Un calcetín dentro de la pila o en un barril. Durante años, esa fue la imagen habitual en los hogares nicaragüenses. Las brigadas del Ministerio de Salud (Minsa) acostumbraban a colocar una cucharadita de Abate en las pilas, barriles, llantas o cualquier recipiente donde se almacenara agua, con el fin de combatir las larvas de mosquitos que transmiten el dengue.
Hoy esa imagen cambió. Los abatizadores aún recorren las calles de Nicaragua con su salveque al hombro, pero ya no llevan las perlitas de Abate. Ahora cargan frascos de Natular, un nuevo larvicida del Minsa, que se aplica en los depósitos de agua para controlar las larvas de los mosquitos.
¿Qué función tiene? Este producto, según Clarke Mosquito Control Products— empresa dueña de la marca registrada Natular—, se utiliza para matar las larvas de los mosquitos Aedes aegypti en su etapa acuática, antes de que lleguen a la fase adulta y puedan transmitir enfermedades como el dengue, el chikungunya y el zika.
Su ingrediente activo es el spinosad, un compuesto producido mediante la fermentación de microorganismos que se encuentran de forma natural en el suelo. A diferencia del Abate, cuyo ingrediente activo es el temefos, el spinosad pertenece a una clase diferente de insecticidas
Ligia Aragón, coordinadora del Programa de Enfermedades de Transmisión Vectorial del Minsa, indicó a El 19 Digital que, al ser un producto natural, “no daña la salud de la población ni de los animales; al contrario, va a proteger el agua que se almacena en aquellos depósitos útiles… para que la casa esté sana de la presencia de la larva”.
Según Aragón, el larvicida se aplicará dependiendo de la cantidad de agua que tenga el depósito. “En la pila vamos a depositar una tableta, en el barril vamos a depositar cuatro tabletas, en una pileta vamos a depositar ocho, en una cisterna vamos a depositar 12 tabletas”.
¿Qué tan efectivo es?

Su efectividad, según el artículo de investigación “Toxicidad del spinosad para poblaciones de Aedes aegypti resistentes al temefos en Brasil”, encontró una mortalidad igual o superior al 80% durante siete u ocho semanas en poblaciones de Aedes aegypti tratadas con spinosad. Otro estudio en Tailandia arrojó que la concentración recomendada de 0.5 mg/L, produjo 92–100% de inhibición del desarrollo durante unos 20 días en recipientes sin recambio de agua.
Y según la empresa que registró el larvicida, puede liberar efectos por un período de 60 a 180 días, sin embargo su persistencia depende de factores como que la tableta permanezca cubierta de agua, del flujo de agua que existe, el tipo de recipiente, si existen obstrucciones como escombros o vegetación.
Esto significa que las tabletas siempre deben permanecer cubiertas de agua. La pila, el barril o cualquier otro depósito incluso puede lavarse, pero el producto siempre debe preservarse para que continúe su efecto, aclara Aragón.
Su aplicación no solo limita a los espacios donde se acumula agua. También puede utilizarse en sumideros o alcantarillas, pues en primera instancia su capa efervescente actúa de inmediato y la otra parte libera su principio activo de forma lenta para ofrecer una protección prolongada.
La Organización Panamericana de la Salud plantea que el dengue, el chikungunya y el zika deben abordarse mediante un manejo integrado del vector, la vigilancia, la eliminación de criaderos, el control químico y otras medidas de control vectorial, además de la participación activa de la comunidad.
¿Pueden tomar agua los animales o las personas?

El Natular puede contribuir al control de las larvas, pero no elimina a los mosquitos adultos ni sustituye la eliminación y el manejo de los criaderos. Esto significa que controlar las larvas, según Aragón puede reducir la población de mosquitos, pero eso no equivale automáticamente a eliminar la transmisión del dengue.
El artículo de investigación brasileño, destaca que el componente del Natular representa una toxicidad relativamente baja para los mamíferos y algunos organismos acuáticos cuando se utiliza en las concentraciones recomendadas, por lo que, no es correcto afirmar de manera general que el producto es inocuo para todos los organismos.
Aunque autoridades del Minsa afirman que “este producto no afecta el agua de consumo, no cambia de color ni va a ser tóxico para los animalitos o las personas”, esta afirmación debe entenderse dentro de las condiciones de uso y las concentraciones establecidas para el producto. Y es que, la evidencia científica no permite extenderla de manera general a cualquier concentración, formulación o situación de exposición.