Denuncian maltrato policial contra jóvenes indígenas detenidos en Bilwi

Líderes comunitarios denunciaron que los opositores que protestaron por los resultados de las votaciones municipales del seis de noviembre en ese municipio, fueron golpeados y trasladados a la delegación policial

El régimen sandinista mantiene militarizada la ciudad de Bilwi | Foto tomada de Café con Voz

La represión desatada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Bilwi, en el Caribe Norte de Nicaragua, ha resultado en la detención de jóvenes indígenas que, según denunciaron líderes comunitarios, son maltratados en la delegación policial de ese municipio. Los manifestantes fueron encarcelados por reclamar el despojo de las alcaldías que Yatama ganó en las pasadas elecciones sin competencia del seis de noviembre.

Miembros del partido regional lanzaron un SOS por el estado de indefensión en que se encuentran tras el desplazamiento de decenas de antimotines, acompañados de simpatizantes sandinistas, quienes han agredido y asediado a varios pobladores de la zona. “Un mal movimiento que hagamos y tienen orden de matar”, dijo una de las fuentes consultadas por DIVERGENTES en Bilwi.  

Aunque la violencia estatal inició el siete de noviembre, un día después de las votaciones municipales, cuando los miembros de Yatama se reunieron en la sede del partido para rechazar los resultados de dicho proceso, la represión se recrudeció el 11 del mismo mes, luego que el régimen “militarizó” todo el municipio y atacó con bombas lacrimógenas a los pobladores, dejando al menos 15 detenidos y más de 30 heridos.

Líderes de Yatama son impedidos a ingresar a las oficinas de la sede central del partido en Bilwi | Cortesía

“Los están golpeando, torturando, no les dan de comer, no les dan ni agua… están sufriendo demasiado, los sacan a las dos de la mañana (de las celdas) y les echan agua, y escuchamos que no los van a sacar, sino que el viernes los van a trasladar para Managua, a El Chipote”, señaló una líder comunitaria.

Una fuente comunal aseguró que, para disolver cualquier protesta en la zona, el régimen desplazó cinco buses desde Managua llenos de agentes antimotines, dispuestos a reprimir y militarizar todo el municipio.

El 11 de noviembre, el observatorio independiente Urnas Abiertas compartió en sus redes sociales videos en los que se muestran a los agentes antidisturbios lanzar bombas de contacto contra los pobladores para replegarlos.

Además del amplio despliegue de antimotines, la institución policial instaló retenes en la entrada y salida de la ciudad. También requisaron a los pobladores y realizaron sobrevuelos con drones a las viviendas de los opositores.

Otra de las líderes de la zona consultada por este medio de comunicación, aseguró que los jóvenes que resultaron heridos tras los ataques de la Policía, no pudieron ser llevados al hospital del municipio debido a que antimotines y simpatizantes sandinistas asediaron el centro asistencial.

“Al llevar al hospital a los muchachos heridos, ya la Policía estaba esperándolos, lo que se hizo fue que no entraron y más bien tuvieron que ser llevados a casas particulares para curar sus heridas”, señaló la opositora.

Confirman a diez detenidos

Las fuentes afirmaron que hasta este 15 de noviembre el municipio continúa con presencia policial. Los uniformados también mantienen vigilancia permanente en la sede del partido. Cada media hora transitan camionetas con agentes y hay retenes en las principales vías de la ciudad. “Están preparados para actuar”, señalan.

Aunque no hay una cifra oficial de detenidos, la Unidad Juvenil y Estudiantil (UJE) contabilizó hasta el 14 de noviembre al menos diez jóvenes secuestrados, de los municipios de Bilwi y Waspam. Otro grupo de personas ha tenido que huir de sus pueblos para salvaguardar su vida, “mientras las unidades de represión de la Policía investigan su paradero para ponerlos a su disposición”.

“Hacemos constar al pueblo de Nicaragua que los atropellos y violaciones se continúan cometiendo a lo largo de todas las regiones del país, aumentando la grave herida social y étnica que persiste en los pueblos caribeños”, reza el comunicado publicado por la UJE.

Por su parte, el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, también se pronunció y urgió al régimen sandinista cesar la represión contra los caribeños y liberar inmediatamente a las personas detenidas.