Félix Maradiaga inicia huelga de hambre para exigir cese de incomunicación en El Chipote

La situación del precandidato presidencial se agudiza hasta el extremo. Ha perdido más de 60 libras. Según un retrato hablado, se encuentra demacrado e irreconocible. Organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales exigen la liberación de los presos políticos a través de la campaña #NicasLibresYa

Retrato hablado de Félix Maradiaga compartido por su esposa, Berta Valle, en conferencia de prensa.

El precandidato presidencial de oposición, Félix Maradiaga, inició el 21 de junio una huelga de hambre para exigir el fin del régimen de incomunicación a poco más de un año de su detención por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La medida de protesta fue divulgada este viernes por Berta Valle, esposa de Maradiaga, quien denunció la grave situación de salud que enfrentan los presos políticos encarcelados en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ, mejor conocido como El Chipote).

“No es necesaria una muerte más. Demando que se nos permita acceder a Félix y conocer cómo está y si inició esta decisión. También solicito la libertad de las personas presas políticas”, expresó Valle en una conferencia de prensa junto a defensoras de derechos humanos y familiares de otros reos de conciencia. 

El régimen de incomunicación al cual son sometidos los presos políticos en Nicaragua dificulta reconocer el estado de Maradiaga, y sobre todo, confirmar si continúa con su protesta. Valle recalcó que no hay forma de saber lo que ha sucedido desde que su esposo anunció a sus familiares que dejaría de consumir alimentos a partir del 21 de junio. 

Valle mostró su preocupación por la salud de Maradiaga, deteriorada desde antes de la huelga. El precandidato de oposición ha perdido más de 60 libras de peso y se encuentra demacrado. A través de la campaña “Sé humano” se realizó un retrato hablado en el que sobresale el estado físico deteriorado del aspirante. 

“Necesitamos tener vivo a Félix, porque él es un hermano, es un padre, es un amigo. Esto no es política, es humanidad, es respetar la vida de las personas que son inocentes”, detalló Valle. 

Una mujer levanta un cartel con la imagen del académico y exsecretario del Ministerio de Defensa (2004-2007) Félix Maradiaga. EFE | Archivo.

De hecho, la situación ha escalado a tal punto que Maradiaga fue atendido de emergencia en el centro de salud de El Chipote, debido a una bradicardia, lo que provocó que las pulsaciones de su corazón bajaran a 40 latidos por minuto. “Este es mi llamado de urgencia”, recalcó Valle.

En una breve intervención, Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), tildó de “inhumana” la situación en la que se encuentran los reos de conciencia encarcelados por la dictadura de Ortega y Murillo. “No nos vamos a cansar jamás, porque vamos a estar al lado de cualquiera de las víctimas. Cuando tengamos certeza de una crueldad y de una tiranía, ahí vamos a tratar de estar firmes”, manifestó la veterana defensora. 

Maradiaga es uno de los siete aspirantes de oposición que fueron encarcelados entre junio y julio de 2021, junto a casi 60 personas, entre ellas activistas,  empresarios y líderes opositores en una cacería contra las voces críticas del país. El régimen ejecutó las detenciones con el fin de asegurar su permanencia en el poder en pleno año electoral. El siete de noviembre lo consiguió a punto de represión. Ortega y Murillo permanecen en el poder tras unos comicios tachados de “farsa” por organismos de derechos humanos y casi toda la comunidad internacional de Occidente. 

Hasta el momento, la mayoría de presos políticos han cumplido un año de estar encarcelados bajo condiciones tachadas de “inhumanas”. En muchos casos no se les ha permitido colchas, y en otros permanecen en régimen de aislamiento total, como es el caso de la activista Tamara Dávila. 

Exigen la libertad de presos políticos

Un grupo de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales exigió este jueves la liberación de los presos políticos a través de la campaña #NicasLibreYa, una iniciativa que “busca visibilizar la situación de las personas presas políticas en Nicaragua y demandar la liberación de todos”, según detalló el colectivo a través un comunicado. Durante el lanzamiento estuvieron familiares de presos políticos.

Una de las presentes fue Victoria Cárdenas, esposa del precandidato presidencial Juan Sebastián Chamorro, encarcelado por la dictadura el ocho de junio de 2021. 

“Desde su secuestro, hace más de un año, mi esposo, como muchas otras personas prisioneras políticas, se encuentra en indefensión total, en una celda insalubre, sin ningún material de lectura, ni siquiera una Biblia, sin papel y lápiz, durmiendo en una cama de concreto, lo que le causa fuertes dolores musculares”, detalló Cárdenas en su intervención.

Por su parte, Ana Lucía Álvarez, familiar de Ana Margarita Vijil y Tamara Dávila, aseguró que “en Nicaragua se criminaliza el ejercicio de derechos fundamentales como es la libertad de expresión, prensa, reunión, y el derecho a defender derechos. La prisión política en Nicaragua ha sido usada desde 2018, como una expresión más de la represión como forma de instaurar el miedo en la población, la desmovilización y la autocensura”. 

El colectivo encontró una serie de patrones que han caracterizado a esta última etapa de represión. “Un primer patrón es el nivel de agresión en los arrestos, y sustracción de artículos personales, en ese sentido, en los arrestos a mujeres, además de las irregularidades como la ausencia de órdenes de arresto, primó la presencia desproporcionada de cuerpos armados, algunos de los cuales no estaban identificados, así como la violencia. Ello a pesar de que no hubo resistencia física”, agregó Álvarez.

El segundo es la sustracción de objetos personales no relacionados al presunto delito. Mientras que el tercero son los requerimientos de información no pertinentes, relacionados a orientación sexual y parejas, si llegaban hombres a la vivienda, entre otros.