Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Dictadura erige “monumento al crimen contra la libertad de prensa”

La redacción de confiscada de Confidencial luego de la inauguración de la casa materna la mañana de este martes. Ni una mujer embarazada se atendía en la clínica. Quienes quedaron únicamente fueron policías de las fuerzas especiales. Carlos Herrera | Divergentes.

Una gigantesca fotografía de Daniel Ortega y Rosario Murillo, instalada en la fachada de la redacción de Confidencial, consumó la confiscación arbitraria de este medio de comunicación independiente, iniciada la noche del 14 de diciembre de 2018. Dos años y dos meses después del asalto perpetrado por fuerzas especiales de la policía, la dictadura ha querido solapar la ilegalidad con la inauguración en el edificio de una “casa materna” este martes 23 de febrero. 

“Casa Materna del Distrito 1 Camila López”, se lee en el letrero que acompaña la fotografía de la pareja presidencial, sobre las paredes de un edificio que ahora está pintado de rosado chicha, uno de los colores que más utiliza la vicepresidenta Rosario Murillo. Pero detrás del buenismo que el gobierno pretende proyectar con la apertura de una nueva unidad de salud pública para atender a mujeres embarazadas, lo que existe es una consecución de atropellos que, en palabras del periodista Carlos Fernando Chamorro, director de Confidencial, erigen finalmente “un monumento al crimen contra la libertad de prensa y contra la libertad de expresión”. 

“Lo que han intentado hacer es encubrir este crimen. Lavar, como los narcotraficantes, el crimen y presentarlo como que están promoviendo un servicio de salud”, dijo Chamorro a Divergentes. Un lavado rosado chicha que ahora cubre las paredes donde antes funcionaba la redacción de Confidencial, el estudio donde se transmitían los programas de televisión Esta Noche y Esta Semana y la empresa consultora Cabal, también afectada por la confiscación. 

Chamorro vio las imágenes de la inauguración de la ‘casa materna’ a través de una transmisión del periodista oficialista Antenor Peña de Canal 8 –propiedad del hijo de la pareja en el poder, Juan Carlos Ortega Murillo–, quien dijo en su presentación que en el lugar “antes funcionaba un centro mediático terrorista”, en referencia a la redacción de Confidencial. De hecho, la televisora oficial tituló como «centro mediático terrorista» una entrada en su sitio web, pero luego el término fue borrado.

La inauguración de la ‘casa materna’ fue un eufemismo, ya que apenas estaba dotada de instrumentos especializados para atención del parto, según las imágenes del interior difundidas por medios oficiales. Apenas colocaron una camilla obstétrica. El resto del mobiliario usado es el mismo que le fue confiscado a Confidencial: Escritorios en los cuales los periodistas escribían reportajes fueron reacomodados, el estudio de televisión de Esta Semana y Esta Noche –programas censurados previamente por el régimen– fue desmantelado; incluso ni siquiera le quitaron el logo de Esta Semana a la mesa en la que Chamorro realizaba entrevistas, reafirmando el mensaje confiscatorio. 

“Robos descarados”

El edificio de Confidencial es el primero de una serie de propiedades ocupadas en 2018, y que serán transformadas en unidades del Ministerio de Salud (Minsa) en los próximos días, según anunció Rosario Murillo este lunes 22 de febrero. El Minsa ha sido la institución usada por el régimen para consolidar expropiaciones de facto, pese a que están prohibidas por la Constitución Política. 

La otra redacción confiscada es 100% Noticias. En el edificio del canal será inaugurado un centro para personas con adicción. El miércoles, en el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) se inaugurará el Centro Nacional de Diabetología. El viernes será la inauguración de otra casa materna en las instalaciones donde antes funcionaba el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

La directora del Cenidh, Vilma Núñez, calificó estos actos como “robos descarados”. La veterana defensora de derechos humanos señaló que «la vida de Daniel Ortega, desde que inició, está compuesta por acciones como estas”. “Es una costumbre muy arraigada en su mente y su forma de ser, que no la puede abandonar. Lo mismo la Rosario Murillo”, enfatizó la jurista.

