La caída del comisionado Marenco: encarcelamiento en El Chipote y diversas versiones

Hasta ahora la Policía Nacional no ha informado sobre el motivo de la detención de Adolfo Marenco, exsubdirector de la institución y jefe de investigación y de inteligencia política. Las versiones apuntan a desobediencia a la pareja dictatorial, corrupción y una supuesta investigación a altos mandos del Ejército de Nicaragua, hasta “colaboración con Estados Unidos”. El comisionado era un hombre de importancia dentro del régimen sandinista, un considerado “intocable”, ya que gozaba de la confianza de Rosario Murillo y Néstor Moncada Lau

El comisionado Adolfo Marenco, encargado de la inteligencia policial, era considerado un "intocable" en la institución. Foto: Tomada del portal policial.

El encarcelamiento del comisionado general en retiro Adolfo Joel Marenco Corea, exsubdirector de la Policía Nacional y jefe de investigación y de inteligencia política, es la confirmación del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de que ninguna figura de poder dentro de la dictadura está exenta de ser judicializada en Nicaragua, dijo una alta fuente del Gobierno sandinista a DIVERGENTES.

“Marenco era ‘poderoso’ por el cargo que tenía pero carecía de liderazgo y pensamiento propio dentro de la institución. Esta carencia les permite apretarlo. Envían un mensaje claro: si le pasó al exjefe de inteligencia, van con todo contra cualquiera”, explicó la fuente que solicitó el anonimato por seguridad.

Sobre la captura de Marenco Corea y su confinamiento en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, mejor conocido como “El Chipote”, existen varias versiones. El medio digital Confidencial publicó que el exjefe de inteligencia está detenido porque quería fugarse del país y por negarse a cumplir las órdenes de los dictadores sandinistas. Por otro lado, 100% Noticias informó que desconocían si la detención estaba ligada a la política, negocios, corrupción o narcotráfico.

Una versión extraoficial a la que tuvo acceso DIVERGENTES apunta a que el encarcelamiento de Marenco Corea estuvo motivado por una supuesta investigación que realizaba a integrantes del Ejército de Nicaragua. Las pesquisas que realizaba el exsubdirector de la Policía no cayeron bien en el seno del cuerpo castrense que informó inmediatamente al dictador Daniel Ortega, quien supuestamente ordenó la detención del comisionado general en retiro.

Presuntamente la investigación fue una iniciativa de Marenco Corea para “quedar bien” con Rosario Murillo y entregarle en bandeja de plata los entresijos de algunos militares que realizan negocios a espaldas del régimen sandinista. Esta versión, sin embargo, no pudo ser corroborada por este medio de comunicación. Es conocido que el alto mando militar responde estrictamente a Daniel Ortega y la relación que la vicepresidenta mantiene con el cuerpo castrense es tensa. 

“No creo que Marenco se haya atrevido a tanto. Es aliado de los militares y no tiene agallas para hacerlo y menos sin autorización. No hay autonomía investigativa sin previo aviso. Y si lo hizo, sería el primer atrevido”, explicó la fuente de Gobierno. 

El tridente represivo de la Policía Nacional: los comisionados Ramón Avellán, Adolfo Marenco y el jefe de la institución, Francisco Díaz. Foto tomada del portal policial.

La caída de Marenco Corea en la institución policial ocurrió el 16 de noviembre de 2022 cuando fue nombrado en comisión de servicio en el Instituto de Seguridad Social y Desarrollo Humano (Issdhu), una oficina encargada de la administración financiera de las pensiones de la Policía y de las instituciones que están subordinadas al Ministerio de Gobernación.

El exjefe de investigación y de inteligencia política duró en el cargo nueve días. El 25 de noviembre de 2022 se oficializó en La Gaceta, diario oficial, su retiro de la institución policial y por ende del cargo en el Issdhu.

La alta fuente de Gobierno consultada por DIVERGENTES dijo que el retiro de Marenco Corea obedeció a una limpieza en puestos importantes, como el de inteligencia policial, dentro de la institución y para evitar que se les saliera de las manos, la dictadura decidió enviar a su casa al exsubdirector de la Policía. Sin embargo, dice otra fuente ligada al oficialismo, detectaron que Marenco quería fugarse de Nicaragua y por eso volvió a ser trasladado a El Chipote. 

“Los indicios de corrupción de Marenco son confirmados. Su detención podría girar, casi seguro, a actos que no informó y de los cuáles no hizo partícipe al régimen. Y esto también es traición, no lo dejan pasar”, agregó la alta fuente de Gobierno. Otra versión que circula en los pasillos policiales es que Marenco pasaba información a los Estados Unidos, algo que tampoco ha podido ser corroborado por esta redacción. 

