La memoria conveniente de Daniel Ortega: las obras que desmienten el discurso contra Taiwán

Durante más de una década, el Gobierno sandinista de Nicaragua mantuvo una estrecha relación de cooperación con Taiwán que financió viviendas, hospitales, carreteras, programas educativos, proyectos productivos e incluso instituciones de seguridad del Estado. Sin embargo, tras el giro diplomático hacia China, el discurso oficial pasó de elogiar esa ayuda como “invaluable solidaridad” a descalificar públicamente al antiguo aliado. Los propios registros oficiales y declaraciones del mandatario evidencian la contradicción entre lo dicho hoy y lo documentado durante años. Te lo explicamos en Diver-Check.


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Los discursos de Daniel Ortega ya no sorprenden: un día ofrece versiones imprecisas de la historia, otro parece desconocer los hechos y, en ocasiones, arremete contra antiguos aliados. Ese es el caso de uno de sus socios más cercanos en el pasado y hoy adversario político del régimen: Taiwán.

“… aquí la misión diplomática que había en nombre de Taiwán usurpaba, porque los taiwaneses son chinos y deberían sentirse orgullosos de que son chinos y no basura taiwanesa…”, dijo Ortega mientras agradecía a China la buena voluntad y el “ejemplo de paz” que, según él, representa este país para Nicaragua.

La declaración marca un giro en el discurso oficial. Durante el acto de entrega de 180 autobuses y microbuses marca Yutong provenientes de China, Ortega atacó a la misión diplomática taiwanesa, pese a la estrecha relación que mantuvo durante años con ese Gobierno. 

En repetidas inauguraciones de obras públicas, el embajador de Taiwán, Jaime Chin Mu-Wu, compartió actos oficiales con Ortega y sus funcionarios, quienes calificaban la cooperación como de “invaluable solidaridad”. En reuniones con la expresidenta china Tsai Ing-wen, Ortega fue incluso elogiado por ella como un “revolucionario que defiende lo justo”, mientras él agradecía una ayuda que —según afirmaba— no imponía condiciones políticas e incluso se comprometía a luchar por el reconocimiento de Taiwán.

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Ortega también cuestionó que los gobiernos de los expresidentes Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños “le servían a los yanquis” y que “durante todo ese periodo las relaciones eran con Taiwán”. Sin embargo, tras regresar al poder en 2007, él mismo mantuvo y profundizó esos vínculos de cooperación. Hoy el régimen continúa beneficiándose de esa relación a través de proyectos financiados por Taiwán, como programas de vivienda social, el Estadio Nacional de Béisbol “Soberanía” (antes Dennis Martínez), la merienda escolar, iniciativas de producción y seguridad alimentaria, así como la construcción de casas maternas y otras obras públicas, pese al actual distanciamiento político con ese país.

El uso político de la cooperación taiwanesa

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Daniel Ortega Saavedra durante un recorrido por la construcción del nuevo Estadio Nacional de Béisbol Dennis Martínez y el Polideportivo Alexis Argüello en febrero 2017. Foto tomada de El 19 Digital.

Una de las ayudas más visibles fue la construcción del Estadio Nacional de Béisbol Dennis Martínez —hoy llamado Soberanía—. En febrero de 2017, Ortega, junto a funcionarios de su Gobierno, recorrió las obras del estadio y del polideportivo “Alexis Argüello”, destacando que el proyecto se ejecutaba con la cooperación de Taiwán, mediante un fondo de 30 millones de dólares. Parte de esos recursos fue posteriormente destinada a la construcción de viviendas para más de 6000 familias afectadas por inundaciones en la capital.

“Eso nos obligó, en un plan de emergencia, a decirle a Taiwán que nos autorizara a utilizar el fondo que estaba disponible para cubrir la construcción de viviendas y ellos accedieron inmediatamente, entonces utilizamos el fondo para la construcción de viviendas”, dijo Ortega en su momento.

