El régimen Ortega-Murillo asegura que los trámites catastrales están “cada vez más al alcance de la mano” de los nicaragüenses. Pero, detrás de la supuesta modernización impulsada por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), con la instalación de quioscos tecnológicos en delegaciones municipales de la Dirección General de Catastro Físico (DGCF), persisten obstáculos que desmienten esa promesa de facilidad y agilidad.
Los quioscos, habilitados en mayo de 2025, buscan acercar el servicio a la población facilitando algunas consultas catastrales. Sin embargo, usuarios consultados por DIVERGENTES afirman que siguen enfrentando duplicidad de requisitos, el procesamiento complicado de consultas y trámites simples, la falta de personal capacitado en las delegaciones para explicar la tramitación electrónica y la poca claridad que tienen los usuarios en los procedimientos virtuales.
“Los quioscos existen y funcionan para ciertos servicios, pero eso no significa que el proceso sea realmente ágil o accesible para todos”, afirma Manuel, quien pidió el resguardo de su identidad por el contexto de vigilancia y represión en Nicaragua.
Entre los servicios disponibles en los quioscos se encuentra la Revisión y Aprobación de Planos Topográficos (RAPT), que permite consultar planos, revisar y aprobar documentos con fines catastrales y acceder a información sobre la seguridad jurídica de la propiedad, así como el realizar el trámite de certificados catastrales, constancias de datos catastrales y consultas de parcelas y verificación de topógrafos autorizados.
Sin embargo, la utilidad del quiosco sigue limitada por fallas previas en el proceso. Una fuente consultada por este medio, que utiliza regularmente el sistema, explicó que esta vía solo funciona si toda la documentación y los requisitos han sido previamente revisados y están correctos, ya que cualquier error impide continuar el trámite.
A esto se suma la falta de criterios unificados entre los técnicos, lo que provocan inconsistencias: “Un mismo plano puede recibir observaciones distintas según el funcionario que lo evalúe, obligando a los usuarios a rehacer documentos y presentar múltiples versiones, lo que termina retrasando en lugar de agilizar el proceso”.
Según Manuel, “cuando uno presenta un plano, se le dice lo que se va a reparar y llega al día siguiente otro técnico distinto solicita cambios diferentes; esto se repite en cada revisión”. Esto evidencia que, aunque la plataforma tecnológica esté disponible, la capacitación del personal y la estandarización de criterios siguen siendo claves para que los quioscos agilicen los trámites.
¿Cómo funcionan los quioscos tecnológicos?

En este Diver-Check te explicamos cómo realizar estos trámites en los quioscos tecnológicos del DGCF, disponibles en sus 14 delegaciones departamentales del país: Chinandega, León, Managua, Masaya, Carazo, Granada, Rivas, Chontales, Boaco, Matagalpa, Estelí, Madriz, Nueva Segovia y Jinotega.
Lo primero que debe hacer es buscar la delegación de su ciudad y al cerciorarse que cuenta con un quiosco tecnológico, deberá crear una cuenta y un pin de seguridad para poder utilizar el servicio.
En la pantalla táctil del quiosco tecnológico se le pedirá que se identifique. Seleccione el tipo de identificación con el que se registrará. Puede ser la cédula de identidad nicaragüense, la cédula de residencia en Nicaragua o el pasaporte. Debe digitar el número de la identificación que seleccionó o acercarla a un lector de código de barra para que el sistema la lea (este se encuentra debajo de la pantalla).
Una vez cargados sus datos, el sistema mostrará automáticamente su nombre completo. Luego, deberá completar su correo electrónico y número de teléfono. Al finalizar este paso, deberá seleccionar la opción de iniciar registro.
Como parte de la verificación de su cuenta y completar el proceso de registro, le llegará automáticamente un correo electrónico donde deberá confirmar su cuenta y este le indicará que se encuentra registrado formalmente. Luego de ello, deberá crear su pin personal de seguridad.
En su bandeja de correo inmediatamente le llegará una segunda notificación indicando que deberá crear el pin de usuario de seis dígitos. Confirme en el mismo correo y luego el sistema le notificará la creación de su pin. Al registrar su cuenta y el pin, ya puede ingresar sus datos en el quiosco. Basta con digitar su número de identificación y el pin de seguridad que eligió anteriormente.
En la pantalla aparecerán los trámites disponibles. Aunque el procedimiento no es complicado, sí exige que el usuario llegue preparado y siga cuidadosamente cada paso del sistema. Para ello, debe llevar en una memoria USB toda la documentación digital requerida según el trámite que vaya a realizar.
El equipo también cuenta con una bandeja para imprimir el voucher de pago. Una vez generado, este puede cancelarse en las cajas de la institución o en sucursales de Banco de la Producción (BANPRO).
Después del pago, el usuario podrá imprimir la constancia o el documento correspondiente en el mismo quiosco, siempre que se trate de un trámite que pueda resolverse de inmediato.
¿Qué trámites sí pueden resolverse el mismo día?

