Luxemburgo se fue de Nicaragua este primero de febrero

Luxemburgo se convirtió este martes en el primer país en suspender sus actividades diplomáticas en Nicaragua después de que el presidente Daniel Ortega iniciará en enero pasado su quinto gobierno, castigado por nuevas sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) pero apoyado por China y Rusia.

ista hoy de la entrada principal de la Embajada de Luxemburgo en Managua (Nicaragua). EFE

“Los asuntos pendientes con Nicaragua se trasladan a partir de hoy a la Embajada de Luxemburgo en los Estados Unidos”, de acuerdo con la información divulgada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gran Ducado de Luxemburgo.

Hasta ahora Luxemburgo no ha explicado las causas del cierre de su embajada en Managua ni el retiro de su encargado de negocios, Joe Geisbusch, que finalizó su misión hace dos días, aunque desde julio de 2018 expresó su preocupación por la violación de los derechos humanos y el retroceso democrático en Nicaragua.

La decisión de suspender sus actividades diplomáticas en Nicaragua fue notificada, a través de un documento fechado el 31 de diciembre del 2021, diez días antes de que Ortega iniciara su quinto mandato de cinco años, cuarto consecutivo y segundo junto a su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta.

El exguerrillero sandinista, de 76 años, se impuso en unos comicios el pasado 7 de noviembre con sus principales contendientes en prisión o en el exilio, a quienes la Fiscalía acusa de traición a la patria o lavado de dinero.

Luxemburgo donó 89,6 millones de dólares

En el documento, enviado con copia a las misiones diplomáticas y organismos internacionales acreditados en Nicaragua, el Gran Ducado de Luxemburgo informó que las relaciones bilaterales continuarán a través de su embajada en Washington a partir de este martes.

Luxemburgo financia en Nicaragua un proyecto para contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional, así como la mitigación de las consecuencias socioeconómicas de la pandemia de la covid-19, en las poblaciones más vulnerables del llamado “Corredor Seco”, que cubre entre 33 y 60 de los 153 municipios en la franja del Pacífico y norte del país centroamericano. También financia proyectos de agua potable, salud, educación y turismo.

Según el informe de cooperación externa de Nicaragua en 2020, Luxemburgo ha donado al sector público entre 2007 y 2020 un total de 89,6 millones de dólares.

El Gobierno de Ortega no se ha pronunciado hasta ahora sobre la decisión de Luxemburgo, pero el pasado 21 de enero lanzaron la temporada de verano 2022 desde el Hotel Escuela Casa Luxemburgo, en el Pacífico nicaragüense.

En julio de 2018, tres meses después de que estallara una revuelta popular en Nicaragua por unas controvertidas reformas a la seguridad social y que luego se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente Ortega, debido a que respondió con la fuerza, el Gran Ducado se declaró preocupado por el deterioro de la situación en este país y congeló los desembolsos al Gobierno.

“Nicaragua ha sido un país socio de la cooperación de Luxemburgo desde la década de 1990. Nuestra cooperación siempre se ha basado en el respeto de los derechos humanos y los valores democráticos. Dada la situación actual, Luxemburgo ha tomado las medidas necesarias, incluyendo la congelación de los desembolsos dirigidos al Gobierno y la suspensión del proceso de firma del nuevo Programa Indicativo de Cooperación con el Gobierno de Nicaragua”, explicó en esa ocasión.

“Luxemburgo está fortaleciendo su apoyo a la sociedad civil y las organizaciones de derechos humanos en el terreno, y también se está concentrando en los aspectos regionales de la cooperación en América Central”, agregó.

Ortega inició el 10 de enero pasado su quinto mandato con nuevas sanciones de EE.UU. y la UE contra dos de sus hijos, allegados y tres instituciones nicaragüenses, en una ceremonia a la que acudieron los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Venezuela, Nicolás Maduro, y el saliente de Honduras, Juan Orlando Hernández, y representantes de China, Irán y Rusia, entre otros.

El líder sandinista, cuyo nuevo mandato no ha sido reconocido por el grueso de la comunidad internacional y que gobierna sin contrapesos, permanece en el poder desde 2007 tras haber coordinado una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidir por primera vez el país de 1985 a 1990. 

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