La sombra de Bukele en Costa Rica: genera simpatías en la política tica y su familia intentó crear un partido

Con la visita sorpresiva del presidente salvadoreño a Costa Rica, el primer fin de semana de diciembre, se destapó que algunos de sus familiares costarricenses aparecen en los registros de un proyecto partidario llamado Alianza Democrática Nacional (ADN), que quedó en pausa en el año en que irrumpió en la escena política Rodrigo Chaves. La presencia de los Bukele en esa organización fue “circunstancial”, defiende un exdirigente de esa agrupación, quien acabó trabajando para el actual mandatario, aunque resalta el valor político del apellido en el contexto costarricense “para lo que se viene”

Nayib Bukele llegó de sorpresa a Costa Rica en un jet privado el primer fin de semana de diciembre. Foto: tomada de la transmisión de Teletica.

Cuando circuló la noticia de que Nayib Bukele había aterrizado de sorpresa en Costa Rica, el 3 de diciembre, en las redes sociales brotaron de inmediato mensajes de sospecha por parte de unos, y de bienvenidas de otros. Minutos después, la Presidencia de Costa Rica confirmó que se trataba de una visita personal y, en los medios, se recordó que familiares del mandatario residen en Costa Rica desde hace décadas. Pero, poco después, se difundieron las actas de un partido político que no alcanzó a inscribirse y que, entre sus dirigentes, destacaba el apellido Bukele.

El presidente salvadoreño dejó Costa Rica después de dos días y de un tuit simpaticón sobre su visita, además de otros mensajes sobre el fuerte despliegue militar que ordenó en el departamento de Soyapango, en un capítulo más del Estado de Excepción decretado desde marzo en El Salvador, frente al cuestionamiento de organizaciones defensoras de los derechos humanos. A media semana, en la habitual conferencia de prensa del presidente costarricense Rodrigo Chaves, la primera pregunta fue sobre las sospechas y él se apresuró a aclarar que había hablado antes con Bukele, por teléfono, pero que no se encontró con él durante el fin de semana. “No lo quise molestar porque era una visita a la familia”, dijo de manera cortante.

Esa familia es su tío Humberto Bukele Kattan, nacionalizado costarricense desde hace décadas, y sus cuatro hijos: Yalile Alejandra, Nayib Humberto, Samia y Joana, nacidos en San José. En las imágenes de la llegada del presidente salvadoreño se le ve bajar del jet rentado con su esposa y con otro hombre con el que guardaba gran parecido físico, un primo suyo, según las versiones anónimas, porque no hubo información alguna de parte del salvadoreño, más allá del tuit en que replicaba la noticia de un medio sobre el viaje y agregaba “jale a la soda Tapia”, en alusión a un restaurante popular en San José. 

Para ese momento había rondado información sobre la presencia de los Bukele en un partido político llamado Alianza Democrática Nacional (ADN) que completó la mayoría de requisitos para inscribirse y que, a última hora, quedó inactivo, y no participó en las elecciones de 2022, que llevaron al poder a Rodrigo Chaves y su imagen de mano dura y amenazante con la que se presentó ante la política tradicional. Después, se conoció que la familia Bukele ocupó puestos dirigenciales de ADN en San José y lo confirmó el diario local La Nación al publicar que “intentaron formar partido político”.

Según la publicación, Humberto Bukele respondió que ignoraba que su nombra apareciera en partido alguno, pero un dirigente, que fungió como secretario general de ADN, Douglas Caamaño, no da espacio para dudas de la participación de los Bukele. “Ahí están los videos”, aseguró sobre los registros del proceso, que se truncó por falta de quórum en las etapas finales, y por la conclusión de que habría demasiados partidos compitiendo en las elecciones, como en efecto ocurrió al alcanzarse una cantidad récord de formaciones políticas en la historia del sistema costarricense.

El valor del apellido Bukele en la política tica

La mano dura de Nayib Bukele se ha vuelto muy popular en Centroamérica, a pesar de los derechos humanos que violan sus políticas. Foto: EFE.

Caamaño, figura frecuente en partidos de la nueva derecha y jefe de estrategia electoral en la campaña que hizo presidente a Rodrigo Chaves Robles, asegura que la presencia de los familiares del presidente salvadoreño fue “circunstancial” y que, probablemente, el mandatario ni siquiera sepa que ellos participaron. “Los buscamos como personas ejemplares que son, rectas, honestas y trabajadoras”, explicó por teléfono antes de admitir que sí, que el apellido Bukele es un activo valioso para atraer a un sector del electorado costarricense.

“Eso es medible con técnicas de big data. Esas mediciones me hacen afirmar que es positivo el peso del apellido Bukele en un sector importante, quizás en menores de 34 años, que es 64% del padrón y que aplaude, en un 83%, al gobierno de Bukele. Si algo nos enseñó el proceso es que importan los sectores, no los partidos”, agregó Caamaño. Es decir, ya han medido en Costa Rica el peso de Bukele, un gobernante que ha demostrado la importancia de los familiares para el ejercicio del poder en su país, ya que, desde junio de 2020, ha otorgado funciones claves a sus hermanos Karim, Ibrajim y Yusef, entre otros familiares en puestos importantes, como publicó el periódico El Faro, al cumpirse un año del gobierno que hizo polvo la alternabilidad de partidos de izquierda y de derecha en el poder.

