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Coronavirus fuera de control: alcanza su pico más alto desde 2020

Centenares de nicaragüenses hacen filas en el Hospital Manolo Morales en busca de vacunas, ya que en Nicaragua la vacunación es limitada a hospitales y centros de salud. Jorge Torres | EFE.

A los tres días de estar en contacto con una persona asintomática, Melissa López, de 29 años, empezó a presentar síntomas de COVID-19: fiebre, dolor de garganta, fuerte dolor de cabeza y en las articulaciones. “Cualquiera en mi lugar creería que era infección en las amígdalas”, dice. Desde el principio, ella intuyó que se trataba del virus y optó por auto aislarse en su cuarto. Al cabo de los días siguientes aparecieron otros padecimientos: tos, dolor en la espalda, flema, pérdida de olfato, dolor en los pulmones, fatiga y náuseas, que no son propios de “una simple gripe”. El virus también agravó su problema en la gastritis. 

López se ha contagiado en medio de un nuevo repunte de coronavirus en Nicaragua (2,265 casos solo en agosto, de acuerdo a datos oficiales). Los hospitales públicos y privados han vuelto a congestionarse, los ataúdes rondan las calles y centenares de personas hacen fila en los centros de vacunación para lograr inmunizarse a pocas semanas de las fiestas patrias, cuando el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció una exoneración al Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) en establecimientos de alimentos, bebidas y hospedajes entre el 14 y 17 de septiembre para promover el turismo y el comercio.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó de la gravedad de los contagios: el 94% de los 153 municipios en Nicaragua están afectados por COVID-19. “Los casos están distribuidos en todos los departamentos y Regiones Autónomas”, reveló Enrique Pérez Gutiérrez, jefe de la Unidad de Gestión de Información en Salud y Evaluación de Riesgo de la OPS. 

López, es una de las pacientes de coronavirus que optó por sobrellevar su enfermedad en casa ante el “colapso” del sistema sanitario. “No sentí la seguridad en el sistema de salud”, admitió. Ella confirmó que se contagió en su centro laboral, donde más personas adquirieron el virus. La joven fue atendida por un médico trabajador de un hospital público, quien desde la primera valoración advirtió que se trataba de una variante “fuerte”. Lamentó que, pese a su evidente contagio, “no pude tener acceso a una prueba de COVID-19 en nuestro país”. “Es algo tedioso”, afirma. 

Si bien las pruebas PCR las concentra la sede central de Minsa en el Conchita Palacios y también se realizan en centros de salud, el acceso a ellas todavía no es masivo ni fácil. López fue dada de alta recientemente, pero su cuerpo todavía resiente los estragos. “Según el doctor mi capacidad pulmonar quedó como la de una persona de 80”, recordó. A pocos días de haber pasado “lo peor”, contó que también se vio afectada emocionalmente. “El COVID-19 emocionalmente es desgastante, cansa, es triste. Yo viví culpa y miedo… aunque en Nicaragua se sabe que es una pandemia, hay mucho estigma y discriminación. Entonces no es solo cuidarte del virus sino de la sociedad que habla en algunos casos y en otros tratan de evadir del tema”, refirió la joven. 

Minsa admite aumento con recelo 

El Ministerio de Salud (Minsa) informó en su reporte semanal del 31 de agosto que se contabilizaron 568 nuevos casos en la última semana de agosto, un promedio de 81 casos positivos de coronavirus por día. Esta es la cantidad de pacientes contagiados más alta que ha reportado el Minsa desde el inicio de la pandemia en el año 2020. De acuerdo al control de las autoridades sanitarias el país centroamericano suma 11,934 casos en total. Sin embargo, el gobierno central continúa alentando las aglomeraciones, mientras en algunas ciudades los tanques de oxígeno comienzan a ser un bien de alta demanda nuevamente. 

La vicepresidenta Rosario Murillo, en su afán de imponer su propia realidad paralela según médicos independientes, acusó de “terrorismo comunicacional” a doctores y medios de comunicación por advertir de un rebrote de COVID-19 en el país. La también vocera condenó que se esté informando sobre las hospitalizaciones, aumento de contagios y muertes relacionadas a la pandemia. “Es terrorismo” y atenta contra la paz y el bien”, insistió. 

El Observatorio Ciudadano COVID-19 llamó “urgente” a cuarentena voluntaria “ante el pico pandémico que atraviesa Nicaragua y el colapso del sistema de salud”. El observatorio registró 796 casos y 97 muertes sospechosas por coronavirus en la última semana de agosto. De forma global suma un total de 22,086 casos y 4,002 muertes sospechosas desde el año 2020.