De acuerdo con la Plataforma Periodística para las Américas, Connectas, en su investigación Taiwán: el aliado contradictorio de Nicaragua, el Gobierno taiwanés no hizo comentarios sobre el desvío de fondos del estadio hacia el proyecto habitacional, pero entre 2015 y 2017 entregó 10 millones de dólares adicionales para ampliar el programa social.

El proyecto habitacional corresponde a Ciudad Belén. Para su desarrollo, Taiwán desembolsó “1 millón 660 mil dólares, para tres proyectos dirigidos a atender a las familias afectadas por lluvias, a través de la construcción de viviendas, puesto de salud y un parque en Ciudad Belén”, reportó el medio oficialista El 19 Digital el 1 de diciembre de 2015.

El mismo medio también documentó que, a través del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), el 17 de junio de 2016 el Gobierno de Taiwán firmó un acuerdo de donación para la construcción de la segunda fase del proyecto Ciudad Belén. Los fondos ascendieron a 5 millones 240 mil dólares, con los cuales se repuso el dinero previamente utilizado en la edificación de viviendas.

Otra de las obras habitacionales de las que se benefició el régimen Ortega-Murillo fue la construcción de casas en el barrio Santa Rosa. Taiwán realizó un quinto desembolso por 200 mil dólares destinado a levantar 65 nuevas viviendas, ampliando el programa dirigido a familias vulnerables.

Millones, obras y financiamiento: el respaldo financiero taiwanés

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Acta de donación firmada por el embajador de Taiwán en Nicaragua, Jaime Chin Mu Wu y el ministro de Transporte e Infraestructura de Nicaragua, Óscar Mojica para la construcción del proyecto del tramo de carretera de Río Blanco y Puerto Cabezas. Foto tomada de El 19 Digital.

El aporte de Taiwán también alcanzó la infraestructura vial. En noviembre de 2019, ambos países firmaron un convenio mediante el cual Taiwán donó tres millones de dólares para la culminación del proyecto carretero entre Río Blanco y Puerto Cabezas. Posteriormente, el proyecto continuó y el Gobierno taiwanés entregó otros 800 000 dólares para el mejoramiento de la vía.

“Con este tercer desembolso hemos recibido ya 2 millones 800 mil dólares para construir la carretera de acceso a la ciudad de Siuna, la que permitirá su vinculación con el corredor interoceánico del Caribe Norte”, indicó Óscar Mojica, ministro de Transporte e Infraestructura, en junio de 2021.

En la investigación de Connectas, se reveló que la cooperación taiwanesa al sector público nicaragüense otorgó 170 millones 600 mil dólares entre 2007 y 2018. A esto se suma un flujo comercial superior a 100 millones de dólares anuales gracias al Tratado de Libre Comercio aprobado por la Asamblea Nacional en 2006.

El Gobierno taiwanés, según la misma investigación, también financió instituciones de seguridad del Estado. En octubre de 2018 entregó un millón de dólares al Ejército de Nicaragua para un programa de lucha contra el crimen organizado, tráfico de drogas y misiones de búsqueda, salvamento y rescate. 

El rastro educativo de la cooperación taiwanesa

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Firma del desembolso para seguir fortaleciendo el aprendizaje de niños y niñas en todo el país, a través de la merienda escolar. Canciller Denis Moncada Colindres; la ministra de Educación Miriam Ráudez; el asesor presidencial en temas de educación Salvador Vanegas y el embajador de Taiwán, Jaime Chin Mu Wu. Foto tomada de El 19 Digital.

Otro de los ámbitos donde se reflejó el respaldo financiero de Taiwán fue el sistema educativo. En diciembre de 2017, el embajador de la isla asiática firmó un convenio de colaboración con el Ministerio de Educación (Mined) para financiar la rehabilitación de 15 centros escolares a nivel nacional. El acuerdo contempló un desembolso de un millón de dólares destinado a mejorar los ambientes de aprendizaje para la niñez y la juventud.

