Cenidh insta a los invitados de Ortega a “preguntar por los presos políticos”

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos publica una carta abierta dirigida a los asistentes a la toma de posesión de Ortega y Murillo y los insta a salir a las calles y preguntar «por los asesinados, por las madres que lloran a sus hijos, por los familiares que en un diario peregrinar se acercan a las cárceles y celdas policiales llenas de presos políticos que son inocentes». Mientras en Madrid, la esposa de Juan Sebastián Chamorro, Victoria Cárdenas asegura que Nicaragua es «una gran cárcel»

Decenas de nicaragüenses realizaron una vigilia en San José, Costa Rica, oponiéndose a la investidura de Ortega y Murillo. EFE.

El Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh) invitó a las delegaciones internacionales que asisten este lunes al acto de toma de posesión del presidente Daniel Ortega y de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a que «salgan a las calles» y pregunten por «los asesinados», y por los «presos políticos».

«Les pedimos que salgan a las calles, que pregunten por los asesinados, por las madres que lloran a sus hijos, por los familiares que en un diario peregrinar se acercan a las cárceles y celdas policiales llenas de presos políticos que son inocentes y viven una situación de detenciones arbitrarias, aislamiento, incomunicación y tortura», instó el Cenidh en una carta abierta.

«Ustedes tienen derecho a preguntar, tienen derecho a saber la verdad: que en Nicaragua hay presos y presas políticas, que en Nicaragua la represión es masiva y permanente», continuó ese organismo humanitario, que fue ilegalizado por la Asamblea Nacional, a petición del Ejecutivo hace un par de años.

«Si toman un poco de su tiempo fuera de las ceremonias y la pompa del inicio de este cuarto período presidencial (consecutivo), si se acercan a las víctimas, verán sin intermediarios que no son golpistas, que no son terroristas, que no son agentes extranjeros», en alusión a la versión gubernamental sobre la crisis que estalló en abril de 2018, señaló el Cenidh.

Esa fecha estalló una revuelta popular por unas controvertidas reformas a la seguridad social y que luego se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente Ortega, debido a que respondió con la fuerza. Las protestas, calificadas por el Ejecutivo como un intento de golpe de Estado, dejaron al menos 355 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200.

«Queremos contarles nuestra verdad»

Un nicaragüense protesta contra el gobierno de Ortega en Costa Rica. EFE

«Verán que se trata de nicaragüenses que luchan en contra de la represión del Estado, que les ha arrebatado la libertad y la vida a sus seres queridos», añadió el organismo. Sabrán además «que las organizaciones defensoras de derechos humanos hemos sido llevadas casi a la clandestinidad, que nuestras personalidad jurídicas las han cancelado ilegalmente y nuestras instalaciones e instrumentos de trabajo han sido robados», prosiguió el Cenidh.

Ese organismo dijo que tienen la esperanza de que las delegaciones que asisten a la investidura de Ortega, «siguiendo las tradiciones disidentes de las que muchas y muchos son parte, se acercarán a las víctimas antes de irse de Nicaragua».

El Cenidh, presidido por la veterana activista Vilma Núñez, explicó que difundió esa carta abierta porque quiere «contarles nuestra verdad, que no se escuchará en ese acto, lleno de flores y luces».

«Tengan por seguro que ahí no estará presente la mayoría de Nicaragua, ni su voluntad. Muchas y muchos de ustedes saben de la represión estatal, pues han acompañado, denunciado y también la han experimentado en muchos de sus países», continuó.

El exguerrillero sandinista, de 76 años, asumirá este lunes su quinto mandato de cinco años, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa Murillo como vicepresidenta, en un acto que se celebrará en la Plaza de la Revolución, en Managua, tras unas elecciones que estuvieron marcadas por el encarcelamiento de los principales aspirantes de la oposición. Ortega se encuentra en el poder desde 2007 tras haber coordinado una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidir por primera vez el país de 1985 a 1990. El líder sandinista, cuyo nuevo mandato no ha sido reconocido por el grueso de la comunidad internacional, podrá permanecer en el cargo hasta enero de 2027 y cumplir 20 años seguidos en el poder, un caso inédito en la reciente historia de Nicaragua y en la América Latina actual.

Victoria Cárdenas: «Nicaragua en sí es una gran cárcel»

Victoria Cárdenas, esposa del opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro, pidió este lunes en Madrid que el mundo no sea «indiferente» a la situación que vive Nicaragua y unidad para poder liberar a los «más de 170 presos políticos» que hay en el país.

Cárdenas participó hoy en un conversatorio en la Casa de América de la capital española que visitó como parte de un viaje por Europa para denunciar la situación de su marido, encarcelado desde el 8 de junio pasado, y el resto de los opositores al gobierno de Daniel Ortega, y recabar ayuda para devolver la democracia a Nicaragua.

En ese encuentro en el que participaron medios de comunicación y asociaciones nicaragüenses, la esposa de Chamorro dio a conocer las «pésimas circunstancias» en las que se encuentran los presos por causas políticas en su país y dejó claro la importancia de que la comunidad internacional actúe.

Según Cárdenas, que no ha podido mantener comunicación con su esposo desde que fue detenido ya que ella se tuvo que exiliar en Estados Unidos ante el riesgo de ser encarcelada también, su marido ha perdido mucho peso desde que está en prisión, pues entre otras cosas «se les niega una comida saludable y una atención sanitaria digna».

Por eso pidió a los países de América que no sean «indiferentes», porque lo que pasa en Nicaragua «impacta en la región», y pidió ayuda coordinada de todos los países, «que unan sus esfuerzos para hacerle saber al régimen que no pueden seguir actuando con impunidad».

Sobre la toma de posesión de Daniel Ortega hoy como presidente, dijo que así como las elecciones fueron una «farsa, esto también».

«Los organismos internacionales (CELAC o OEA) son burocráticos y toman tiempo. Tiene que tomar decisiones pensando en el futuro y en la historia de dictaduras que hemos tenido en Nicaragua, pero deben ponerse en nuestros zapatos y dar su voto. Solos no podemos», dijo. Cárdenas aseguró que los familiares de los presos políticos «nunca perderemos la esperanza de que salgan”.

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