El Cenidh también fue ocupado desde el 13 de diciembre de 2018. “Esta suplantación de identidad me resulta perversa, grotesca; el ver cómo están inaugurando eso que llaman centros de salud, donde están entronizados ellos (Daniel Ortega y Rosario Murillo) y recibiendo loas en la propaganda”, dijo Núñez. 

Para la doctora Núñez resultó un “golpe fuerte” ver las imágenes de la inauguración de los centros de salud. “Es una rabia y una indignación que me impulsa más a seguir luchando”, desafió.

“Magistrados actúan como sicarios del régimen”

En el caso del edificio de Confidencial, este fue asaltado y saqueado en la madrugada del 13 de diciembre de 2018. Al día siguiente, la Policía Nacional ocupó las instalaciones sin ninguna orden judicial hasta el día de hoy. A pesar de que Carlos Fernando Chamorro ha interpuesto tres recursos de amparo ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para que se ordene la suspensión de la ocupación, no ha recibido ninguna respuesta. Tampoco ha sido notificado o se ha publicado en la Gaceta ningún decreto que legalice la confiscación, pues esta figura está prohibida por la Constitución en el artículo 44.

“Daniel Ortega anuló otra vez a la Corte Suprema de Justicia. Los magistrados, si tuvieran alguna decencia, deberían de renunciar, pero pareciera que actúan como sicarios del régimen”, dijo Chamorro, quien informó que, ante el agotamiento de la vías judiciales nacionales, Confidencial, 100% Noticias, Radio Darío y La Costeñisima han presentado una demanda que están en trámite para llegar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“A Confidencial nunca lo han callado. Desde el robo, la ocupación y ahora esta confiscación ilegal nunca han podido confiscar al periodismo, nunca han podido matar las ideas, nunca han podido callar a la prensa independiente. Aquí estamos”, dijo Chamorro, el periodista más respetado y de mayor trayectoria en Nicaragua y Centroamérica.

Durante la inauguración de la ‘casa materna’ Camila López, la asesora presidencial en temas de salud, Carolina Dávila, dijo que en este lugar se atenderán a más de cinco mil mujeres para revisiones ginecológicas y control de embarazos. Es la casa materna número 179 que el régimen inaugura a nivel nacional que, según un documento del Ministerio de Salud, fueron creadas para atender a mujeres embarazadas en la parte rural del país. Sin embargo, la inaugurada en Confidencial es en una zona céntrica de la capital, donde abundan hospitales y centros de salud. 

Aunque Rosario Murillo anunció el pasado lunes que esta casa materna y otras tres más, ubicadas en Waslala y Matagalpa, contaban “con el apoyo invaluable del hermano pueblo y gobierno de Taiwán”, el embajador de Taiwán, Chin Mu Wu, respondió a DIVERGENTES, a través de su oficina de relaciones públicas, que “las casas maternas que apoyamos se encuentran en los departamentos, no en Managua”. 

La respuesta de la legación taiwanesa fue escueta, aunque prometieron a DIVERGENTES gestionar “en los próximos días” una entrevista con el embajador Mu Wu para ahondar más detalles sobre los fondos públicos que la dictadura Ortega-Murillo asegura que usa para instalar clínicas en edificios confiscados ilegalmente a medios de comunicación y organizaciones de sociedad civil, pese a que Taipéi se ha quejado históricamente del régimen autoritario de China Continental. 

“Seguir denunciado la censura a nivel internacional”

No han terminado obras del Minsa en la redacción de 100% Noticias, aunque se prevé inauguración en días venideros. Carlos Herrera | Divergentes.

