Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Las empresas en alza del hijo del general Avilés

Ejército

La “historia de éxito” del empresario Lenín Bonifacio Avilés Sánchez fue “impulsada” por un anhelo que tuvo en su adolescencia: crear y desarrollar empresas para brindar servicios logísticos. “Nos cerraron las puertas varias veces, pero no desistí”, confesó en una entrevista que dio a la revista “Desarrollo Empresarial” en junio de 2017, y que fue titulada “Papá emprendedor”. La publicación cuenta el “complicado camino” que tuvo el joven para consolidar sus dos compañías: International Rental Equipments Sociedad Anónima (Iresa) y Absolute Nicaragua Sociedad Anónima (Absolute). El artículo mezcla positivismo y esperanza. Es perfecto como ejemplo de superación… Sin embargo, omite algunos aspectos claves de la trayectoria del empresario, entre ellos que es hijo del jefe del Ejército de Nicaragua, el general Julio César Avilés. Un detalle capital que ofrece otra perspectiva de la historia relatada por la publicación.

Avilés Sánchez tiene una conexión directa con el poder. Específicamente con la institución militar que, además de ser la principal fuerza armada de Nicaragua, tiene una influencia significativa en el mundo de los negocios. Con numerosas empresas, el Ejército de Nicaragua es uno de los principales capitales nacionales con proyección internacional, al punto que sus inversiones cotizan en la bolsa de valores de Estados Unidos. Esa conexión le ha abierto puertas a las empresas del “papá emprendedor” —Iresa y Absolute— como proveedoras estatales. 

Al ser hijo del general Avilés —el militar sancionado por el Departamento del Tesoro norteamericano por negarse a “ordenar la inhabilitación y desmantelamiento de las fuerzas paramilitares o parapoliciales durante y después de la rebelión de abril en 2018”–, el empresario Avilés Sánchez ha recibido al menos 7,855,891.02 de córdobas entre 2015 y 2021 en concepto de contratos públicos.

Estas contrataciones públicas que benefician al hijo del general Avilés incurren en tráfico de influencia y conflicto de interés. La Ley 737, Ley de Contrataciones Administrativas del Sector Público, señala en el artículo 18, numeral 2, inciso b, que no pueden ser oferentes del Estado “el cónyuge, la pareja en unión de hecho estable y los parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad de los funcionarios públicos y de los servidores públicos”.

A pesar de esta prohibición, ni el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) ni el Ministerio de Economía Familiar Comunitaria Cooperativa y Asociativa (Mefcca), las dos instituciones públicas que contrataron los servicios de las empresas de Avillés Sánchez, explicaron hasta la publicación de este reportaje por qué decidieron adjudicar los contratos, cuando el hijo del jefe del Ejército de Nicaragua está dentro del régimen de prohibiciones.

“El propietario de estas empresas es el hijo del jefe del Ejército. Un funcionario que está en una posición relevante y por ende (las contrataciones) tiene toda la característica de tráfico de influencia. Él por su relación de consanguinidad, por ser hijo de quien es, tiene prohibido recibir contrataciones y la ley trata de evitar estas posibles situaciones de beneficio”, explicó a DIVERGENTES Dayra Valle, experta en contrataciones públicas.

La experta en contrataciones refiere que este tipo de situaciones cada vez son más comunes en las altas esferas del poder. Asimismo señaló que ni las instituciones públicas pueden alegar ignorancia ni el proveedor desconocimiento, pues la ley y el reglamento es claro para ambas partes.

Para la publicación de este artículo se solicitó una entrevista vía correo electrónico con Avilés Sánchez, pero no obtuvimos respuesta. Se llamó varias veces su número personal y aunque atendió la llamada, decidió guardar silencio y no responder a las preguntas. 

El sueño de adolescencia: Absolute Nicaragua

Lenín Avilés fundó Absolute Nicaragua en 2003 y su otra empresa, Iresa, en 2014. En la foto sostiene algunos reconocimientos entregados a sus dos compañías. Foto | Divergentes

De acuerdo al perfil profesional de Avilés Sánchez publicado en la red social Linkedin, Absolute Nicaragua Sociedad Anónima fue constituida en noviembre de 2003. A partir de ese año el novel empresario empezó su camino en el mundo de los negocios montando eventos en discotecas y bares.

