La oficialista del Partido Pueblo Soberano, la politóloga Laura Fernández lidera con 49.61 de votos válidos las elecciones presidenciales de Costa Rica, lo que la convierte en la mandataria 50 del país centroamericano.
El candidato presidencial por el socialdemócrata Partido Liberación Nacional (PLN), el economista de 42 años, Álvaro Ramos, resultó segundo en las votaciones logrando el 32.56%. Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana registró un 4.32% y Ariel Robles, del Frente Amplio, alcanzó un 3.47%.
Las proyecciones hasta el segundo corte del Tribunal Supremo Electoral de Costa Rica con un 53.06% de mesas escrutada es que Pueblo Soberano obtendría 31 de 57 curules en disputa en estos comicios en la democracia más estable de Centroamérica.
Fernández, quien fue ministra de la Presidencia y de Planificación del actual Gobierno, se ha proclamado como “heredera” del presidente Rodrigo Chaves y responsable de darle continuidad a sus iniciativas.
La inseguridad y el auge del narcotráfico fue uno de los principales temas de campaña de la candidata, ya que son vistos por la población como el principal problema del país, ante lo cual surgió la propuesta de Fernández de establecer un estado de excepción en zonas conflictivas.
Pueblo Soberano necesita 38 diputados para lograr la mayoría calificada en la Asamblea Nacional y tener un control sobre la agenda legislativa de Costa Rica. Liberación Nacional sería la segunda fuerza política con 17 diputados y el Frente Amplio lograría siete curules.
“Hemos sido atentos a cada detalle para garantizarles una vez más la pureza del sufragio (..) Agradecemos por unas elecciones ejemplares, libres y auténticas, que una vez más honran la más noble tradición costarricense”, afirmó la presidenta del TSE, Eugenia Zamora.
La magistrada solicitó “respetar el veredicto de las urnas sin renunciar a la crítica democracia y vigilancia de los gobernantes”, e hizo un llamado a la “responsabilidad para frenar la escalada de insultos”, que no acerca al país en la búsqueda de soluciones para luchar contra la “pobreza, la ignorancia y la criminalidad”.
El abstencionismo, que en los últimos comicios superó el 40%, se redujo a 31.49% de acuerdo a los reportes del Tribunal Supremo Electoral de Costa Rica.