Marenco Corea es el único de los altos mandos policiales que no ha sido sancionado por el Gobierno de los Estados Unidos. Desde que explotó la crisis de abril en 2018 hasta la fecha, los norteamericanos han designado a Luis Alberto Pérez Olivas, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ); Justo Pastor Urbina,  jefe de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP), y el comisionado mayor Juan Alberto Valle Valle, jefe de la Dirección Brigada de Tránsito Managua. También a Francisco Díaz, jefe de la Policía, y a la misma institución.

Una fuente policial que habló con DIVERGENTES manifestó que una de las razones por las que Marenco Corea no ha sido sancionado por Estados Unidos se debe a que el exsubdirector de la Policía, hasta antes de su retiro, era el enlace permanente de la Administración de Control de Drogas​ (DEA por sus siglas en inglés) en Nicaragua.

¿Quién es Adolfo Marenco?

Foto tomada del portal policial.

Hasta antes de su retiro y su encarcelamiento Adolfo Marenco era una de las figuras más importantes dentro de la institución policial. Era subdirector de la Policía Nacional y jefe de investigación y de inteligencia política de la institución. Si una persona era de interés para el régimen sandinista, el propio exsubdirector se encargaba de recopilar un informe completo para utilizarlo de cualquier forma.

La mayor parte de su vida la ha dedicado a la Policía Nacional, desde su ingreso a las filas a la edad de 20 años hasta su retiro el año pasado. Durante su juventud trabajó en Juigalpa de la mano del jefe de esa delegación, el comisionado mayor Francisco Cuadra Serrano. Un mentor que le ayudó a evadir el servicio militar patriótico.

“Siempre le interesó investigar. Tenía un placer enorme por escarbar en los detalles porque decía que podían ser de ‘interés’ para la Policía”, afirmó una fuente policial consultada para este artículo periodístico.

A mediados de los años noventa, Marenco Corea trabajó como segundo jefe en la unidad departamental de Madriz. Adquirió tantos conocimientos en el campo de la investigación que fue nombrado jefe de uno de los departamentos de investigaciones especiales de la institución policial.

Después de pasar durante muchos años en este departamento de investigaciones especiales, Marenco Corea fue promovido en el 2009 a la jefatura de la Secretaría Ejecutiva de la Policía. En esta oficina tuvo tiempo para seguir capacitándose e incursionar en el béisbol nacional.

El pacto con Moncada Lau y la confianza de Murillo

Foto tomada del portal policial.

Su “tiempo libre” se acabó en el 2012 cuando fue nombrado como encargado de la Dirección de Inteligencia de la Policía, una oficina que se dedicaba a investigar a criminales que formaban parte de grupos traficantes de drogas, de armas, de personas, también dedicados a los asaltos, extorsión y secuestro.

“En esta dirección policial tuvo acceso a un expediente que vinculaba a un alto mando del Gobierno sandinista con el tráfico de armas y el narcotráfico. Ese personaje era Néstor Moncada Lau. Pero Marenco no quería perjudicar a nadie, siempre sacó ventaja de la información. Entonces como una muestra de confianza le dio el archivo a Moncada”, relató una fuente policial que conoció al exsubdirector y que también pidió el anonimato.

La entrega del expediente que hizo Marenco Corea a Moncada Lau fue bien visto por el asesor de seguridad quien lo tomó en cuenta para desarrollar en 2015 una estrategia de inteligencia policial y política en la Policía Nacional con el objetivo de evitar fisuras que pusieran en riesgo la captura del poder de la dictadura sandinista. 

Sumado al cargo de inteligencia policial y política, Marenco Corea fue designado por el régimen sandinista en 2017 encargado del Consejo Nacional contra el Crimen Organizado. Un puesto desde el que tenía acceso a la Unidad de Análisis Financiero, la Superintendencia de Bancos, la Dirección General de Ingresos, el Ministerio de Gobernación, entre otras instituciones.

Su mayor progreso dentro y fuera de la institución ocurrió en 2018, durante la represión policial ordenada por Daniel Ortega y Rosario Murillo hacia manifestantes que protestaban en contra de las violaciones de derechos humanos.

Su función fue infiltrar a su gente de confianza en todo el territorio nacional para conseguir información de opositores que resistían a la represión policial desde los tranques. El trabajo de Marenco Corea fue tan efectivo que en menos de dos meses los tranques fueron derribados durante la “Operación Limpieza” que ejecutaron paramilitares y oficiales de la Policía con un saldo sangriento de manifestantes.

“Marenco fue reconocido por Ortega y Murillo por su trabajo. Fue clave para preparar los expedientes para los presos políticos y continuar la vigilancia policial. Ahí es cuando, de la mano de Lau, se gana la confianza de Murillo”, aseguró la fuente policial.