Desde el inicio de la pandemia el gobierno sandinista ha promovido aglomeraciones. En pleno pico epidémico e ignorando la gravedad de contagios, el régimen Ortega-Murillo anunció una exoneración al Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) en establecimientos de alimentos, bebidas y hospedajes entre el 14 y 17 de septiembre para promover el turismo y el comercio durante las fiestas patrias. “Eso más bien aumenta el número de casos y muertes”, criticó un médico especialista que prefirió el anonimato. 

Grave situación en Estelí

Al norte de Nicaragua, en el departamento de Estelí, la situación es grave según describe un habitante que omitió su nombre por temor. “Estelí está saturado de personas con COVID-19”, dijo a DIVERGENTES. La OPS confirmó este miércoles que esta ciudad junto a Managua, Madriz, Matagalpa, Chontales y León, son los departamentos en los que se registran mayor incidencia de casos. 

En el Hospital San Juan de Dios se ha vivido una “odisea” desde las últimas semanas. Según la fuente sanitaria, el centro hospitalario solo está admitiendo a pacientes “que necesitan ser intubados o conectados a oxígeno” ante la gran cantidad de enfermos. A personas que presentan un estado de salud leve no les permite el ingreso, “los mandan a su casa, porque dicen que es mejor”, relató la fuente. 

Desde horas de la madrugada, a este centro asistencial llegan familiares de pacientes con COVID-19 para hacer fila, obtener un número y esperar a recibir información sobre el estado de salud de sus parientes, provocando así la aglomeración de personas en las afueras del hospital. Esta es la forma que tienen para conocer de ellos, según dijo la fuente. Este patrón se repite en algunos hospitales de Managua, de acuerdo a otras denuncias de familiares conocidas por DIVERGENTES

La demanda de oxígeno es alta en la ciudad de Estelí, según diversos reportes de ciudadanos. Cortesía | Divergentes.

En Estelí la demanda de oxígeno es alta, según confirmó Marcos, un habitante de este departamento que también pidió anonimato por temor a represalias del régimen. Familiares de pacientes de COVID-19 llegan desde horas de la madrugada a realizar largas filas en las afueras de la empresa proveedora de tanques y oxígeno. “Mi primo ayer estuvo hasta las 4:00 a.m. haciendo fila para poder abastecernos de oxígeno, pero hubo personas que llegaron un día antes”, narró. En este sitio la esperanza “porque llegue el oxígeno” es latente. No obstante, muchos no logran obtenerlo “porque es escaso”. 

En la empresa que labora “hay muchos trabajadores contagiados”, afirmó. Mientras otros “están aislados por medidas de precaución y otros tienen algún familiar enfermo en casa”, aseguró. En su círculo de amigos “ya hay varias personas a las que se les ha muerto un ser querido por coronavirus… En Estelí todos los días se escucha que se murió alguien del virus”, remarcó. 

En la última semana cuatro reconocidos centros de entretenimiento nocturno y tres restaurantes cerraron “temporalmente en apoyo a la comunidad” y para “resguardar la salud de nuestros clientes y personal de trabajo”. Mientras, otros han anunciado que continuarán sus operaciones “únicamente a domicilio”. 

Centros escolares han “suspendido clases presenciales” y han retomado la modalidad virtual ante el inminente contagio, a excepción de los colegios públicos que sí mantienen su operatividad regular. Padres de familia en contra de la medida han optado por no enviar a sus hijos a las escuelas. Esta misma situación se vive en centros educativos de otros departamentos, según pudo constatar DIVERGENTES

En el departamento de Matagalpa, también ubicado al norte de Nicaragua, han fallecido dos sacerdotes en menos de dos meses. En total cinco presbíteros han fallecido en las últimas semanas. Sin embargo, desde el inicio de la pandemia se registran 15 decesos de religiosos. 

Baja tasa de vacunación

Hasta la fecha, Nicaragua ha aplicado solo 645 mil 733 dosis de vacunas contra el COVID-19, según confirmó la OPS. Es uno de los países en la región que presenta una tasa de vacunación menor al 10%, de acuerdo a Carissa Etienne, directora de este organismo sanitario internacional. Una publicación de Confidencial basada en datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público destacó que el Gobierno de Nicaragua solo ha ejecutado C$481.1 millones de los C$4896.2 millones destinados para enfrentar la epidemia, lo que corresponde a menos del 10% del presupuesto.

