En el barrio Costa Rica, de Managua, es impredecible saber a qué hora sale agua potable del grifo. Hay días en los que se va a las 5:00 a. m. y regresa hasta la medianoche. En otras ocasiones, empieza a salir un chorro débil desde las 3:00 p. m. y se corta hasta la mañana siguiente. Sin embargo, algunas veces tarda hasta 24 horas en llegar.
“Es impredecible, desesperante y una grosería”, dice Luisa, del barrio Costa Rica, quien intenta mantenerse despierta mientras espera el agua de madrugada.
Los cortes empezaron hace casi dos años en el barrio Costa Rica. Sus habitantes lo vincularon a la ampliación del tramo IV de la pista Héroes y Mártires de la Insurrección (antes Juan Pablo II), pero la maquinaria pesada ya no trabaja en esa zona desde hace meses y el problema persiste. “Las autoridades no responden”, dice la vecina del barrio Costa Rica.
La crisis de agua potable se ha extendido en los últimos años en Managua. Cortes prolongados, horarios impredecibles y hasta falta de suministro por completo en días enteros. En algunos barrios, la normalidad es madrugar para almacenar agua en recipientes.

DIVERGENTES identificó 50 barrios, anexos y urbanizaciones de Managua donde existen reportes de escasez, interrupciones frecuentes o dificultades de abastecimiento. No es una lista concluyente sobre los barrios afectados, ni las dificultades que presentan. Es un listado que se construyó con la escasa información pública de Enacal, reportes de medios de propaganda oficialista, denuncias en medios independientes y entrevistas a habitantes de barrios afectados.
Existen al menos 28 lugares donde el problema ya persistía, pero empeoró en los últimos meses. En otros 16 sitios había un registro histórico de la escasez del suministro. Finalmente, se incluyó a seis sectores (que pueden abarcar varios barrios) en los que Enacal oficialmente admite dificultades de abastecimiento.
El mapa elaborado por DIVERGENTES muestra que los problemas de abastecimiento están distribuidos por toda Managua. Sin embargo, los distritos VI y VII reúnen 20 de los 50 reportes identificados por este medio. El monitoreo también identifica reportes en sectores aledaños a la pista Héroes y Mártires de la Insurrección, aunque las afectaciones no se limitan a ese sector y se extienden a otras zonas de la ciudad.

Enacal reconoce sectores críticos
La Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (Enacal) informó que la cobertura de agua potable a nivel nacional es del 95%, pero existen dificultades de abastecimiento en varias partes del país, incluyendo Managua, donde el “problema es complejo”, de acuerdo con su presidente ejecutivo, Ervin Barreda.
El pasado 28 de mayo de 2026, en una entrevista con el medio de propaganda Estudio TN8, Barreda admitió que existen “casos históricos” en barrios que tienen “horarios restringidos” y otros sectores “críticos” por la falta de agua a ciertas horas.
Sobre Managua, Barreda mencionó sectores –que pueden abarcar varios barrios– que presentan dificultades históricas en horarios de abastecimiento, entre ellos, Carretera Sur, Villa Fraternidad (cercana a la rotonda La Virgen), Carlos Fonseca (detrás del Aeropuerto Augusto C. Sandino), Ciudad Sandino, Motastepe y zonas bajas de Managua (desde Linda Vista hasta el Mercado Oriental).

Aunque la empresa atribuye parte de las dificultades a la topografía de los sectores y al crecimiento urbano en zonas elevadas, el monitoreo que hizo este medio muestra que la escasez también afecta a numerosos barrios de zonas bajas y sectores orientales de la capital.
Las causas del desabastecimiento
El presidente ejecutivo de Enacal mencionó que la problemática en Managua es “muy dinámica”. El titular dijo que entre las causas se encuentran que los pozos y equipos de bombeo tienen décadas de funcionamiento y colapsan por corrosión y obstrucción. En estos casos, mientras sustituyen el equipo dañado, abastecen con cisternas a los barrios afectados, añadió. Un ejemplo reciente ocurrió en mayo, cuando se reventó un tubo de 12 pulgadas en el sector del colegio Pedagógico La Salle, de Managua, y dejó a cientos de familias sin servicio.
Por otro lado, Barreda mencionó que el crecimiento “desordenado” de Managua y construcciones en zonas elevadas o alejadas, como Carretera Sur, complica técnicamente la distribución al requerir mayor presión y energía para subir el agua hasta esas elevaciones.