Los partidos políticos han perdido la importancia que antes tenían en Costa Rica. Después de cincuenta años de bipartidismo, el sistema político entró en el siglo XXI a un multipartidismo creciente y ahora roza el ‘apartidismo’, como se le puede llamar a una propuesta política que prioriza la fortaleza de líderes sin una ideología específica ni una estructura a la cual responder. Un ejemplo es Chaves, que ganó las elecciones como candidato de un partido debutante llamado Progreso Social Democrático (PPSD) a cuyos dirigentes jamás había visto un año antes de las elecciones.

Una buena parte de los votantes de Chaves podrían simpatizar también con la imagen que proyecta Bukele desde El Salvador, admite Caamaño, antes de advertir que las circunstancias y las condiciones políticas de cada país son muy distintas, por lo cual sería inadecuado aplicar una misma fórmula en ambos. Dicho esto, “nadie se desmarcaría de algo que genera posibilidades electorales positivas (…) hay que dar tiempo a las cosas, pero es interesante por lo que se viene”, asegura al referirse a la relación que algunos sectores de la sociedad puedan establecer entre el apellido Bukele y un movimiento político.

“Lo que se viene” en Costa Rica

Rodrigo Chaves Costa Rica
El presidente Rodrigo Chaves, popular como Bukele, el día de su investidura. Foto: Carlos Herrera | Divergentes.

Lo que se viene son elecciones de gobiernos locales, en 2024, y lo que se viene también es una reconfiguración política después del mazazo de 2022. Este año, todos los partidos tradicionales sufrieron algún tipo de derrota e incluso la agrupación que gobernó, desde 2014 (Partido Acción Ciudadana, PAC), quedó totalmente borrada del mapa de la Asamblea Legislativa. Lo que se viene también es el aprovechamiento electoral del fuerte porcentaje de la población (casi el 70%) que aún apoya al gobierno de Chaves, según las encuestas de noviembre. 

Fanny Ramírez, una politóloga que participó el proyecto de ADN dijo recordar la presencia de Johanna Bukele, pero no del resto de la familia, y asegura que el apellido nunca fue un factor relevante entre los dirigentes del partido, varios de los cuales migraron a respaldar la candidatura de Rodrigo Chaves. Entre ellos, Caamaño, que fue protagonista de noticia al revelarse que contrató, en las horas previas a la segunda ronda electoral, un servicio de mensajería masiva por SMS con contenido “intimidatorio” contra dirigentes adversarios, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Nadie asegura que sea el PPSD el que, en adelante, capitalice la popularidad de Chaves, quien ha evitado a toda costa lanzar mensajes que lo asocien a la agrupación con la que triunfó. Más bien hay un partido nuevo llamado Pueblo Soberado (PPS), recién fundado por allegados de uno de los principales financistas del actual mandatario, un empresario llamado Calixto Chaves. Caamaño asegura que él sigue siendo militante en el PPSD y que esta agrupación representará el capital político del mandatario, aunque en Costa Rica las leyes prohíben a los presidentes cualquier tipo de actividad de tipo electoral e incluso los obliga a renunciar a la divisa con la que llegan al poder. La influencia electoral de los gobernantes ha sido siempre una operación a la sombra y nadie es tan ingenuo para pensar que vaya a dejar de ocurrir.

Chaves y Bukele coinciden en una alta popularidad en sus respectivos países y en un liderazgo centralista, con imagen de mano dura y mensajes de fuerte rechazo a los gobiernos anteriores, por lo que se presentan como artífices de la salvación de su país. En Costa Rica, sin embargo, persiste una institucionalidad con separación de poderes, los problemas para la población no están marcados por las pandillas criminales y las encuestas muestran un fuerte apoyo a la democracia, aunque otros estudios también dan indicios del crecimiento de respaldo a actitudes autoritarias.

El anuncio del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de que buscará la reelección inmediata en los comicios de 2024. Foto: EFE.

La familia de Humberto Bukele e hijos, a la que no fue posible contactar para este artículo, está instalada en Costa Rica, en el cantón central de San José. El dato se evidenció cuando Yamil Bukele Valdez presentó, en junio de 2020, un recurso de amparo ante la Sala Constitucional en contra de la restricción vehicular impuesta por el gobierno de Carlos Alvarado para frenar los contagios de COVID-19. El empresario, que dijo ser residente de Rohrmoser, un barrio acomodado y tradicional al lado oeste de la capital, alegaba que la medida lo obligaba a romper la seguridad de su entorno y que carecía de rigor técnico. Los magistrados no acogieron su queja, pero la noticia sirvió en ese momento para que algunos conocieran la existencia de la familia Bukele en el país, además de la de algunos asesores electorales costarricenses del presidente salvadoreño, de los que habían informado los medios.

De la visita del gobernante Bukele se supo poco. Tuvo una agenda reservada y sólo se informó que visitó San Carlos, un cantón rico y conservador de la zona norte del país, que resultó bastión electoral de Chaves en las recientes elecciones. Solo se publicó una fotografía en un restaurante popular en Chinchona, camino a territorio sancarleño, que sirvió para ilustrar las noticias y propiciar los halagos en cientos de cuentas de redes sociales. Entre ellas, la de un diputado llamado David Segura, de la bancada que encabeza Fabricio Alvarado, el predicador y periodista que casi gana la Presidencia en 2018 con un partido conservador Restauración Nacional, al que renunció para fundar Nueva República en 2019: “Admiro a @nayibbukele porque defiende los derechos de la gente honrada. Estoy de acuerdo con la mano dura y las acciones fuertes contra los narcos y criminales (…) Tenemos mucho que aprender”.