El giro comercial de Absolute, según su página de Facebook, es la “Planificación y organización de Eventos Especiales. Montaje de tarimas y techos para conciertos nacionales y extranjeros. También suplen lo necesario para ferias, bodas y todo “tipo de eventos sociales y corporativos”.

Los compañeros de la universidad recuerdan a Avilés Sánchez como “un joven carismático, alegre, buena gente, y como el chavalo que se dedicaba a organizar eventos con su pequeña empresa”.

“Su sueño siempre fue montar grandes eventos en el país”, dice una persona que lo conoció cuando cursaba la carrera de Administración de Empresas en la Universidad Centroamericana (UCA). En aquel momento el joven llevaba en un camión todo lo necesario para el montaje de tarimas y luces.

“Para alguien de su edad, le iba más o menos, ni tan modesto era (su empresa)”, continúa la misma fuente que pidió el anonimato para este reportaje. Era 2005 y Avilés Sánchez organizaba fiestas en Hipa Hipa y otros clubes de fiestas concurridos en aquellos tiempos.

En 2017, Avilés Sánchez dijo a la revista “Desarrollo Empresarial” que aquel “sueño” adolescente generó en ese año al menos 53 fuentes de empleos entre fijos y eventuales. “Absolute Nicaragua nace para brindar servicios integrales como proveedor de Eventos corporativos y sociales al más alto nivel. Las empresas hoy en día nos buscan porque ofrecemos soluciones rápidas y económicas, creativas e innovadoras, con tecnología de punta. Nuestros servicios se complementan con nuestra agencia de publicidad y productora de eventos”, expresó Avilés Sánchez en la publicación.

En aquel momento dentro del portafolio de clientes de Absolute estaban, según el mismo Avilés Sánchez, bancos de reconocido prestigio a nivel nacional a los que le montó eventos empresariales de aniversarios. “También realizamos el montaje de la inauguración de la planta del matadero Sukarne y de las diferentes ferias que organizan algunas cámaras empresariales como Cadur y Andiva”, explicó orgulloso el hijo del general.

El detalle de las adjudicaciones

El Instituto Nicaragüense de Turismo adjudicó varios contratos a las empresas de Lenín Avilés pese a la prohibición de la Ley 373. Carlos Herrera | DIVERGENTES

Con Absolute Nicaragua Sociedad Anónima, Avilés Sánchez recibió entre 2015 y 2021, al menos 25 contrataciones menores de parte del Intur y el Mefcca, de acuerdo a documentación en poder de DIVERGENTES. En 2016 la compañía estuvo a cargo del montaje del lanzamiento de la campaña turística de ese verano. Ese mismo año “apoyó la actividad ‘Encuentros en Amor a Nicaragua, Orgullo de mi Municipio’, realizada en varios departamentos del país. También brindó servicios de alquiler de audio. (Ver contratos de Absolute Nicaragua aquí).

Los contratos otorgados a Absolute de parte de Intur y Mefcca revelan que la empresa ganó 4,296,222 millones de córdobas en ese periodo.

Paralelo a los contratos que ganó con Absolute, Avilés Sánchez también fue beneficiado, siempre por las dos instituciones y en el mismo periodo de tiempo, con 15 contratos para su otra empresa, International Rental Equipments S.A. Con esta compañía recibió pagos que suman  3,443,946.94 millones de córdobas. (Ver contratos aquí).

Esta compañía, de acuerdo a lo dicho por Avilés Sánchez en la publicación de la revista “Desarrollo Empresarial”, nació de la pasión por “crear más y mejores empresas”, para contribuir a la generación de empleo y la prosperidad del país. “Iresa Nicaragua es otra de las empresas de la cual soy socio propietario, en la que ofertamos renta de equipos para el sector construcción. Al ver que en Nicaragua se consolidaba el desarrollo de grandes obras de construcción, busqué nuevas oportunidades de negocios. Iniciamos con la renta de baños portátiles; actualmente Iresa está en proceso de crecimiento, cuenta con cuatro divisiones y 26 servicios en el catálogo”, indicó a la revista. 

Iresa fue fundada en 2014 por Avilés Sánchez y por su socio y amigo Juan Aguerri Pereira. Los servicios que ofrece, según su página de Facebook, son renta de baños portátiles, oficinas portatiles, torres de luz, plantas eléctricas, andamios, formaletas de piso, succión de sumideros y más.

