Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

“Nadie avisó que Eta impactaría”, ciudadanos se autoevacuaron gracias a la radio

En Amak, ubicada en el corazón de la Reserva Bosawás, no hubo aviso de las autoridades acerca del peligro que corren a causa del Huracán Eta. Esta comunidad rodeada por los ríos Bocay y Amak, y ubicada a quince minutos del Río Coco, ha tenido que tomar sus propias medidas para salvaguardar la vida de las más de cinco mil personas que la conforman al estar en la trayectoria del ciclón.

“No sabían nada, solo lo que se escuchaba en la radio, en las noticias. Yo también les estaba advirtiendo. Ayer por la mañana (lunes) todavía no habían tomado precaución. Nadie del gobierno avisó, ni preparó a la gente. Eso fue nulo”, expresa Ricky Pineda, un joven médico originario de Amak que actualmente vive en Estelí.

Pineda, quien vivió el Huracán Félix en su territorio, explica que en la zona hay mucho temor a los huracanes, porque en la reserva están aislados de todo y de todos… por eso desde 2007 lograron preparar un albergue en la iglesia que está ubicada a buena altura. Además construyeron una especie de refugios subterráneos para protegerse de los fuertes vientos. Actualmente, en época de lluvias fuertes los pobladores también se alejan del río Bocay y buscan albergue en los cerros que rodean Amak. 

Este martes a las cinco de la tarde Pineda sonaba preocupado. La última comunicación que tuvo con su familia en Bosawás fue a las ocho de la mañana y desde entonces los teléfonos están apagados. Lo último que supo es que había llovido casi toda la noche con vientos moderados y que el río había crecido mucho.

De acuerdo al Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), unas 30.000 personas han sido evacuadas en la Costa Caribe Norte. Sinapred ha trabajado en conjunto con el Ejército de Nicaragua. Aunque en tres albergues visitados por un equipo de Divergentes, ubicados entre el Río Wawa y Bilwi, los ciudadanos carecen de alimentos y demás pertrechos de supervivencia. Asimismo, muchos de los que se refugiaron lo hicieron por su cuenta. 

Lo que dicen estos ciudadanos contradicen la versión gubernamental de que hicieron labores de prevención. Sinapred decretó Alerta Roja para el Caribe Norte este lunes, aunque desde el fin de semana fue advertido del impacto de Eta. Pobladores que están en los albergues que funcionan en las comunidades de La 43, Wawa y El Naranjo aseguraron a Divergentes que las autoridades de gobierno llegaron y solo les entregaron provisiones para un tiempo de comida.

La tarde de este martes el alimento y la medicina escaseaba ante la incertidumbre del avance de Eta a lo interno del territorio costeño. «Aquí sí vino el gobierno con varios sacos de comida, pero nos dijeron que no podíamos tocarlos hasta que llegara un funcionario a tomar fotos», dijo a Divergentes Florencia Salvador Francis, quien se refugió en la comunidad de Wawa.

Éxodo e incertidumbre en Bilwi

Un niño juega en un albergue en la comunidad de El Naranjo. Carlos Herrera | Divergentes.

En Bilwi mucha gente logró salir de sus casas gracias a la radio. “Con nosotros no se comunicaron las autoridades. Nadie nos dijo que Eta nos impactaría… pero los medios de comunicación sí mencionaban que venía una tormenta, después un huracán categoría uno y lo tomamos al suave porque, según los pronósticos, iba a impactar con categoría número uno”, narra José Medrano Coleman, poblador de Bilwi.

Medrano manifiesta temor por las comunidades indígenas de la zona y su nivel de prevención ante una situación de la que no fueron advertidos por las autoridades. “No te podría decir que el Estado mandó a cada comunidad a avisar, no creo, no lo he visto, ni por los medios que ellos divulgan, así que no sabemos qué nivel de preparación han tenido las comunidades indígenas. Esa es una de nuestras preocupaciones, no sabemos lo que va a pasar, ni qué afectación van a tener”.

En Puerto Cabezas Bilwi, lo que hubo fue una autoevacuación convertida en algo parecido a un éxodo. “Las personas salieron solas. El Estado no les brindó ningún medio de transporte. En la noche yo veía a la gente que iba con sus niños mojándose, buscando dónde (refugiarse) y cuando estaba lleno, iban para otro lado y en los albergues no había colchones, no había comida, no había medicamentos, en algunos no había médicos o enfermeros, en otros sí”, describe Medrano.

Ciudadanos en Kukalaya tratan de contener los daños provocados por Eta en una vivienda. Carlos Herrera | Divergentes.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió la tarde de este martes que Eta “está tocando tierra al sur de Puerto Cabezas (Bilwi), Nicaragua, con vientos máximos estimados de 226 kilómetros por hora”. La lluvia y las ráfagas del ciclón sigue destruyendo Bilwi. No solo se reportan paredes que se vienen abajo, sino casas sin techo, árboles caídos, inundaciones y la cabecera departamental del Caribe Norte sigue sin energía eléctrica. 

El  Centro Humboldt reportó que el ojo del huracán Eta tocó suelo nica esta tarde, a unos 25 kilómetros al sudeste de Bilwi, a 12 kilómetros al norte de la comunidad de Haulover. El Sinapred informó a través de medios oficialistas que el huracán se ha movido “paralelo a la costa del Caribe Norte y su centro va prácticamente sobre la línea costera”. El ciclón mantiene su intensidad de categoría 4. 

Ir Arriba