Dictadura Ortega-Murillo obliga a trabajadores públicos a celebrar el 19 de julio con publicaciones revolucionarias en TikTok

La pareja presidencial celebra por tercer año consecutivo el acto de aniversario de la revolución sandinista en circuito cerrado, acompañado con un número reducido de simpatizantes y trabajadores públicos. La falta de movilización evidencia el desgaste ante sus bases debido a la represión y la crisis sociopolítica. Justifican con la consigna “cada casa, una plaza”


Mientras el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se prepara este 19 de julio para celebrar el 43 aniversario del triunfo de la revolución sandinista, con un reducido número de invitados en un circuito cerrado en la Plaza de la Revolución, desde tempranas horas de este martes trabajadores del Estado y simpatizantes orteguistas salieron a las calles de los diferentes barrios, comarcas y municipios para apoyar dicha celebración, tras la orden del régimen de convertir “cada casa, en una plaza”.

Desde la noche del lunes y madrugada del martes los empleados públicos y adeptos del régimen llegaron a la Plaza de la Fe Juan Pablo II para participar en una vigilia, que estuvo amenizada por conciertos y caravanas de vehículos y motocicletas. 

Durante la vigilia, que se convirtió en una fiesta sandinista, los presentes cantaron y bailaron una canción estilo cumbia, titulada “El comandante se queda”, que el sandinismo y la Policía usan como símbolo de las manifestaciones a favor de Ortega. 

El jolgorio rojinegro continuó la mañana y tarde de este martes. A través de redes sociales los portales gubernamentales publicaron fotografías y videos de sandinistas celebrando en las calles el derrocamiento de la dictadura somocista. 

El régimen Ortega-Murillo celebra esta gesta sandinista en un contexto de aislamiento de gran parte de la comunidad internacional por sus crímenes de lesa humanidad cometidos contra ciudadanos inocentes a partir de abril de 2018 y con al menos 190 presos políticos, así como el ensañamiento contra organizaciones no gubernamentales, cuyas personerías jurídicas han sido dilapidadas por la Asamblea Nacional. 

Los preparativos para la celebración del aniversario de la revolución fueron divulgados en un canal de televisión oficial por Fidel Moreno, el secretario de la Alcaldía de Managua, una de las personas de más confianza de la pareja en el poder. Según el programa, los simpatizantes tendrán que participar de reuniones en los barrios y caminatas por todos los municipios de Nicaragua “para que se vea la fuerza”, según Moreno. 

Una fuente médica que labora en el Silais de Rivas comentó a DIVERGENTES que desde el 18 de julio las autoridades del centro de salud dieron la orden a todo el personal de no brindar atención este martes para concentrarse en la celebración partidaria. 

“Nos obligaron a todos los del Silais a salir a marchar en medio del aguacero (lluvia), en total la planilla somos unos 68 trabajadores de diferentes áreas. Salimos del centro de salud, se convocó a llegar a la rotonda Jesús del Rescate y de ahí se parte al parque central, donde termina la caminata para escuchar a las cinco de la tarde el discurso del señor (Daniel Ortega)”, confió el médico. 

Un sociólogo consultado en condición de anonimato señaló la muestra de debilidad que supone para el Frente el no convocar movilizaciones masivas. “Que un partido, que vivía de las movilizaciones, ahora no las haga, porque para este año ya no hay la excusa de la pandemia, demuestra la poca popularidad que tiene dentro de sus propias filas”, valoró. 

El 19 de julio es un día de fiesta nacional en Nicaragua que se celebra desde 1980, cuando fue decretado por el primer Gobierno sandinista (1979-1990) para recordar el derrocamiento armado de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle. Sin embargo, en los últimos tres años la administración orteguista no se ha atrevido a convocar a una multitudinaria celebración. 

Obligados a subir TikTok “revolucionarios” 

Una docente que labora en un colegio público de Bluefields, en el Caribe Sur de Nicaragua, quien prefirió no ser citada, dijo a este medio que, aunque las autoridades no les obligaron a participar de caminatas partidarias, sí les orientaron crear contenidos en TikTok alusivos a la celebración sandinista. 

“En mi centro se nos compartió internet, pero con la advertencia que no nos metamos a páginas contra gobierno, porque dijeron que nos estarían vigilando. Al menos en mi centro no se nos dijo nada (de salir a las calles), pero se solicitó hacer TikTok alusivos al gobierno”. 

“Buenas noches compañeros, necesitamos de su apoyo y del equipo a su cargo para hacer bailes en TikTok con ritmo alegre, celebro la revolución. Gracias por su disposición en las tareas encomendadas. Estaremos monitoreando la actividad”, se lee en una captura de pantalla compartida por la docente, que afirma que fue enviada al grupo de WhatsApp del colegio. 

Foto: El 19 Digital.

La fuente añadió que en otro grupo de WhatsApp se conoció que a los empleados públicos de varias instituciones que participaron de las caminatas se les retuvo su cédula de identidad “y que se las darían después del acto. Esto es una locura total”, lamentó la docente. 

Y pese a este control y dominio que tiene el gobierno de Ortega contra los empleados públicos, algunos tienen el valor de no participar de la actividad o bien solo hacer la pantomima para no ser despedidos. 

“En mi centro de trabajo no dijeron nada, pero a las demás instituciones sí les dijeron que se tenían que presentar y enviar fotos; sin embargo, aquí en Granada muy poca gente asistió… O solo llegan, se reúnen, se toman las fotos y se van a sus casas”, declaró bajo anonimato otra fuente de Granada que labora para una institución pública. 

Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se ha acentuado tras las controvertidas elecciones generales del pasado 7 de noviembre, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.

Ortega, de 76 años, lleva 15 años y 6 meses consecutivos en el poder, en medio de denuncias de autoritarismo y fraude electoral.

(Con información de EFE)