A casi cuatro kilómetros de distancia de la redacción confiscada de Confidencial se encuentran las oficinas de 100% Noticias, tomadas igualmente por la Policía Nacional. Su muro también ha sido pintado de rosado chicha y en la entrada se ha colocado un rótulo en el que se asegura que es una propiedad del Minsa. En ese edificio se inaugurará en los próximos días un centro de rehabilitación para adictos a las drogas y al alcoholismo, y se repetirá un acto similar al de hoy en la propiedad de Chamorro. 

Lucía Pineda Ubau, jefa de prensa del canal, siente nostalgia desde el exilio al ver las fotografías de la fachada, pintada y despojada incluso de un rótulo identitario que decía “Jehová de los Ejércitos”, y que respondía a las creencias religiosas de su director, Miguel Mora, y de ella. «Hay tristeza, porque es un medio que ha costado, y nos ha costado con cárcel», dice la ex prisionera política.

La periodista cree que este es un “signo de debilidad del régimen” y, siguiendo el tono de Carlos Fernando Chamorro, afirma que las confiscaciones son “un monumento de la derrota”.

Pineda Ubau, cuyo rostro ha sido uno de los más conocidos en la televisión nacional durante décadas, fue encarcelada el 21 de diciembre de 2018, cuando la Policía realizó un operativo nocturno para tomarse las instalaciones de facto. Mora y ella estaban en el edificio, porque desde 20 días atrás realizaban extensas jornadas de trabajo. El estudio era como una casa para Lucía: desayunaba, almorzaba, cenaba e incluso dormía ahí para estar cerca del control máster ante cualquier eventualidad que pudiera surgir.

Incluso, tenía su propia cama inflable dentro del edificio, porque una semana antes había sucedido la violenta toma a la redacción de Confidencial. Pineda creía que al menos “podía dar el aviso» ocurría algo similar. Ese 21 de diciembre, recuerda que la jornada había finalizado con mucho agotamiento. En ese tiempo el canal mantenía una transmisión de 24 horas de noticias. A Ubau era común verla en protestas, entrevistando a manifestantes, pero también a policías, a quienes les increpaba sobre su participación en la represión.

«Sabíamos que todo podía pasar. También como una forma de protegerse a uno mismo decidimos atrincherarnos ahí», relata la directora de 100% Noticias.

Al final, no terminó siendo el lugar más seguro. El último audio de Lucía, antes de su detención, decía que los policías habían entrado a la redacción. Lo hicieron desde el segundo piso. Arrestaron al director y a la jefa de prensa y los acusaron de «terrorismo» y de «incitar al odio» a través del canal. Fueron juzgados y puestos en prisión mientras la Policía custodiaba el edificio con agentes armados y una camioneta permanente en el parqueo. 

Al cumplirse dos años de este asalto,  Mora recalcó que “no existía ningún decreto ni resolución judicial” sobre estas propiedades.

Además de los medios de comunicación, ese día realizaron ocupaciones en varias oenegés clausuradas en 2018 tras la cancelación de la personería jurídica de seis organizaciones. 

“Daniel Ortega dice que ahora el edificio le pertenece al Minsa, si en verdad eso es así que me muestren una resolución de la Corte Suprema de Justicia, que legaliza esa ilegalidad. ¿Por qué no lo hacen? ¿Por qué la Corte no lo legaliza, no se pronuncia por 100% Noticias y Confidencial?”, cuestiona Ubau.

Al agotarse todos los recursos, la periodista confía en la petición que hizo al Instituto Sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos de la CIDH, en la que solicitan que se responsabilice al gobierno por violar los derechos humanos de los periodistas. Esta instancia ha recogido los casos de las confiscaciones de Confidencial y 100% Noticias, al igual que 39 denuncias de periodistas que han sido afectados y aspira a demandar al régimen en una corte internacional.

“Lo que toca es seguir denunciando a nivel internacional esta censura que el régimen de Daniel Ortega continúa aplicando a los periodistas”, dijo Ubau. “Hay una dictadura que se roba medios de comunicación, instalaciones, instrumentos de trabajo, echa presos a periodistas y mata a ciudadanos que quieren expresar su descontento”.

Ir Arriba