Aunque el amor es un concepto universal y relativo a la afinidad, lo cierto es que en sociedades conservadoras y cruzadas por el fundamentalismo, los amores entre personas del mismo sexo no solo son vetados, sino condenados por una moralidad arcaica y peligrosa. En la mayoría de países latinoamericanos, este tipo de uniones aún son un tema tabú, y esa condición impuesta cercena los derechos de ciudadanos y el deseo de iniciar una vida en pareja.

En Centroamérica, Costa Rica se convirtió en el primer país en oficializar las uniones entre personas del mismo sexo en mayo de 2020. Sin embargo, para que eso sucediera muchas parejas, como Marcos Castillo y Rodrigo Campos, lucharon por décadas de forma incansable hasta conquistar este hito, navegando también entre prejuicios. Marcos y Rodrigo fueron la primera pareja homosexual en casarse ante los oficios de un juzgado en Costa Rica, y este derecho conseguido les permite ahora formar legalmente una familia. Desde San José, ellos cuentan la travesía de vida que cada uno transitó para llegar a la puerta de ese juzgado, donde su amor fue reconocido por el Estado tico. “Más que una boda, fue un acto político”, afirman.

La aprobación del matrimonio igualitario en Costa Rica abrió una puerta de esperanza no solo para la comunidad LGTBIQ en Costa Rica, sino para la centroamericana. En Nicaragua, Cristel Mendieta y Sabrina Solórzano, son una pareja que desean formar una familia y que sea reconocida para tener los mismos derechos que las personas heterosexuales. Sin embargo, en el tema de la diversidad sexual, en Nicaragua predomina una actitud bastante medieval. Sin importarlo, estas jóvenes retan a diario en la ciudad de Masaya a “los monstruos del conservadurismo y el fundamentalismo”. Es una relación basada en el amor, así como lo hacen miles de parejas diversas en Nicaragua. Aunque la relación de Cristel y Sabrina no es reconocida por el Estado, ellas no se amilanan. Dentro de sus planes a mediano plazo, está mudarse a Costa Rica para poder celebrar su matrimonio de forma legal.

Las historias de Marco, Rodrigo, Cristel y Sabrina nos permiten tener una mirada integral de cómo cambia la vida para las parejas del mismo sexo cuando sus uniones son reconocidas por las leyes y se abre un abanico de derechos sociales a los que antes no tenían acceso. Parejas que se aman y cuyas uniones van a contramarea de una serie de preceptos odiosos. Personas que no claudican y van consiguiendo, con constancia, sortear y triunfar sobre la discriminación.

CRÉDITOS


Textos: Génesis Hernández Núñez y Karla Pérez
Edición de texto: Wilfredo Miranda y Maynor Salazar
Fotografía: Agencia EFE y Carlos Herrera
Diseño UI/UX: Ricardo Arce
Front-End/Back-End: Tony C.