La Policía de Miami ofreció los primeros detalles oficiales sobre la muerte de Helen Massiell Garay Sánchez, la doctora nicaragüense de 32 años, cuyo cuerpo fue encontrado este domingo 14 de diciembre en un comercio de la Pequeña Habana. Según los investigadores, no existen indicios de mano criminal en el suceso, ya que no fue forzada a entrar al lugar donde falleció. El caso permanece abierto bajo la etiqueta de “muerte sin clasificar”, a la espera del reporte del médico forense sobre los resultados de su autopsia.
Los detectives confirmaron que Garay ingresó al establecimiento Dollar Tree, ubicado en el 968 de la calle 8 del suroeste, por su propia cuenta la noche del sábado. Las autoridades detallaron que la doctora no realizó ninguna compra tras entrar a la tienda.
La investigación preliminar indica que, tras ingresar al local, Garay se dirigió hacia una zona restringida exclusiva para empleados, donde se encuentra el congelador, y permaneció allí durante toda la noche. La policía ha enfatizado que no fue forzada a entrar al equipo de refrigeración.
El hallazgo se produjo alrededor de las 8:00 a. m. del domingo, cuando un empleado abrió la tienda y descubrió el cuerpo de la mujer dentro del congelador. Personal de rescate y oficiales acudieron a la escena, pero Garay ya no presentaba signos vitales.
Actualmente, los investigadores mantienen contacto con la familia de la fallecida para esclarecer si existían antecedentes personales o problemas de salud mental que pudieran arrojar luz sobre las circunstancias de su muerte.
Una vida dedicada a la niñez nicaragüense

El viaje de Garay a Estados Unidos tenía un propósito familiar: visitar a su padre. Según testimonios de amistades cercanas compartidos en redes sociales, la doctora se encontraba feliz por el reencuentro y mantuvo comunicación con su círculo íntimo hasta días antes del suceso, enviando su último mensaje el 9 de diciembre. El retorno de la doctora estaba programado para este lunes 15 de diciembre, fecha en la que planeaba retomar su vida y su labor médica, descrita por sus colegas y amigos de la UNAN-León como única en su especialidad en el país.
Mientras avanza la investigación forense en Florida, en Nicaragua se lamenta la pérdida de una profesional destacada. Helen Garay era anestesióloga especializada en cardiopatías congénitas y ejercía su profesión en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera “La Mascota” y en el Hospital Dr. Mauricio Abdalah, en el occidente del país.
Su familia, a través de una campaña de recaudación en GoFundMe, la describió como una madre devota de dos hijos y una médica cuyo trabajo llevó “esperanza y sanación a incontables niños y familias”. Garay se encontraba de visita en Miami, donde residen algunos familiares, desde principios de diciembre.
La familia calificó el suceso como un “trágico accidente” e inició las gestiones para repatriar el cuerpo a Nicaragua, donde se realizarán las honras fúnebres. La comunidad de la Pequeña Habana también reaccionó con conmoción ante el suceso. “Es algo doloroso, una familia con el corazón roto“, declaró Gerardo Núñez, residente del área, a medios locales.
La empresa Dollar Tree emitió un comunicado expresando sus condolencias y asegurando su total cooperación con las autoridades locales.