Los “15 mil empleos” creados por el régimen chocan con la realidad de los pequeños negocios

El Gobierno asegura que más de 15 mil empleos fueron creados mediante nuevos emprendimientos en 2026, pero testimonios de pequeños negocios y datos oficiales reflejan una realidad marcada por la informalidad, el subempleo y la dificultad de sostener salarios y seguridad social. DIVERGENTES contrastó el discurso oficial con cifras del INIDE y el INSS, encontrando que gran parte de estos emprendimientos funcionan como mecanismos de sobrevivencia, más que como fuentes de empleo formal y estable.


Lo dicho:

“Entre enero y abril de 2026, en #Nicaragua se crearon más de 15 mil empleos, esto gracias al surgimiento de 1560 emprendimientos, un sector que representa más del 70% de la actividad económica nacional. Estos negocios incluyen pulperías, servicios técnicos, fontaneros, zapateros y otros oficios que desempeñan un papel fundamental en el sostenimiento de la economía familiar y comunitaria”, publicó el canal de Telegram ¿QUÉ PASA, LATINOAMÉRICA? sobre los informes de los avances que registra Nicaragua en generación de empleo y que compartió El 19 Digital en su web. 

Clasificación:

Engañoso - Los datos no son suficientes para afirmar la información.

Verificamos:

Sara tiene un emprendimiento de serigrafía en el barrio el Riguero, en Managua. En su negocio colaboran ella, su hijo de 17 años los fines de semana, y un primo de su esposo que conoce un poco más el oficio. Hace dos años comenzaron alquilando un pequeño espacio en la propiedad de un familiar, pero luego trasladaron el taller a su vivienda para reducir gastos y tener mayor control del negocio. 

El año pasado, los servicios permitían cubrir el pago del arriendo y pagar el salario mínimo de dos personas. Hoy, la realidad es distinta. Sara, quien conversó con DIVERGENTES bajo condición de anonimato, asegura que el negocio ya no genera lo suficiente para sostener siquiera un salario, y que los ingresos familiares dependen principalmente de su trabajo como cajera en un banco capitalino.

Esta es la realidad de miles de emprendimientos. Sara confiesa que la situación del país le preocupa. “No hay trabajo, no hay dinero y ves en cada calle, cada vez más fritangas, venta de ropa usada, pulperías, panaderías familiares porque la gente está buscando cómo hacer más dinero”, reflexiona. Sara incluso quiso diversificar su emprendimiento aprendiendo el arte de la globoflexia, pero el curso solo le dio para el primer nivel, porque la serigrafía no generó más rentabilidad. 

Eugenia, es otra emprendedora que conversó con DIVERGENTES en condición de anonimato. Tiene una pequeña farmacia en su casa de habitación, ubicada en Ciudad Sandino, desde hace ocho años. Explica que cuando inició el negocio pudo afiliarse ella y su colaboradora al Instituto de Seguridad Social (INSS), pues su negocio tenía una alta demanda entre los pobladores, pero “hace un año la farmacia ya no es sostenible”. 

Dejó de pagar el Seguro Social, redujo la jornada laboral y contrató a una despachadora con un salario de 6500 córdobas. Sin embargo, afirma que las ventas son cada vez peores. 

“Los clientes antes venían por un blíster de acetaminofén, por ejemplo, ahora llegan a comprar una pastilla. No tiene dinero la gente para comprar. Actualmente estamos trabajando con lo mínimo, porque no hay ni para hacer recompras. Y es triste porque me he esforzado mucho pero la prioridad está en la alimentación y no en la salud”, afirma Eugenia

El Gobierno sandinista, sin embargo, continúa informando que cada vez hay más empleos y un mayor nivel de ocupación entre los nicaragüenses. Según la Encuesta de Empleo Mensual de marzo de 2026, publicada por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), la tasa neta de ocupación es de 97.1%, un aumento de apenas 0.1 puntos porcentuales respecto a febrero

Técnicamente, más personas reportaron estar “ocupadas”, aunque esto no necesariamente implica mejores ingresos, estabilidad laboral o acceso a seguridad social, ya que el régimen considera ocupada a una persona aunque trabaje pocas horas o en actividades informales.

El propio informe refleja señales de precariedad laboral. Aunque el subempleo disminuyó de 39.6% en febrero a 38.0% en marzo, casi cuatro de cada diez nicaragüenses continuaban subempleados. A esto se suma que la participación de la fuerza laboral cayó de 65.4% a 65.0%, lo que indica que menos personas estaban trabajando o buscando empleo activamente, un comportamiento asociado al desaliento laboral, la migración y el crecimiento del trabajo informal, dijo un economista en condición de anonimato a DIVERGENTES.

Estas cifras contrastan con el discurso oficial sobre la creación de más de 15 000 empleos mediante 1560 emprendimientos entre enero y abril de 2026, un sector que —según el Gobierno— representa más del 70% de la actividad económica nacional, dijo Frania Peralta, ministra para la promoción de emprendimientos en una entrevista en la Revista En Vivo y publicó el canal de Telegram ¿QUÉ PASA, LATINOAMÉRICA? y El 19 Digital en su web. 

La funcionaria destacó que estos negocios incluyen pulperías, servicios técnicos, fontaneros y zapateros, además de programas de capacitación en educación financiera, marketing digital y formalización de negocios. 

Los testimonios recopilados por DIVERGENTES muestran una realidad distinta al discurso oficial: pequeños emprendimientos que operan desde viviendas, dependen del trabajo familiar y enfrentan caída de ventas, dificultades para sostener salarios y salida de trabajadores del INSS. Aunque el Gobierno presenta a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) como motor de la economía nacional, gran parte de estos negocios sobreviven bajo esquemas de autoempleo e informalidad, más que como fuentes de empleo formal y sostenido.

Los registros del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) también reflejan que el empleo formal continúa concentrado en sectores tradicionales como servicios comunales y personales, con 266 958 asegurados; industria manufacturera, con 155 699; y comercio, con 153 461 afiliados. 

Mientras tanto, actividades vinculadas a pequeños negocios y oficios mantienen bajos niveles de aseguramiento formal, dice el economista. Esto contrasta con el discurso oficial sobre la generación de más de 15 000 empleos mediante emprendimientos, ya que gran parte de estos negocios operan desde la informalidad o bajo esquemas familiares sin acceso a seguridad social.