Un topógrafo consultado por DIVERGENTES también en condición de anonimato, comentó que aunque el quiosco facilita ciertas consultas, no todos los trámites se resuelven el mismo día. De forma inmediata, explicó, únicamente pueden gestionarse el certificado catastral y la constancia de datos catastrales.
El certificado catastral es un “documento técnico jurídico que se utiliza para tramitar la inscripción de modificación del derecho o traspaso de dominio de los bienes inmuebles” con el fin de actualizar y unificar información de la base de datos catastrales y registrales de la DGCF. Para gestionarlo, el sistema solicitará, además de la identificación del usuario:
- Cédula de Registro Único de Contribuyente RUC para personas jurídicas;
- registro del beneficiario final para las sociedades mercantiles;
- escritura nueva o documento a inscribir (si el causante está fallecido);
- comprobante de pago del arancel, cuyo monto dependerá de la ubicación del inmueble;
- y, si los involucrados son menores de edad o personas fallecidas, certificado de nacimiento o de defunción.
- Si el usuario ya cuenta con un plano aprobado y vigente, también deberá presentar una copia digital.
La constancia de datos catastrales sirve para conocer el número catastral, la ubicación, el nombre del propietario, el área y datos registrales de la propiedad inmueble o la parcela catastral. Para solicitarla, el usuario debe llevar en digital:
- Carta poder;
- antecedentes registrales de la propiedad;
- formulario de solicitud de trámite;
- documento de identificación;
- comprobante del pago del arancel correspondiente.
Tanto para el certificado catastral como para la constancia de datos catastrales, las personas jubiladas pueden ser exoneradas del pago, siempre que presenten copia de su cédula y del carné de pensionado.
¿Y cuánto tarda la aprobación de planos topográficos?

Si lo que desea gestionar es la Revisión y Aprobación de Planos Topográficos, debe saber que este no es un trámite inmediato. Según usuarios consultados por este medio, la aprobación puede tardar en promedio un mes, pese a la narrativa oficial de agilidad.
Para iniciar este proceso en el quiosco tecnológico, el usuario debe llevar en formato digital:
- Plano topográfico con sus respectivas hojas de cálculo, debidamente sellado y firmado por el topógrafo;
- la libreta de campo;
- y el formato de mensura.
En los casos en que el plano supere las 70 hectáreas de área, también será necesario presentar el aval geodésico de dos puntos de control.
Si bien los quioscos tecnológicos de la Dirección General de Catastro Físico sí están operando y permiten gestionar ciertos servicios catastrales, no significa que los trámites estén realmente “al alcance de la mano” como afirma la narrativa oficial.
La experiencia de usuarios consultados por DIVERGENTES muestra que el acceso a estos servicios sigue condicionado por requisitos previos, documentación ya corregida, criterios técnicos poco uniformes y una limitada orientación institucional. “Es bueno que haya tecnología, agiliza algunos procesos pero el problema de fondo siguen sin resolverse”, finaliza Manuel.