Bonnie sale de Nicaragua, golpea Rivas y deja fuertes lluvias y viento

Hasta ahora las autoridades de la dictadura Ortega-Murillo no han informado de víctimas ni daños a causa de la tormenta. Rivas ha sido uno de los departamentos más golpeados. Todo el territorio nicaragüense se encuentra desde la tarde de ayer en doble estado de alerta verde y amarilla. Se espera que Bonnie se convierta en huracán sobre el Pacífico

Un río crecido por las lluvias provocadas por Bonnie en Tola, Rivas. Cortesía.

La tormenta tropical Bonnie ha salido de Nicaragua pero ha dejado una estela de lluvias y viento que se mantendrán en el territorio nacional. Después de alejarse del mar Caribe, sus vientos alcanzaron diferentes áreas urbanas del Pacífico de Nicaragua, según notificaron pobladores de la zona, cuyos datos fueron confirmados por el radar meteorológico del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Las lluvias intensas, con vientos máximos sostenidos de Boonie, calculados por el Centro Nacional de Huracanes (NHC), de Estados Unidos, en 65 kilómetros por hora, comenzaron a sentirse desde horas de la madrugada en el departamento de Rivas, en el suroeste de Nicaragua.

Hasta ahora las autoridades nicaragüenses no han informado de víctimas ni daños a causa de la tormenta, que impactó anoche en el litoral Caribe (este). Todo el territorio nicaragüense se encuentra desde la tarde de ayer en doble estado de alerta verde y amarilla, por el paso de Bonnie, que según el NHC, “podría causar inundaciones repentinas y deslizamientos de lodo en porciones de Nicaragua y Costa Rica a través del día”.

Las poblaciones del Caribe reportaron disminuciones en las precipitaciones y la velocidad de los vientos, sin embargo, en el Pacífico el escenario descrito fue el contrario, lluvias intensas y vientos fuertes, especialmente en Rivas, departamento previsto a ser afectado de forma directa por Bonnie este sábado.
De acuerdo con los datos del estatal Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), unas 180.667 personas habitan Rivas, constituido por la Isla de Ometepe en el Gran el Gran Lago de Nicaragua, y un istmo entre dicho cuerpo de agua y el océano Pacífico de 17 kilómetros de ancho.

Una casa en el poblado de Obrajuelo, en Rivas, afectada por Bonnie.

Ocho de las diez poblaciones urbanas de Rivas, fronterizo con Costa Rica, se encuentran en el istmo, y algunas de ellas, como la bahía turística de San Juan del Sur, sufrieron inundaciones en meses recientes, producto de las lluvias de la temporada húmeda del año.

Con más de 500 kilómetros de costa en el mar Caribe, sobre 300 en el océano Pacífico, y un lago de más de 8.000 kilómetros cuadrados, Nicaragua es un país propenso al impacto de ciclones y a sufrir inundaciones.

Se hará huracán en el Pacífico

La tormenta tropical Bonnie, que tocó tierra en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica el viernes, puede llegar a ser huracán sobre el Pacífico el próximo martes, según informó este sábado el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) de EE.UU. Según un boletín del NHC, Bonnie se está «organizando mejor» y va a reforzarse en su camino hacia el oeste sobre aguas del Pacífico en paralelo a las costas occidentales de El Salvador, Guatemala y el sur de México.

Los vientos con fuerza de tormenta tropical y las lluvias intensas generadas por Bonnie seguirán sintiéndose este sábado en Nicaragua y Costa Rica. La tormenta está situada unas 110 millas (180 km) al suroeste de Managua y unas 200 millas (320 km) al noroeste de Cabo Blanco, en Costa Rica.
Bonnie, segunda tormenta con nombre de 2022 en la cuenca atlántica, presenta vientos máximos sostenidos de 40 millas por hora (65 km/h) y se mueve a 15 millas por hora (24 km/h).

El NHC recordó que hay un aviso por paso de tormenta tropical desde Cabo Blanco (Costa Rica) hacia el norte hasta la frontera con Nicaragua y Honduras. Según el pronóstico, esta noche Bonnie girará hacia el oeste-noroeste y ese movimiento debe continuar durante los próximos días, mientras Bonnie se desplace en paralelo a las costas de Centroamérica y el sur de México durante los próximos días.

Los vientos van a experimentar cierto fortalecimiento durante las próximas 48 horas, después de lo cual se espera que Bonnie se convierta en huracán sobre aguas del Pacífico, probablemente este martes y alejado de tierra, según el mapa de trayectoria. Los vientos con fuerza de tormenta tropical se extienden hacia afuera hasta 70 millas (110 km).

Si el pronóstico de 14 a 21 tormentas tropicales en el Atlántico se cumple, este sería el séptimo año consecutivo que se sitúa la actividad ciclónica por encima del promedio (14). Además, de las tormentas con nombre, entre 6 y 10 podrían convertirse en huracanes y 3 y 6 de ellos alcanzar la categoría mayor, 3, 4 y 5, en la escala de intensidad Saffir-Simpson, con la magnitud 5 para ciclones con vientos devastadores que superan los 252 kilómetros/hora.