El mundo nuevamente está en alerta sanitaria, luego de que se confirmara un brote de hantavirus con la variante de Andes en el crucero MV Hondius. Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta 13 personas infectadas y tres fallecimientos.
La incertidumbre también empieza a sentirse en Nicaragua. La noticia ya se escucha en el país y, en farmacias como la de Manuela Urbina, ubicada en la ciudad de Nagarote, algunos clientes ya comenzaron a preguntar qué pueden tomar y si el Ministerio de Salud de Nicaragua emitió algún comunicado sobre esta enfermedad.
Urbina, farmacéutica que conversó con DIVERGENTES bajo condición de anonimato, manifestó que sus clientes no le tienen miedo a este nuevo brote que mantiene en alerta a los sistemas de salud del mundo, porque consideran que el hantavirus ya se ha registrado previamente en Nicaragua.
Según explica, muchos creen que el hantavirus es la leptospirosis, enfermedad que, de acuerdo con el reporte semanal sobre la situación epidemiológica publicado por el Ministerio de Salud (Minsa) hasta el sábado 9 de mayo de 2026, registró un caso entre finales de abril e inicios de mayo.
Por ahora, la OMS considera que este virus es un riesgo “moderado” para la salud de los ocupantes del barco, que ya se encuentran en tierra y ha indicado que la tasa de letalidad de este virus en este momento es de 27%.
Asimismo, agregan que el riesgo es “bajo” para el resto de la población, situación que respalda una médica consultada por DIVERGENTES, -también en condición de anonimato-que labora en el Minsa.
“Se habla del tema porque es una noticia mundial en los pasillos del hospital, pero hasta el momento en Minsa no ha bajado ninguna orientación, al menos a este nivel. Tampoco lo vemos como una amenaza, nosotros los médicos, por el momento… Vemos más amenaza con el brote de sarampión que hay en el país”, dice la especialista.
En este Diver-Check te explicamos qué es el hantavirus, qué se conoce sobre la variante Andes y por qué no debe confundirse con la leptospirosis.
¿Qué es el hantavirus? y ¿qué es la leptospirosis?

Según la OMS, los hantavirus son virus zoonóticos que infectan de forma natural a los roedores y que, ocasionalmente, pueden transmitirse a los humanos. Estos virus pertenecen a la familia Hantaviridae.
Una de las dificultades de esta enfermedad es que sus síntomas iniciales no suelen ser específicos, por lo que puede confundirse con otras infecciones y dificultar un diagnóstico temprano.
Aunque existe una gran variedad de especies, solo un número limitado de ellas son conocidas por causar enfermedad en los seres humanos.
La leptospirosis, por otro lado, es una enfermedad zoonótica de potencial epidémico, principalmente después de lluvias fuertes, causada por una bacteria llamada leptospira.
Ambas enfermedades pueden confundirse porque están relacionadas con roedores y comparten síntomas iniciales como fiebre, dolor muscular y malestar general. Sin embargo, médicamente son distintas en su causa, evolución y complicaciones: el hantavirus es una enfermedad viral, mientras la leptospirosis es bacteriana.
¿Cómo se contagia el humano?

Según el Hospital Universitario de Bellvitge, el hantavirus se transmite principalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, ya sea por inhalación de polvo contaminado, contacto con superficies infectadas o mordeduras de roedores. La transmisión de persona a persona es excepcional y solo se ha documentado en el virus Andes en América.
La leptospirosis, en cambio, las personas generalmente se infectan por contacto directo con la orina de animales infectados o con ambientes contaminados por esta que entran por heridas en la piel y mucosas (ojos, nariz y boca), por eso aumenta tras lluvias intensas.
Síntomas

La leptospirosis suele manifestarse con ojos rojos, color amarillento en la piel (ictericia), dolor intenso en las pantorrillas y malestar general. En casos graves, puede evolucionar hacia insuficiencia renal, hemorragias o meningitis aséptica. Aunque la enfermedad puede afectar los pulmones, este no suele ser el cuadro inicial predominante.
Por su parte, el hantavirus puede manifestarse con fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Aunque, después de una fase inicial similar a un cuadro gripal, los síntomas pueden evolucionar de forma rápida. Aparecen tos, dificultad respiratoria severa, sensación de opresión en el pecho y, en los casos más graves, edema pulmonar y shock cardiovascular. Este deterioro respiratorio brusco es una de las claves clínicas que ayuda a diferenciarlo de otras infecciones, aclara la doctora.
Ambas enfermedades pueden comenzar con fiebre, dolor muscular y malestar general, lo que genera confusión. La leptospirosis puede presentar ictericia y complicaciones renales o hemorrágicas. El hantavirus, tras una fase gripal inicial, puede evolucionar rápidamente a dificultad respiratoria severa y edema pulmonar, lo que ayuda a diferenciarlo clínicamente, indica la OMS.
¿Cómo prevenirlo?

Dado que ambas enfermedades pueden ser graves, es importante conocer cómo prevenirlas. La higiene y la limpieza adecuada, según la especialista médica son claves en la prevención. Recomienda evitar el contacto con roedores y sus heces, mantener limpio las viviendas, ventilar espacios antes de iniciar a limpiar, evitar barrer en seco, utilizar guantes y mascarilla, guardar con tapa los alimentos, sellar las aberturas que permiten la entrada de roedores en las casas o edificios y reforzar la práctica de higiene de manos.
En el caso de la leptospirosis, el Minsa también recomienda clorar el agua de consumo o hervirla, lavar con abundante agua y jabón las verduras y frutas, al igual que las latas antes de abrirlas, no bañarse en aguas estancadas, en época de lluvia se recomienda utilizar botas de hule y mantener los animales fuera de la casa.
¿Hay tratamiento?
Según la OMS no se ha aprobado ningún tratamiento antivírico específico ni ninguna vacuna para la infección por hantavirus. “El tratamiento es de apoyo y se centra en un estrecho seguimiento clínico y en el manejo de las complicaciones respiratorias, cardíacas y renales”. En el caso de la leptospirosis es tratable con el uso de antibióticos, indica la especialista.
Aunque el riesgo para la población nicaragüense se considera bajo, la presencia del hantavirus y la leptospirosis demuestra la importancia de mantener medidas de higiene y vigilancia, sobre todo en zonas donde los roedores están cerca de los hogares.