La resistencia de Dora María Téllez: delgada pero con el “espíritu intacto” en El Chipote

La plataforma Sé Humano compartió un retrato hablado de la exguerrillera sandinista este 19 de julio, a 43 años del triunfo revolucionario, que evidencia las duras condiciones físicas en las que se encuentra la presa política del régimen de Ortega-Murillo


Dora María Téllez, aquella guerrillera que hace 43 años fue parte del triunfo de la revolución sandinista y que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza, es ahora una presa política más del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En víspera de esta fecha histórica se conocieron las condiciones físicas en las que se encuentra la disidente sandinista, 13 meses después de encierro total en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como el nuevo Chipote.

La ‘Comandante Dos’, de 66 años, luce pálida, delgada y muy envejecida, ha perdido unas 16 libras de peso, su piel está casi traslúcida, se pueden ver incluso sus venas. “El notable deterioro en su condición física y en su salud es consecuencia del trato inhumano y cruel al que está siendo sometida. En la celda donde está recluida permanece en penumbra, con dificultad alcanza a verse la palma de sus manos. No tiene acceso a la luz solar”, señala Sé Humano, la plataforma que realizó el retrato hablado de Téllez con base a los testimonios recogidos por familiares de presos políticos a partir de las visitas realizadas en El Chipote.

La legendaria guerrillera fue detenida por la Policía el 13 de junio de 2021, durante una ola de secuestros desatada por la administración de Ortega contra opositores, pero que también incluyó a otros personajes históricos del sandinismo como Víctor Hugo Tinoco y el general en retiro Hugo Torres, quien falleció bajo custodia penitenciaria el pasado 12 de febrero.

En febrero de 2022 Téllez fue condenada a ocho años de cárcel por el supuesto delito de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional”.

Téllez es una reconocida disidente sandinista dentro del Movimiento Renovador Sandinista (MRS, ahora Unión Democrática Renovadora). Antes de eso, fue una de las guerrilleras que participó en el mítico Asalto al Palacio el 22 de agosto de 1978, una operación guerrillera que obligó a Somoza a liberar presos políticos sandinistas, entre ellos Daniel Ortega.

Espíritu intacto

Ilustración de Divergentes.

El comunicado de Sé Humano señala que, pese a la deplorable situación en la que se encuentra, el espíritu de Dora María Téllez “continúa intacto”. “Ni las torturas ni los malos tratos a los que es sometida la presa política han podido quebrantar su espíritu”, insiste la campaña.

“Quienes la conocen la describen como una mujer culta, le gusta mucho leer, ver televisión y hacer ejercicio. Es luchadora, valiente, optimista, alegre y perseverante en todos los aspectos de su vida. Dora María Téllez fue descrita en una ocasión por Gabriel García Márquez como ‘una muchacha muy bella, tímida y absorta, con una inteligencia y un buen juicio que le hubieran servido para cualquier cosa grande en la vida’”, describió Sé Humano.

Junto a la combatiente histórica, la dictadura de Ortega mantiene en las cárceles a unos 190 presos políticos, entre ellos periodistas, precandidatos presidenciales opositores, estudiantes, campesinos y defensores de derechos humanos, según datos del último informe del Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas.

Los retratos hablados de algunos reos políticos como Téllez junto al de Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Juan Lorenzo Holmann, Tamara Dávila, Walter Gómez y José Antonio Peraza, son una iniciativa de la campaña Sé Humano que busca visibilizar, sensibilizar y movilizar a la comunidad nacional e internacional alrededor de la cruel y delicada situación de salud en la que se encuentran los reos de conciencia en Nicaragua.