Autocensura y atropellos a la libertad de expresión marcaron 2021 en Nicaragua

La organización Voces del Sur hizo público el informe sobre la situación de la libertad de prensa en Nicaragua en el año 2021, el cual registró 702 incidentes de violaciones a la libertad de prensa en el país. “En el año 2022 no hay señales de que la política de hostilidad vaya a frenar”, advierten.

El secretario de la junta directiva del diario La Prensa y ahora preso político, Juan Lorenzo Holmann (c), durante el operativo de allanamiento de las instalaciones de La Prensa. EFE/Stringer

A la par de la autocensura que se instaló en Nicaragua en 2021, debido a la escalada represiva por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, la situación de la libertad de prensa empeoró con 702 incidentes violentos contra periodistas y medios de comunicación, de acuerdo al informe anual presentado por la organización Voces del Sur. 

El informe “Situación de la Libertad de Prensa en Nicaragua en 2021” fue presentado este martes y advierte un recrudecimiento de la dictadura hacia el ejercicio periodístico.  

Voces del Sur es una red regional de 13 organizaciones de la sociedad civil de América Latina que trabajan en coordinación, con el objetivo de promover y defender la libertad de prensa, la libertad de expresión, el acceso a la información y la seguridad, y protección de periodistas. Esta iniciativa nació en el 2017 con el fin de crear un registro común de agresiones contra la libertad de prensa y expresión, y acceso a la información, que permite tener una visión comparativa de la situación en la región. Su socio local en el país es el diario La Prensa, confiscado de facto por el régimen Ortega-Murillo en junio de 2021. Luego, su director general, Juan Lorenzo Holmann, fue apresado por la policía bajo una acusación rocambolesca de evasión de impuestos y lavado de dinero que, al día de hoy, no ha sido probada por la Fiscalía. 

Voces del Sur trabaja en base a 12 indicadores, nueve de ellos se encuentran presentes en el caso de Nicaragua. El mayor indicador fueron las 302 oportunidades de uso abusivo del poder estatal, seguido por los 291 casos de agresiones y ataques contra hombres y mujeres de prensa. Los procesos judiciales a través de las citatorias a la Fiscalía también fueron otro indicador importante. Al igual que 16 detenciones arbitrarias y 19 casos de obstrucciones al trabajo periodístico.

En los meses de abril a agosto de 2021 se documentó que 158 personas fueron citadas a la fiscalía, entre ellas 52 periodistas, esto como un acto de intimidación por ejercer su trabajo.  

Las personas afectadas en los 702 incidentes, se registró que 171 son personas naturales, entre ellos, 124 hombres y mujeres periodistas. 76 casos en editores, directores o ejecutivos de medios y 469 casos recayeron en los medios de comunicación.

De los 171 casos, 108 eran hombres y 63 mujeres periodistas, un preocupante aumento sobre estas agresiones, ya que es un 18% más con relación al año 2020. Las agresiones recayeron sobre las mismas personas en relación a años anteriores. 

El año 2021 estuvo sumido en un predominio de lenguaje amenazante en las redes sociales, incluyendo mensajes provenientes de periodistas oficialistas. Se documentaron 18 casos de discurso estigmatizante.

También un aumento del lenguaje misógino, de odio y propagandístico en contra del trabajo periodístico. La mayoría de estos mensajes procedían de cuentas troles manejadas por operadores del régimen. En noviembre de 2021, Meta (antes Facebook) desarticuló la nutrida granja de troles de Ortega en Nicaragua, en total canceló 937 cuentas de Facebook, 140 páginas, 24 grupos y 363 perfiles en Instagram que producían propaganda a favor del régimen Ortega-Murillo.

Entre los casos que marcaron el 2021 se encuentran:

  • La confiscación de las instalaciones del canal 100% Noticias y del sitio web Confidencial. 
  • Asedio y acoso policial de parte de agentes policiales a periodistas, entre ellas Kalúa Salazar, quien durante 11 meses no tuvo paz. Recibió 38 agresiones y asedios a su domicilio. 
  • Discursos estigmatizantes en contra del gremio, especialmente en contra de mujeres periodistas y campañas difamatorias a través de las redes sociales. Un ejemplo es cuando los y las periodistas ejercen su derecho a la vacunación contra la Covid-19.
  • Retención migratoria a periodistas y activistas, retención de pasaportes y revisiones exhaustivas. 
  • Toma de La Prensa, retención de papel e insumos y detención de sus directivos. Desde agosto 2021, Nicaragua es uno de los países en el continente donde no existe periódico impreso. 

La mayoría de los agresores son estatales, representan un 90.7% y un 4.42% los paraestatales. La autocensura se visualiza como una tendencia en crecimiento. En el año 2021, al menos 52 comunicadores se exiliaron en Costa Rica, Estados Unidos o España reeditando el éxodo de reporteros ocurrido tras las protestas de 2018. 

Durante la presentación del informe, el periodista nicaragüense Octavio Enríquez sostuvo que “Nicaragua es un país convertido en una cárcel para el ejercicio y la libertad de expresión”. También hizo un llamado a sus colegas periodistas a “no desfallecer y a seguir adelante”. 

Asimismo, la poeta y novelista nicaragüense, Gioconda Belli, realizó una breve intervención y afirmó que la dictadura intenta “aplastar a todo el que hace uso de la palabra”. Belli finalizó su participación con la lectura de dos de sus poemas escritos, uno sobre su exilio forzado, “Despatriada”, y el otro “Canción de cuna para un país suelto en llanto”.

Dagmar Thiel, directora ejecutiva de Fundamedios Estados Unidos afirmó que Nicaragua “es un mal ejemplo para la región, donde ya hay una Ley de Ciberdelitos en países como El Salvador y Guatemala”.