Posteriormente, el 3 de julio de 2020, el Gobierno de Taiwán entregó 1 millón 960 mil dólares adicionales al Mined para fortalecer la alimentación escolar a través del programa de merienda. El embajador Jaime Chin Mu-Wu indicó que, desde 2017, los desembolsos acumulados en este ámbito sumaban 7 millones 840 mil dólares. En mayo de 2021, Taiwán realizó la entrega de instrumentos musicales y equipos de audio destinados al estudiantado de ocho escuelas normales del país. 

Además, financió remodelaciones en distintos centros educativos, entre ellos el Centro Educativo Pablo VI (Distrito III de Managua), Héroes y Mártires, Enrique Tierno Galván en Juigalpa, Elisena del Carmen Soto en El Coral (Chontales) y el colegio Azul y Blanco en el Distrito VI de la capital. La cooperación también incluyó entrega de juguetes, meriendas escolares, computadoras, instrumentos musicales, kits de primeros auxilios, capacitación docente y donación de textos escolares. Estos proyectos evidencian que la cooperación taiwanesa fue sostenida durante años y tuvo impacto directo en políticas sociales del propio régimen.

Apoyo sanitario y equipamiento institucional financiado por Taiwán

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Jaime Wu, embajador de Taiwán, junto al subdirector de la Policía, comisionado general Francisco Díaz, firmaron el acta de desembolso del Proyecto de Equipamiento del Hospital Carlos Roberto Huembes. Foto tomada de El 19 Digital.

La ayuda de Taiwán continuó para el Ejército y llegó a la Policía Nacional. Taiwán donó tres millones de dólares a la Policía para la construcción del Hospital “Carlos Roberto Huembes”. En septiembre de 2014, Taiwán entregó al Hospital Militar Escuela “Alejandro Dávila Bolaños” un donativo de 60 sillas de ruedas, como una muestra más de los lazos de amistad que unen a ambas naciones, según lo reportado por El 19 Digital.

Las donaciones a la Policía continuaron, en noviembre de 2017, la embajada de Taiwán en Nicaragua, junto al entonces subdirector de la Policía, comisionado general Francisco Díaz, firmaron un acta de desembolso del proyecto de equipamiento del Hospital Carlos Roberto Huembes, financiando con dos millones de dólares la compra de equipos médicos de diagnóstico. Ese mismo mes, Taiwán destinó 700 000 dólares para mejorar los sistemas eléctricos del Hospital Alemán-Nicaragüense y del Centro de Alta Tecnología del Hospital Lenín Fonseca, permitiendo instalar un generador de 500 kilovatios en el Alemán y otro de 700 kilovatios en el Lenín Fonseca.

Los acuerdos con el Minsa se mantuvieron de forma constante. En diciembre de 2018, la Embajada de Taiwán y la organización estatal suscribieron un convenio mediante el cual el país asiático donó 700 000 dólares para la mejora del sistema eléctrico de los hospitales primarios Rosario Pravia, en Rosita; Carlos Centeno, en Siuna; y el Bertha Calderón, en Managua.

En mayo de 2020, la ministra de salud, Martha Reyes, junto al embajador de Taiwán, Jaime Chin-Mu Wu, y el personal médico, inauguraron el nuevo sistema eléctrico de la sala de quirófanos del Hospital Bertha Calderón. En agosto de 2020, Taiwán donó equipamiento para 40 casas para personas con necesidades especiales en 40 municipios de Nicaragua, garantizando la rehabilitación integral e inclusiva de personas con discapacidad físico-motora e intelectual, en el marco de la estrategia de rehabilitación basada en la comunidad. Entre la donación habían camillas, colchones para ejercicio terapéutico, barras paralelas de marcha, bicicletas estacionarias, pelotas terapéuticas y pesas, entre otros implementos.

Dos meses después, Taiwán realizó un donativo de 2.7 millones de dólares al Minsa para la compra de insumos médicos y abastecimiento de las unidades de salud del país. En diciembre de 2020, Taiwán apoyó al Minsa con la construcción de la sala quirúrgica del Hospital Primario de San Rafael del Norte, en Jinotega, sumando esfuerzos a la infraestructura hospitalaria.

