Lo dicho:
“Usted nunca va a ver a Nicaragua opinando, involucrándose en asuntos internos de otros países. Lo único que nosotros exigimos con una firmeza absoluta es que no se metan con nuestro país”, dijo el cocanciller, Valdrack Ludwing Jaentschke a Extra News Mundo.
Clasificación:
Verificamos:
El cocanciller del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Valdrack Ludwing Jaentschke, una vez más aseguró que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no interviene en los asuntos internos de otros países. No es la primera vez que sostiene esta versión: el 14 de mayo de 2026 declaró que “Nicaragua nunca ha intervenido en los asuntos internos de ningún País”, y, este 23 de julio afirmó que “nunca verán a Nicaragua opinando o involucrándose en asuntos internos de otros países”.
El canciller hizo estas nuevas declaraciones luego de que Ortega afirmara, durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, que en Nicaragua no volverán a realizarse elecciones presidenciales ni locales. Sus palabras generaron reacciones de rechazo y preocupación en la comunidad internacional y entre los gobiernos de la región, como Bolivia, Costa Rica, Panamá y República Dominicana que expresaron su preocupación por la situación de los derechos y los procesos democráticos en el país.
Sin embargo, la narrativa del canciller contradice las múltiples declaraciones públicas del régimen de Nicaragua. DIVERGENTES documentó algunas ocasiones donde Ortega y Murillo han opinado, criticado y descalificado a los mandatarios extranjeros, además de pronunciarse sobre procesos políticos y asuntos internos de otros países.
Costa Rica: narcotráfico y Guanacaste

Ortega también ha emitido comentarios contra Costa Rica, en julio de 2024, durante el 45 aniversario de la fundación de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, el mandatario cuestionó al país vecino por comentar sobre los resultados electorales que dieron ventaja en ese momento al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
A lo que Ortega señaló al Gobierno de Costa Rica de “robarse” la provincia de Guanacaste. Una contradicción diplomática que se delimitó formalmente como territorio costarricense mediante el Tratado Caña Jerez de 1858. El reclamo del mandatario nicaragüense representa un cuestionamiento directo de la soberanía de Costa Rica.
En 2010, Costa Rica volvió a ser parte del discurso de Ortega, cuando lanzó fuertes ataques de que el país se encontraba “contaminado por el narcotráfico”, al igual que México, Panamá, Guatemala y Colombia, aludiendo que influía directamente en su política exterior.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Costa Rica señaló en esa ocasión: “Costa Rica rechazó hoy, de manera firme y categórica, las declaraciones del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien de manera temeraria lanzó acusaciones sobre narcotráfico contra varias naciones latinoamericanas en su afán de distraer a su pueblo de la contundente derrota sufrida en el seno de la OEA, que le conminó a retirar las tropas que han invadido suelo costarricense”.
Ucrania y España en la mira de Ortega

En septiembre de 2024, Ortega dijo que “las potencias de Europa y Estados Unidos se han unido alrededor de Ucrania para tratar de derrotar a Rusia… los países de la Unión Europea… ninguna de estas naciones ha practicado el respeto a los seres humanos, y hablo de los gobiernos, no de los pueblos europeos”.
Las críticas en los discursos de Ortega al gobierno español tampoco se han quedado atrás. En agosto de 2021, emitió una violenta nota dirigida al Gobierno de España tras las críticas del ministerio de Exteriores español por la cancelación de partidos opositores en Nicaragua
“Ante tanta hipocresía y tanta desfachatez, rechazamos todas y cada una de las palabras contenidas en los incalificables, falsos y farsantes llamados de la Cancillería Española. Desafiamos y retamos al Reino de España, a asumir toda su responsabilidad verdadera en su feroz y brutal Historia Colonial y Neocolonial, así como su Fascismo encubierto como Socialismo”, decía el comunicado.
Críticas e injerencias verbales contra Chile y Colombia

Daniel Ortega también ha dirigido críticas e intervenciones verbales sobre asuntos internos de otros países, entre ellos Colombia y Chile, al descalificar públicamente a sus presidentes, Gustavo Petro y Gabriel Boric.
El 28 de septiembre de 2022, Ortega llamó a Boric “perrito faldero” y “pinochetito”, además enfatizó sobre “los presos políticos que tienen en su propio país… Llegó a la presidencia y no ha podido o no ha querido porque está dominado por la tiranía pinochetista”, dijo Ortega durante el acto de aniversario de la Policía Nacional. Un año después, Ortega volvió a arremeter contra Boric y el papel de los carabineros, indicando que estos “están formados por el asesinato masivo, formados para asesinar al pueblo”, a lo que Boric reaccionó instruyendo al ministro de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren, a presentar una nota diplomática, argumentado que “la reputación de nuestras instituciones se defienden nacional e internacionalmente”.
En el caso de Colombia, Ortega los llamó “narcoestado”, luego de que hubiesen roces por el fallo de La Haya y el límite marítimo, así como las críticas del Gobierno colombiano sobre los derechos humanos en Nicaragua
“Colombia es un narcoestado donde tiene gobernantes que se atreven a hablar de los derechos humanos y quieren darnos lecciones a los nicaragüenses en el tema de los derechos humanos. Fíjense bien, Colombia, un país donde, es un narcoestado. Colombia es un narcoestado”, puntualizó Ortega en diciembre de 2021 en un acto público, atacando la legitimidad interna del Estado colombiano y acusándolo directamente de criminalidad institucional.
Argentina y Ecuador: más evidencia de la injerencia del régimen

Las injerencias de Ortega y Murillo también tocaron al gobierno de Javier Milei y Daniel Noboa, presidentes de Argentina y Ecuador, respectivamente.
Ortega llamó “nazifascistas” a ambos mandatarios durante la XXIII Cumbre del ALBA, realizada el 24 de abril en Caracas, Venezuela
“Estamos en una batalla donde los imperialistas de la tierra tratan de socavar, tratan de minar, tratan de penetrar para destruir la unidad latinoamericana, ya lo sabemos… pero los instrumentos que tienen los imperialistas, con el nazifascista en Argentina y con el otro nazifascista en Ecuador, y otros más que andan allí rondando, los pueblos les van a pasar la cuenta, les van a pasar la factura y más temprano que tarde, el pueblo que vio nacer al comandante Che Guevara se va a liberar del nazifascista”, expresó Ortega, refiriéndose a Milei y Noboa.
Con esas declaraciones, Ortega no solo descalificó públicamente a ambos mandatarios, sino que también se pronunció sobre la situación política interna de Argentina al afirmar que su población debía “liberarse” del gobierno de Milei, pese a que este fue elegido mediante elecciones democráticas.
La evidencia contradice la afirmación del canciller. Daniel Ortega y Rosario Murillo han intervenido de manera recurrente en el debate público sobre asuntos internos de otros países, al descalificar mandatarios, cuestionar procesos políticos y opinar sobre decisiones de gobiernos extranjeros. Sin embargo, cuando otros Estados expresan preocupación por la situación de Nicaragua, el régimen los acusa de injerencia y exige respeto al principio de no intervención.