Sin embargo, aunque su principal rubro tiene que ver con el alquiler de baños portátiles, en algunos servicios brindados al Intur, por ejemplo, también fue contratada para montar el evento del Festival de Vals, mazurcas y polkas, en el año 2016. Es decir, suplió el servicio de montaje que en teoría ofrece Absolute.

“Son dos empresas que se prestan todos su equipos”, aseguró un empresario del sector privado que conoce a Avilés Sánchez, pero que prefirió omitir su nombre por temor a represalias. “También monta los eventos de las fiestas patronales. Antes tenía un negocio que se llamaba ‘El Chinamo’, era de él y su socio”, continuó el empresario.

La afirmación de la fuente empresarial cobra relevancia al analizar un contrato que Iresa recibió en 2019 de parte del Mefcca. Se trata de un servicio para alquiler de inodoros portátiles para feria agostina, las fiestas patronales de Managua. “Trabajan bien y no solo los contratan las instituciones del sector público, también le han dado servicios a Andiva, a otras actividades de grupos privados”, insistió la fuente.

Pero además de obtener contrataciones a nombre de sus dos empresas, Avilés Sánchez logró la adjudicación de un contrato con el Intur a título personal por la organización de un concurso de cuaresma realizado en 2015. La institución pública le pagó 115, 710 córdobas, para sumar un total de  7,855,891.02  millones de córdobas en al menos seis años.

Las dos empresas de Lenín Avilés, Absolute Nicaragua e Iresa, están ubicadas, según su página de Facebook y publicidad en general, sobre la carretera a León. En el sitio solo están algunos contenedores vacíos y vehículos abandonados. Carlos Herrera | DIVERGENTES

El «baypaseo» de la ley

Las empresas del hijo del general Avilés han incumplido la ley de contrataciones públicas. Aunque corresponde a los organismos y entidades del sector público, en este caso el Intur y el Mefcca, verificar el cumplimiento del régimen de prohibiciones para evitar casos de conflicto de interés u otras ilegalidades en las contrataciones públicas, eso no se ha cumplido.

El régimen de prohibiciones, según Dayra Valle, la especialista en contrataciones públicas, es similar a tener una base de datos en la que se coloca a los funcionarios públicos de las diferentes instancias estatales con información relevante que deberían entregar en su declaración de probidad. Por ejemplo, los bienes que poseen, así como los negocios en los que están involucrados ellos o personas con las que comparten grado de consanguinidad. 

Esta información es de mucha ayuda para el comité de evaluación de contrataciones de cada institución de gobierno, ya que son ellos los encargados de evaluar las ofertas que llegan cuando se abren las convocatorias. Ellos deciden si un proveedor está facultado para prestar un servicio o no, y si es necesario anularlo porque es familiar de algún funcionario público.

“Primero revisan aspectos esenciales como la presentación del certificado de proveedor del Estado. Luego verifican si el el proveedor no está inhibido en el régimen de prohibiciones. Si se trata del familiar de un funcionario público lo que deben hacer es descalificar la oferta”, argumenta la experta en contrataciones públicas.

Según Valle, en el caso de Avilés Sánchez, la relación con el jefe del Ejército de Nicaragua es lo que debió verificar el comité de evaluación. Se debió apartalo y notificarle que estaba descalificado por estar incluido en el régimen de prohibiciones, porque de aceptar la oferta, se podría interpretar que ese parentesco podría influenciar la decisión de la adjudicación.

«El conflicto de interés está establecido en la Ley de Probidad. Es una figura que está establecida como una prohibición vinculada a los servidores públicos, pero que tiene su efecto en la relación que pueda tener un servidor público en puestos relevantes o tomadores de decisión o que pueden generar un tráfico de influencias. Establece que hay ciertas acciones prohibidas y estas están vinculadas con el manejo de recursos públicos y parte de la gestión pública”, remarca la especialista. 

DIVERGENTES llamó al Intur y al Mefcca para preguntar por qué otorgaron las contrataciones al hijo del jefe del Ejército, pero no obtuvimos respuesta. También se envió solicitud por correo electrónico. Sin embargo, hasta la fecha de publicación de este artículo no respondieron nuestra consulta.

A pesar de que llamamos en reiteradas ocasiones al Mefcca solicitando información sobre la adjudicación de las empresas, no respondieron nuestras llamadas. Carlos Herrera | DIVERGENTES.

