“Bonnie” se aproxima a Nicaragua y Costa Rica cargada de intensas lluvias

Los modelos numéricos de predicción meteorológica, tanto de Nicaragua como de otros países, coinciden en que el fenómeno atravesará esta noche el sur del país. Mientras que las autoridades de Costa Rica informaron este viernes que han evacuado al menos a 3.100 personas y hay otras 2.400 en proceso de evacuación

Foto de archivo del huracán Iota. Carlos Herrera | Divergentes.

“Bonnie”, la segunda tormenta tropical de este año en el Atlántico, se aproxima este viernes a la costa de Centroamérica y se espera que arroje intensas lluvias y cause inundaciones repentinas y deslizamientos de lodo en Nicaragua y Costa Rica, adonde llegará la noche de este viernes.

En un boletín emitido a las 14.00 horas, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE.UU. indicó que el sistema, que empezó su trayectoria en la parte sur de las islas de Barlovento y siguió por el Caribe cerca de las costas de Venezuela y Colombia, se encuentra a unas 150 millas (240 km) al este-sureste de Bluefields (Nicaragua).

“Bonnie” sigue manteniendo vientos máximos sostenidos de 40 mph (65 km/h) y se desplaza con rapidez hacia el oeste con una velocidad de traslación de 20 mph (31 km/h).

Según la trayectoria pronosticada por el NHC, con sede en Miami (Florida), el fenómeno meteorológico se moverá hoy a través del suroeste del Mar Caribe y «cruzará esta noche el sur de Nicaragua o el norte de Costa Rica», para emerger sobre el Océano Pacífico oriental el sábado. A continuación, avanzará mar adentro pero en paralelo a las costas de El Salvador, Guatemala y sur de México de sábado a lunes con vientos posiblemente reforzados.

Hay varios avisos y órdenes de vigilancia por el paso de este sistema para zonas de Nicaragua, Costa Rica y la isla colombiana de San Andrés. El más importante es una vigilancia de huracán (paso del sistema en 12 a 24 horas), que abarca desde la frontera de Nicaragua y Costa Rica hasta la laguna de Perlas, en el primero de los dos países.

El NHC recomienda que sigan el avance de este sistema a lo largo de las costas del Caribe y el Pacífico de Nicaragua y Costa Rica, así como las del Pacífico de El Salvador, Guatemala y el sur de México. También puede producir una marejada ciclónica, con una subida del mar de hasta casi un metro por encima de los niveles normales de marea en el área donde toque tierra.

Nicaragua bajo resguardo

Nicaragua espera bajo resguardo este viernes el impacto de Bonnie, la segunda tormenta tropical de la temporada de huracanes 2022, con diversos preparativos de mitigación, aunque sin declarar ningún tipo de alerta.

Los modelos numéricos de predicción meteorológica, tanto de Nicaragua como de otros países, coinciden en que el fenómeno atravesará esta noche el sur del país, donde habitan unas 715.008 personas, de acuerdo con cifras del estatal Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).

Decenas de personas fueron evacuadas dentro de la zona prevista de impacto hacia lugares más seguros desde el jueves, y miles podrían tener que desplazarse hacia centros de albergue temporales, según ha informado el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).

El Ejército de Nicaragua, a través de la Fuerza Naval, suspendió los zarpes en los 11 puertos más importantes del país, incluyendo los que se encuentran en los litorales Pacífico y Caribe, así como los del Gran Lago, cuya extensión de más de 8.000 kilómetros cuadrados permite olas similares con alturas similares a las que se forman en el mar.

En el este de Nicaragua, las autoridades evacuaron a familias y pescadores de los Cayos Miskitos, ubicados unos 30 kilómetros al este de la RACS, quienes fueron trasladados a Bluefields, así como a habitantes de una comunidad en isla principal del archipiélago de Corn Island, hacia el interior de la isla. La cantidad de personas evacuadas no fue divulgada. Asimismo, el Sinapred informó de 30 personas evacuadas de la Reserva Biológica Indio Maíz, en el extremo sureste de Nicaragua.

En Bluefields fueron activados 50 centros de albergues temporales, donde serían trasladadas unas 1.200 personas que habitan en 270 viviendas propensas a inundaciones, de acuerdo con las autoridades.

La legislación nicaragüense indica que cuando un desastre es inminente y el Gobierno ha realizado preparativos de mitigación, corresponde activar una alerta roja, sin embargo, hasta ahora el Ejecutivo no ha emitido advertencias.

Foto de archivo. Carlos Herrera | Divergentes.

Además de la RACS, los departamentos (provincias) amenazados por el impacto de la tormenta son Río San Juan y Rivas. Según datos del Inide, la RACS cuenta con 402.282 habitantes, Río San Juan (centro-sur) con 132.059 y Rivas (Pacífico) con 180.667.

De los tres, Rivas es el que cuenta con los mayores centros urbanos, especialmente los que se encuentran cerca de las costas del océano Pacífico y del Gran Lago, algunos de los cuales sufrieron inundaciones con la lluvias de junio pasado.

La Cruz Roja Nicaragüense envió plantas potabilizadoras de agua a la Región Autónoma Caribe Norte (RACN, noreste), donde podría haber efectos indirectos de Bonnie, así como a la RACS, donde anunció apoyo en los planes de preparación, mitigación y respuesta.

En lo que va de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, que se inició el 1 de junio y, según los servicios meteorológicos, va a ser más activa de lo normal, se ha producido además otra tormenta con nombre, Alex, que se formó el 5 de junio cerca de la península de Yucatán con los remanentes del huracán Agatha, el primero formado este año en el área del Pacífico. Alex causó lluvias en Yucatán, el occidente de Cuba y el sur de Florida.

El Ejecutivo ha recordado a los habitantes nicaragüenses sobre los “ejercicios multiamenazas” que las autoridades realizan tres veces cada año, para que la población esté preparada ante diferentes tipos de desastres, incluyendo el impacto de tormentas y huracanes.

El impacto de ciclones tropicales en el Caribe nicaragüense ocurre con relativa frecuencia, ya que, según los registros combinados del Ineter y del NHC, desde 1982 al menos 55 de estos fenómenos han embestido Nicaragua.

Entre los más catastróficos que se registran están los huracanes Joan (1988), Félix (2007), Iota (2020) y Eta (2020).

El Mitch, sin penetrar Nicaragua, dejó al menos 2.000 muertos y una cantidad similar de desaparecidos en 1998, lo que motivó la creación del Sinapred y el establecimiento de acciones preventivas permanentes.

Desde su aparición como el disturbio denominado Dos, Boonie ha seguido la misma ruta de Joan en la cuenca del Atlántico. Una vez que impacte en Nicaragua, podría seguir la línea que trazó el huracán Otto en 2015, según los modelos de predicción.