El funcionario también destacó que el alto consumo en zonas residenciales para riego de jardines y áreas verdes afecta la disponibilidad para otros usuarios. Barreda dijo que el problema no necesariamente es por falta de agua en el acuífero, sino por la incapacidad de bombeo y la falta de renovación de infraestructura de pozos para estabilizar los horarios del servicio en zonas específicas.
Por ello, la solución que Enacal está ejecutando es la instalación de plantas solares (al menos cuatro) para ahorrar el gasto en energía (la institución asegura que el 60% de los gastos operativos se destina a esto) e invertir en maquinaria (perforadoras y tuneladoras) y de esta manera ampliar la capacidad de bombeo y garantizar un horario de suministro constante.
Mientras tanto, los testimonios recogidos por este medio denuncian cortes prolongados de agua a diario. Existen barrios que llevan 10 o hasta más de 20 años con problemas de abastecimiento. En algunos lugares incluso, el agua no llega por días o meses, por lo que son abastecidos por cisternas para mitigar la escasez. Las familias reportan que el agua fluye durante lapsos de entre una y cinco horas, generalmente de madrugada.
En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano. Todas las personas tienen derecho a disponer de forma continuada de cantidades suficientes de agua salubre, físicamente accesible, asequible y de una calidad aceptable para el uso personal y doméstico.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que se necesitan cantidades suficientes de agua salubre para mantener una buena higiene, ya que es fundamental para prevenir enfermedades diarreicas y tropicales, además de infecciones respiratorias agudas.

Recoger agua de madrugada
Desde hace años, en el barrio Villa Flor Sur es normal no tener agua potable durante el día. Suele llegar entre la medianoche y las 5:00 a. m. Los habitantes se han acostumbrado a recoger agua a esas horas y almacenarla en recipientes para el resto del día. Lo extraño es que el agua no llegue durante varios días, como pasó a mediados de abril.
“Es desesperante estar esperando el agua de madrugada”, dice un habitante de Villa Flor Sur.
La falta del servicio en este barrio tiene años y se extiende a los asentamientos aledaños, como el anexo Enrique Smith en el Distrito VII de Managua. “Solo hay agua de madrugada, ya es una costumbre aquí”, dice este habitante.
Los baldes y tinas son llenados de noche para luego utilizarse durante el día. “Si viene el agua temprano, como a las 10:00 p. m., a esa hora podemos aprovechar para lavar la ropa”, cuenta el vecino de Villa Flor Sur.

Los casos se distribuyen en prácticamente toda la ciudad. En el mismo Distrito VII, en el barrio Villa Venezuela, reportan que no hay desde 11:00 a. m. y regresa a las 3:00 a. m. A unos dos kilómetros, en el Distrito VI, en Villa Reconciliación, tienen años de recibir agua solo entre las 2:30 a. m. y las 5:00 a. m.
Sin embargo, en La Tenderí, en el oriente de Managua, también se registra que el agua solo llega entre la 1:00 a. m. y las 4:00 a. m.
Cuando el presidente ejecutivo de Enacal, Ervin Barreda, fue consultado sobre un rango de horas aceptable para el suministro de agua, respondió: “18 horas porque eso significa que no tenés que desvelarte”.
Puntos críticos
Motastepe, en Ciudad Sandino, es uno de los puntos donde la situación es más crítica. Por las calles secas se ven también escorrentías de aguas sucias. Enacal tiene registros históricos sobre las dificultades de abastecimiento en este barrio y es fácil encontrar referencias en medios oficialistas desde hace 13 años.
Una nota del oficialista El 19 Digital de 2013 reseñó que Enacal inauguró en el barrio Altos de Motastepe una nueva instalación de agua potable que “restituirá el derecho” a más de 1200 habitantes. Las autoridades señalaron que “los pobladores tenían serios problemas de abastecimiento de agua potable”.
Representantes de Enacal informaron que en este barrio el agua solo llegaba dos horas y que, con la nueva tubería instalada, iba a llegar a entre 18 y 24 horas continuas.
Sin embargo, 13 años después, en marzo de este año, una página de Facebook sandinista denunció que llevaban 14 días sin agua. “Necesitan apoyo con la pipa de agua, ya que la necesidad es cada vez más dura (…) Es un derecho de vida. Recordemos, el agua es vida”, escribió la página Frente Sandinista de Liberación Nacional el 10 de marzo.
El 27 de marzo, esta página volvió a publicar: “Es de emergencia el agua en todos los hogares ya que hay adultos mayores, niños y mujeres embarazadas”.
Una semana después, el 8 de mayo, la también oficialista radio La Primerísima publicó que los habitantes de Villa Motastepe llevaban ocho días sin una sola gota de agua. “Las familias exigen a las autoridades correspondientes una respuesta inmediata y envío de cisternas para paliar esta crisis sanitaria”, apuntó.
En los videos y fotografías compartidos en redes sociales, los habitantes muestran botellas y baldes vacíos y reclaman el envío de cisternas.