En marzo de 2021, Taiwán donó recursos para la construcción del área de emergencia pediátrica del Hospital Regional Santiago de Jinotepe. Finalmente, en octubre de 2021, Taiwán realizó una donación de 700 000 dólares en apoyo al proyecto de mantenimiento y reparación de hospitales y centros de salud ejecutado por el Minsa.

Además de infraestructura y equipamiento, la cooperación taiwanesa incluyó programas de salud específicos, como el fortalecimiento del sistema de prevención y tratamiento de la enfermedad renal crónica, ejecutado en hospitales de Chinandega, Rivas, Estelí, León y otros centros de referencia nacional, garantizando atención a familias afectadas y reforzando la red pública de salud.

Programas productivos financiados por Taiwán

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El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), junto a la Embajada de Taiwán, inauguraron el Centro de Mejoramiento Genético, ubicado en el municipio de Ocotal, departamento de Nueva Segovia en el Marco del Proyecto de Mejoramiento Genético para Incrementar la Productividad del Ganado Porcino. Foto tomada de El 19 Digital.

En el sector productivo, Taiwán se convirtió en un aliado clave del Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa (Mefcca) y del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).

En Chontales se realizaron encuentros con productores del sector forestal como parte del proyecto de fortalecimiento de capacidades en metadatos SIG para amenazas naturales en Nicaragua, ejecutado por la Misión Técnica de Taiwán. En Granada, con respaldo del Gobierno asiático, también se impulsó el proyecto de asistencia a la recuperación económica y empoderamiento de las mujeres “NicaMujer”, orientado a fortalecer las capacidades técnicas, profesionales y empresariales de mujeres productoras nicaragüenses.

El apoyo no se limitó a asistencia técnica. Además de capacitaciones y certificaciones —como la de diseño y elaboración de muebles en bambú por parte de artesanos nicaragüenses— se realizaron entregas directas de insumos productivos. En octubre de 2021, por ejemplo, se distribuyeron 200 plantas de plátano a 20 mujeres protagonistas en el Distrito V de Managua.

Las ayudas también incluyeron desembolsos económicos para la capitalización de pequeños negocios. En octubre de 2020, se otorgaron más de 692 000 córdobas a 10 grupos solidarios, integrados por 30 mujeres y dos varones, quienes impulsaban la economía desde sus comunidades. Posteriormente, en enero de 2021, el Mefcca, con apoyo de Taiwán, entregó 6 millones 500 mil córdobas para la implementación de nuevos emprendimientos a 34 asociaciones que representan a 614 familias del municipio de Tipitapa, como parte del programa “Nicavida”.

En febrero de 2021, el INTA y Taiwán firmaron el proyecto de investigación y transferencia de tecnologías innovadoras para el mejoramiento de la productividad en los cultivos de arroz y frijol en Nicaragua, por un monto superior a los cinco millones de dólares y con vigencia hasta 2025. Ese mismo año, en junio, inauguraron el Centro de Mejoramiento Genético en el municipio de Ocotal, departamento de Nueva Segovia, como parte del proyecto para incrementar la productividad del ganado porcino que permitiría la gratuita servicios de inseminación artificial para atender a 4000 productores.

Además, el INTA y Taiwán desarrollaron investigaciones sobre el mejoramiento de granos básicos como arroz y frijoles en el municipio de Sébaco y otros municipios del país, fortaleciendo la producción agrícola nacional mediante transferencia tecnológica y asistencia especializada.

Todas estas obras, registros oficiales, actos públicos, inauguraciones, convenios firmados y declaraciones del propio régimen muestran que la relación entre Nicaragua y Taiwán no fue menor ni protocolaria: financió obras, programas sociales y proyectos estatales durante más de una década. 

El contraste es evidente. Mientras el discurso actual intenta desacreditar a ese antiguo aliado, las políticas públicas siguen apoyándose en proyectos construidos gracias a esa cooperación. No se trata de interpretaciones ni de memoria selectiva, sino de hechos documentados por instituciones oficiales, medios estatales y por el propio mandatario en distintos momentos. El giro discursivo termina pareciendo aquello que describe el dicho popular: morder la mano que le dio de comer.