“Son contrataciones ilegales que deberían ser nulas pero al final se ejecutaron. Ahora lo que debería ocurrir es una investigación por parte de la Contraloría General de la República, que es el ente fiscalizador, analizar el expediente y probar que el dueño de las empresas es hijo de un alto funcionario”, recomendó Valle

Para la experta en contrataciones públicas, el monto recibido de parte de una o más instituciones públicas a un contratista que tiene parentesco con un funcionario del gobierno es indistinto al momento de declarar una ilegalidad. El principal pilar de la contratación pública es un proveedor idóneo, y la idoneidad pasa porque este cumpla con todos los requisitos de ley y no se encuentre dentro del régimen de prohibiciones. 

“Lo que se trata de evitar es cualquier injerencia que pueda evitar esa posibilidad de que el procedimiento sea competitivo, porque entonces no sabríamos si el hijo del funcionario está ganando la adjudicación por las condiciones que establece o si hay tráfico de influencia”, agregó Valle.

La sanciones que establece la ley

Si la Contraloría toma la decisión de revisar el expediente de todas las contrataciones adjudicadas a Avilés Sánchez y cumpliera con su papel de fiscalización, estaría en toda la facultad de ordenar las dos tipos de sanciones. Al responsable de emitir la adjudicación lo podrían castigar con multas salariales o la destitución. Y al proveedor, que por ejemplo en este caso sabe que está involucrado en una situación donde pudiera existir tráfico de influencia, podrían suspender o inhabilitar de forma permanente para no ser contratista del estado nuevamente. 

“El tráfico de influencia para beneficio de particulares es un hecho de corrupción y daría lugar a un proceso judicial si la Procuraduría decidiera darle causa, pero desafortunadamente en estos casos, hemos tenido la experiencia de que son pocos los que prosperan, por no decir ninguno”, señaló Valle.

La experta en contrataciones considera que todo proveedor que ingresa al sistema de licitaciones está obligado a conocer requisitos y prohibiciones. Ninguno puede alegar ignorancia de ley o que no conoce la normativa. “El punto cuestionable en este caso es que es hijo de quien es hijo y eso puede generar una situación de tráfico de influencia y conflicto de interés para ser beneficiado”, continuó.

La Contraloría no sabe nada

Al igual que en otras investigaciones, la Contraloría General de la República respondió que todas las auditorías que realizan están en su página web. Sin embargo, sobre procesos a Intur y Mefcca, no encontramos información. Carlos Herrera | DIVERGENTES.

DIVERGENTES preguntó a Contraloría General de la República si tenía acceso a los 41 expedientes de contratación que el Intur y el Mefcca otorgaron a Avilés Sánchez. Pero la presidenta del consejo superior, María José Mejía, respondió en una carta que no tenían bajo su custodia esta documentación, sino que estaban en las instituciones.

También se preguntó sobre los informes de auditoría que realizaron al Intur y al Mefcca entre 2015 y 2021. No obstante, Mejía expresó que cualquier resolución de auditoría a estas dos instituciones, podríamos encontrarlas en el sitio web de la Contraloría. DIVERGENTES realizó la búsqueda correspondiente pero no encontró información sobre las irregularidades en las contrataciones al hijo del general Avilés.

Una nota publicada en el medio Artículo 66, señala que el último Informe de Gestión Anual de la Contraloría revela que en 2020 es entidad pública no fiscalizó 104 instituciones, lo que equivale a 75 instituciones sin fiscalizar respecto a 2016 (29 entidades sin fiscalizar).  “El informe establece que, en el año 2020, hubo una reducción en el monto fiscalizado a la ejecución presupuestaria del año 2019 que correspondió al -11.36%, como producto de los efectos de la pandemia causada por la Covid-19, situación que provocó que algunas entidades del gobierno central y del sector municipal no permitieran el acceso a personal de la CGR a sus instalaciones”, dice el análisis.

También llamamos a la dirección de relaciones públicas del Ejército de Nicaragua para solicitar una entrevista con el general Avilés para que declarara sobre las contrataciones que recibió su hijo entre 2015 y 2021 y la ilegalidad que esto supone de acuerdo a la Ley de Contrataciones del Estado. Hasta la publicación de este artículo no hemos obtenido respuesta.

De acuerdo a los hallazgos de esta investigación, Avilés Sánchez tiene cinco años trabajando con el Estado, por lo que para Valle, él debería conocer todo el procedimiento para acceder o no a las contrataciones públicas. No puede alegar ignorancia. Pero hasta ahora sí lo ha hecho.

Ir Arriba