Bukele compara la reelección en El Salvador con la de Canadá y Alemania, pero omite diferencias claves entre ambos sistemas políticos

Nayib Bukele compara la permanencia en el poder de primeros ministros en países como Canadá, Alemania y Reino Unido con la reelección presidencial en El Salvador. Sin embargo, omite una diferencia fundamental: esos países tienen sistemas parlamentarios, donde el jefe de Gobierno depende de la confianza del Parlamento, mientras que El Salvador, Nicaragua y Venezuela son sistemas presidencialistas, en los que el presidente es elegido directamente por la ciudadanía.


Lo dicho:

“También la tienen Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Luxemburgo, Austria, Suiza, y Japón, entre muchos otros países. Pero la idea es que suene mal”, publicó Nayib Bukele en su cuenta de X.

 

Clasificación:

Engañoso - Los datos no son suficientes para afirmar la información.

Verificamos:

Nayib Bukele, presidente de El Salvador retuiteó y citó el tuit de Carolina Jiménez, presidente de la oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) que enumera los países con reelección indefinida en América Latina. Bukele al parecer se molestó con la publicación que decía que Venezuela, Nicaragua y El Salvador son países con reelección indefinida en América Latina. Jiménez agregó el guiño de que “quede claro en qué club entra ahora Nayib Bukele”.

El mandatario salvadoreño contestó que “también la tienen Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Luxemburgo, Austria, Suiza, y Japón, entre muchos otros países”. Sin embargo, la afirmación de Bukele es engañosa y te explicamos por qué. 

Bukele al enumerar estos países y ejemplificar su sistema de elecciones, intenta argumentar que permanecer muchos años en el poder es un mecanismo que también existe en democracias desarrolladas como Canadá. Sin embargo, el error del mandatario salvadoreño es comparar dos sistemas políticos distintos y presentar esa situación como si fuera equivalente a la reelección presidencial en El Salvador.

En Nicaragua, Venezuela y El Salvador existe un sistema presidencial, es decir, el presidente es elegido directamente por los ciudadanos. Hay que hacer la salvedad que en el caso de Nicaragua y Venezuela se han enraizado dictaduras porque sus sistemas electorales no permiten una libre competencia política por el fraude y el robo de votos.

En estos países, la Constitución regula si puede existir la reelección o no, y el jefe de Estado es el mismo jefe de Gobierno. En cambio en países donde hace referencia Bukele, como Reino Unido, Alemania, Canadá y Australia, existe un sistema parlamentario.

Es decir, los gobernantes pueden permanecer muchos años. Los ciudadanos no eligen directamente al primer ministro, y este llega al cargo porque el partido obtiene la mayoría parlamentaria. Incluso el jefe de Gobierno o primer ministro puede ser reemplazado sin necesidad de una elección presidencial, lo que implica, que si pierde la mayoría parlamentaria, deja el cargo.

“Existe una mayoría parlamentaria que decide deponer al presidente, y elegir a un nuevo presidente, o decir a un nuevo primer ministro. Son unos regímenes parlamentarios, en donde se requiere de nuevo la confianza del parlamento para gobernar, y los nuestros (gobiernos latinoamericanos) no requieren confianza del parlamento para gobernar. De tal suerte, que la perpetuación en el poder de corte autoritaria y totalitaria encaminada hacia las dictaduras, en los regímenes presidencialistas, es fácilmente”, afirma el abogado constitucionalista, Juan Diego Barberena. 

Por ejemplo, Ángela Merkel gobernó durante 16 años, Shinzo Abe, primer ministro de Japón durante casi nueve años consecutivos, al igual que Justin Trudeau en Canadá, pero hay que recalcar que la forma de permanecer estos en el poder es muy distinta a la reelección presidencial directa. 

Barberena aclara que en el caso de El Salvador se “requiere una habilitación de una cláusula constitucional que permite que sea directamente electo por el pueblo el presidente, mientras que en los países de regímenes parlamentarios como Reino Unido y Alemania, el presidente requiere para ser electo de los votos del parlamento, y cuando pierde los votos del parlamento, el presidente puede ser destituido, de tal suerte que no hay margen de comparación, porque mientras que el presidente, un régimen presidencialista, no puede ser destituido prácticamente, salvo algunas causas específicas, hasta que termine su mandato”.

En conclusión, Bukele con su tuit intenta decir que los países mencionados permiten que un primer ministro puede permanecer en un cargo durante largos períodos de mandato y de forma consecutiva, pero ese mecanismo no es equivalente a la reelección presidencial indefinida como ocurre en sistemas autocráticos como el de El Salvador, Nicaragua y Venezuela.