Recursos hídricos amenazados
Enacal atribuye los problemas de abastecimiento a limitaciones de infraestructura y bombeo. No obstante, algunos estudios han advertido posibles afectaciones en los acuíferos.
Nicaragua es un país conocido por contar con abundantes recursos hídricos: dos grandes lagos (Xolotlán y Cocibolca), 21 cuencas hidrográficas y un sinnúmero de lagunas de origen volcánico y dos lagos artificiales (Apanás y Canoas).
Sin embargo, el estudio Situación de los recursos hídricos en Nicaragua, elaborado por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) y la Universidad Nacional Autónoma (UNAN) en 2005, advirtió que esta situación de privilegio de recursos hídricos está amenazada debido a varios factores, entre ellos, la contaminación por el uso inadecuado de agroquímicos y el vertido de desechos domésticos e industriales. Además, el documento advertía sobre otro factor: “La severa deforestación que han sufrido amplias zonas del territorio”.
“Los estudios disponibles revelan que la utilización del acuífero de Managua puede estar alcanzando el límite sostenible”, señaló este estudio de 2005.
Aunque el presidente de Enacal descartó que exista escasez en el acuífero, diversos estudios han señalado que el rápido crecimiento demográfico experimentado en la capital las últimas décadas, ha puesto a prueba la capacidad de mantener el ritmo de las necesidades de infraestructura y servicios básicos, entre ellos, agua potable, alcantarillado y drenaje de aguas pluviales, de acuerdo con el estudio Adaptación al Cambio Climático y Manejo Integrado de los Recursos Hídricos en Managua, Nicaragua, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2015.

Problemas por las nuevas pistas
A mediados de mayo, Enrique esperó durante ocho días para llenar un balde con agua en el barrio 380, frente al hotel Holiday Inn de Managua. Durante esa semana, Enrique se asomó todos los días para ver si llegaba alguna cisterna a abastecer al barrio. No llegó ninguna: solo una retroexcavadora cavando zanjas en las obras de ampliación de la pista Héroes y Mártires de la Insurrección.
“Fueron los días más angustiantes de mi vida”, dice Enrique. “El problema no se ha resuelto, se sigue yendo el agua durante días, pero las autoridades han normalizado esto”, agregó.
En febrero de 2025, DIVERGENTES publicó que ciudadanos de barrios aledaños a la ampliación de esta pista denunciaron suciedad en el agua potable y falta de abastecimiento.
Por medio de consultas a ciudadanos y denuncias en redes sociales, se comprobó que la suciedad en el agua y los cortes se registraban en algunos barrios aledaños a los tramos I y IV (los extremos) de la ampliación.

En el caso del tramo I se registraron dos barrios: San Judas y la colonia El Periodista. En el tramo IV fueron tres: María Auxiliadora, El Edén y Ducualí.
“El agua a veces se va, y cuando regresa, sale sucia, con tierra o de color oscuro”, dijo María, quien habita en uno de estos tres barrios citados anteriormente. Ella explicó que cada semana y media, aproximadamente, compraba un bidón de agua de 20 litros, que costaba 115 córdobas, para tomar y cocinar algunos alimentos.
En este nuevo monitoreo, la pista aparece como un corredor de afectación. Se registraron cortes de agua en al menos cinco barrios cercanos a los tramos II y III (de la rotonda El Periodista a la de Cristo Rey) de la ampliación de la pista: 380, Carlos Núñez, El Recreo, El Paraisito y San José Oriental.
La ampliación inició en agosto de 2023 y atraviesa 33 barrios, de los más poblados de Managua. El día de la inauguración, la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, pidió comprensión a los capitalinos por las molestias que podría causar la obra. “Hacemos el llamado fraterno a las familias, es pedirles comprensión, una obra de esta magnitud requiere de movimiento de tierra y maquinaria, pero sabemos que vale la pena que tengamos esa comprensión, acompañamiento y sobre todo en el cuido de las obras”, dijo.

El presidente ejecutivo de Enacal, Ervin Barreda, admitió que han tenido problemas a raíz de las obras y, por ello, trabajan en conjunto con la Alcaldía de Managua. “A veces hay alguna afectación en las tuberías, que a veces nos damos cuenta posteriormente (…) Tenemos algunos casos emblemáticos, en los casos aquí de los barrios que han estado en el sector de la pista (Héroes de la Insurrección) que estaban ya bastante estables y de repente nos aparece que no hay agua”, señaló.
Antes de la construcción, Luisa, vecina del barrio Costa Rica, solía tener el servicio de forma constante. Ahora, el líquido no llega a toda la casa debido a la falta de presión en el sistema de bombeo, dice. Por eso, se conforma cuando ve salir un pequeño hilo de agua que brota de una sola llave en el porche de su vivienda.
Luisa y su hijo de 13 años se encargan de llenar los baldes en la madrugada, mientras otros dos hijos menores duermen. “No importa desvelarme con tal de que venga el agua”, cuenta. En esta casa, el bullicio de la madrugada es algo de todos los días.