El próximo viernes tres de septiembre arribarán a Nicaragua 330,770 vacunas de AstraZeneca donadas por España, también se espera la donación de 690,000 dosis que enviarán otros países europeos, según confirmó la OPS. “El programa sigue siendo improvisado y dependiente de las vacunas donadas a pesar que el gobierno ha recibido financiamiento millonario”, criticó un médico especialista que prefirió el anonimato. 

La fase de vacunación en Nicaragua está disponible para personas mayores de 45 años. Ante el inminente repunte de casos en el país, DIVERGENTES constató que en los últimos dos días hay “largas filas” en algunos centros hospitalarios de Managua y Matagalpa donde aplican el fármaco.  El médico consultado demandó que el país necesita una jornada de vacunación intensiva, nacional, sin discriminación “para alcanzar más rápido la inmunidad de grupo que se necesita para controlar la pandemia”. 

Un médico especialista de la Unidad Médica Nicaragüense reconoció a DIVERGENTES que la población ha bajado la guardia con las medidas de protección individual. Al médico le parece “alarmante” que los ciudadanos de diferentes departamentos “ya no están tomando las medidas de protección, aún cuando en los medios de comunicación, en las redes sociales, los reportes de medios independientes, el mismo Observatorio Ciudadano están llamando a la protección y enviando de lo que está sucediendo”, dijo.

El especialista señaló que los bares y las zonas de recreación nocturna “están llenos de gente” y son puntos de aglomeración. Apuntó que las personas bajo efectos del alcohol “disminuyen la consciencia y también las medidas de protección y aumenta el riesgo de contagio”. 

El embajador de Rusia en Managua, Alexander Khokholikov, informó este miércoles que Moscú planea utilizar la vacuna Sputnik Light en Managua para «acelerar el proceso de vacunación» en Nicaragua ante la pandemia de la covid-19.

«Para acelerar el proceso de vacunación, inclusive en Nicaragua, tenemos el plan de suministrar también la vacuna Sputnik Light», dijo Khokholikov, al ser citado por medios del Gobierno nicaragüense, durante el recibimiento en Managua de un cargamento de la fórmula Sputnik V, también elaborada en Rusia.

El diplomático afirmó que la Sputnik Light, que consiste en una sola dosis, «tiene una eficacia del 80 %» frente a la COVID-19, y que «es válida para otras enfermedades», las cuales no fueron especificadas.

En junio pasado el Gobierno de Nicaragua anunció que iniciaría «pronto» la elaboración de la Sputnik Light en el Instituto Latinoamericano de Biotecnología Méchnikov (ILBM), con sede en Managua, con el apoyo del Instituto de Investigación Científica de Vacunas y Sueros San Petersburgo. Sin embargo, Khokholikov no ofreció más detalles al respecto.

¿Variante Delta en Nicaragua?

Una mujer nicaragüense espera con un niño para abordar un bus rumbo a Nicaragua en la terminal de transporte de Albrook en Ciudad de Panamá (Panamá). Archivo | EFE.

Hasta la fecha, el Minsa no ha confirmado ningún caso de variante Delta en Nicaragua. Pero dos médicos, uno del sector público y otro del privado, no descartan la presencia de esta en el país. Julián, a quien llamaremos así por su seguridad, informó que en el centro médico estatal para el que labora “se tomó prueba de un paciente y se envió fuera del país para confirmar si se trataba de la variante Delta”. Hasta la fecha el galeno desconoce los resultados. Carlos, un médico especialista trabajador del sector médico privado y quien pidió proteger su identidad, aseguró que actualmente “no tenemos cómo identificar a lo inmediato o en laboratorio” esta variante. 

El especialista ha notado un comportamiento distinto en los enfermos: “ahora vemos jóvenes-adultos graves, estamos hablando de personas de 30 años en adelante, ya no solo restringido a los mayores de edad”, dijo. Otro factor llamativo sobre los pacientes que ha atendido en las últimas semanas es que “en los días 6-8 ya van desarrollando neumonía o los exámenes demuestran inflamación moderada-severa en los pulmones”. Por otro lado, afirmó que ha observado cómo la insuficiencia respiratoria, es decir, a cansancio y oxigenación baja, avanza de forma más acelerada. “Todo esto de alguna forma nos dice que esta vez estamos ante la variante Delta porque es cinco veces más contagiosa y agresiva”, concluyó el especialista.

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