Desconfianza y migración a Honduras marca inicio de vacunación a niños y jóvenes

La jornada habilitada en 1,087 puestos también se ha visto marcada por la desconfianza en el fármaco cubano y la migración irregular a Honduras, que está aplicando dosis Pfizer y Moderna a nicaragüenses de este grupo poblacional. En los últimos días, se registran filas de hasta dos cuadras de nicaragüenses provenientes de diferentes departamentos y edades, incluyendo niños en el país vecino.


Poca afluencia y desconfianza por vacunas rusas y cubanas marcó este lunes el inicio de la vacunación a niños mayores de dos a 17 años y jóvenes entre 18 a 29 años de edad en Nicaragua. La jornada habilitada en 1,087 puestos también se ha visto marcada por la migración irregular al vecino país Honduras, que está aplicando las dosis Pfizer y Moderna a nicaragüenses.

Una mamá afirmó de forma anónima que decidió llevar a su hijo a recibir la dosis cubana “ante la situación de desprotección que vive el país”, pese a que ella no confía en estas vacunas al no ser reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). “La verdad lo estoy haciendo por mi hijo, para que tenga cierta protección en estos momentos de pandemia y sobre todo porque su colegio sigue brindando clases de forma presencial, entonces no tengo otra opción”, declaró. 

Otra de las mamás dijo a DIVERGENTES que accedió a vacunar a su hijo porque confía en la medicina cubana. “No es una cuestión política, es más que todo que ellos han desarrollado otras vacunas que han sido efectivas para contrarrestar otros virus. Para mí, es mejor que él tenga una vacuna puesta, a que no tenga ninguna”, afirmó. 

@divergentes_ca

Sputnik Light para +18 en Nicaragua ¿Te vas a vacunar? Te leemos 👀 #fyp #parati #covid19 #vacuna #sputnik

♬ sonido original – Yeremi Ortiz

Martha, a quién llamaremos así por seguridad, tiene tres hijos, uno de cuatro, otro de 10 y uno más de 14 años. Ella es una de las madres que estaba “ansiosa” porque iniciaran a vacunar a menores de edad pues manifiesta estar consciente que el repunte de contagios y muertes también está afectando a los niños y niñas. Pero cuando los Ortega-Murillo anunciaron que aplicarían las dosis Soberana 02 y Abdala se replanteó, junto a su esposo, la decisión de no vacunar a sus hijos. “Apenas han sido usadas en dos países y no están aprobadas por la OMS. Siento como que van a usar a nuestros niños como conejillos de indias”, explicó. Pero ese no es el único temor, por otro lado desconfía que las autoridades sanitarias pongan la primera dosis “para hacer la mueca” y luego no haya suficientes para aplicar la segunda y la tercera dosis en menos de 28 días que es el período para completar el esquema. 

Migración irregular por vacuna

Nicas en fila para vacunarse en Honduras. Foto tomada de redes sociales.

Ante este escenario, ella decidió unirse junto a otras personas para acudir a los puestos de vacunación fronterizos con Honduras para inmunizar a sus hijos de 10 y 12 años. De forma extraoficial, se conoce que el país vecino estará destinando cinco mil dosis Pfizer y Moderna para vacunar a nicaragüenses.  

En los últimos días, se registran filas de hasta dos cuadras de nicaragüenses provenientes de diferentes departamentos y edades, incluyendo niños, que acuden de forma masiva al vecino país por puntos ciegos para llegar a los centros de vacunación del Puente Internacional El Guasaule y El Espino. Caminando, cruzando el río en llantas y hasta montando a caballo los nicaragüenses acuden a Honduras en busca del inyectable, este país solo pide como requisito presentar su cédula de identificación. No obstante, en algunas zonas de la frontera les exigen prueba negativa de Covid-19. 

Según el Ministerio de Salud con esta jornada se pretende alcanzar a 2.11 millones de niños y jóvenes. De acuerdo a lo anunciado por la vicepresidenta sandinista, Rosario Murillo, las dosis Soberana 02 y Abdala se estarán aplicando a los niños entre dos a 17 años y la Sputnik Light a jóvenes entre 18 a 29 años. 

El epidemiólogo Leonel Argüello reitera su llamado a las autoridades sanitarias del país a “vacunar en lugares abiertos y ventilados” tomando en cuenta todas las medidas de prevención. 

En el puesto fronterizo El Espino, en el departamento de Madriz, funcionarios de aduana del regimen sandinista han impuesto a los nicaragüenses realizarse la prueba de isopado a un costo de 50 dólares como requisito para cruzar hacia San Marcos de Colón, de lo contrario les evitaban el paso a territorio hondureño.

Por este punto han cruzado habitantes de los departamentos de Somoto, Estelí, Ocotal, Matagalpa y Managua. Pese a la poca afluencia respecto al puesto de El Guasaule, en esta zona se ha incrementado la presencia de nicas que cruzan la frontera para obtener de forma gratuita la vacuna contra la Covid-19 en Honduras.

Siga leyendo: