servicio comunitario.

En sus veinte años de experiencia periodística, trabajando en prensa escrita, en la radio o al frente de un canal de televisión, siempre tuvo claro que debía denunciar a los poderosos: a la policía coludida con el narcotráfico, a los colonos en busca de tierras ancestrales, a los políticos que reprimían a su pueblo.

“Te van a joder, te van a matar, mejor andate”, le decían sus amigos a Sergio, también conocido como Bam Bam. Él siempre contestaba que no se iba, a pesar de los asedios y las amenazas, porque La Costeñísima era su vida y porque Bluefields era el lugar donde había nacido y donde iba a morir. Así fue.

Falleció el 14 de junio de 2020, después de luchar casi un mes contra la covid-19. Kalúa Salazar, jefa de prensa de la radio, recuerda que desde que iniciaron sus síntomas, Sergio León quiso que se hiciera público su caso, porque era una forma de denunciar que el Gobierno estaba minimizando el impacto de la pandemia en Bluefields y tratando de esconder los contagios y las muertes.

Radio La Costeñísima es ahora un medio multiplataforma, y el noticiero que él mismo presentaba, Tras la Noticia, es referente en el Caribe Sur de Nicaragua. Sobre todo, es un medio que Sergio León preparó para que siempre estuviera “al lado del pueblo, en su presencia o en su ausencia”.

Este perfil fue construido con el testimonio de Kalúa Salazar, discípula y colega.

Gustavo Bermúdez, la voz de La Corporación

28 de febrero de 1955 – 26 de mayo de 2020
Managua, Nicaragua
Por Noelia Gutiérrez

Su voz la recuerdan cálida, gruesa, amena, de las que no golpeaban el oído, de las que gusta escuchar. Por eso muchos creían que la voz de Gustavo Bermúdez (65 años) era la voz personificada de la Radio Corporación, el medio donde había trabajado durante los últimos 30 años. En su programa Impacto 540, al aire a las 8 de la mañana en punto, él y sus invitados comentaban temas económicos, políticos y sociales.

En 2018, cuando estallaron en el país una serie de protestas antigubernamentales, Bermúdez también se volcó al trabajo de calle. Desde allí reportaba y denunciaba los abusos. También lo hacía a través de su dirigencia en la Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN). “Él nos enseñó a ser valientes, a ser firmes, a denunciar lo que hay que denunciar, porque en este país se hace un periodismo de riesgo”, recuerda su colega Alfonso Baldioceda.

Cuando llegaron las noticias sobre la pandemia de covid-19, Bermúdez se alarmó. Avisó a su esposa e hijos que tendría que seguir yendo a la radio; pero aún tomando todas las medidas y restringiendo invitados, los síntomas comenzaron el 12 de mayo. Una semana después fue ingresado en un hospital privado y el 26 de mayo por la noche su voz carismática y envolvente se apagó.

Aunque el Ministerio de Salud le realizó una prueba que salió positiva, en su acta de defunción no aparecía ese diagnóstico. Su hija Irma Bermúdez, no dudó en seguir los consejos de su padre y hacer lo que creía correcto: envió la información a un grupo de periodistas, denunciando que se les había prohibido a los doctores indicar covid-19 como causa de muerte.

La lápida de Gustavo Bermúdez anuncia una de sus grandes premisas: “no se mata la verdad apresando periodistas”.

Este perfil fue construido con los testimonios de Irma Bermúdez, hija, y Alfonso Baldioceda, colega.

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