La Organización de los Estados Americanos (OEA) definió la composición del Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, el mecanismo creado el pasado 2 de octubre para intentar abrir un canal de diálogo con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y proponer nuevas acciones diplomáticas y jurídicas frente a la crisis política y de derechos humanos del país.
Diez Estados miembros manifestaron formalmente su interés en integrar el grupo: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Estados Unidos, Paraguay y Perú. La lista fue divulgada este martes 3 de noviembre por la Presidencia de la Trigésima Primera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, una vez cumplido el período de 30 días establecido para conformar el mecanismo.
Colombia se incorpora a la relación de países que habían manifestado su disposición a participar en las semanas anteriores, cuando todavía no se había anunciado oficialmente la composición del grupo.

El documento no identifica a los cancilleres ni a los representantes que asumirán las gestiones, tampoco anuncia una fecha para su primera reunión. La Presidencia de la Reunión de Consulta señala que ahora corresponderá al grupo iniciar sus labores, determinar sus propios métodos de trabajo y desarrollar las funciones que le fueron encomendadas.
La primera tarea será procurar un diálogo “pronto y directo” con las autoridades nicaragüenses e intentar una visita al país, preferiblemente encabezada por ministros de Relaciones Exteriores. El mecanismo también deberá establecer conversaciones con los distintos sectores políticos, sociales, religiosos y empresariales de Nicaragua, incluida la oposición, la sociedad civil y las comunidades nicaragüenses en el exilio.
La resolución aprobada el 2 de octubre establece que el grupo deberá presentar, dentro de los 60 días siguientes a su adopción, recomendaciones a la Reunión de Consulta de Cancilleres. Estas deberán incluir acciones diplomáticas y jurídicas concretas, sin recurrir al uso de la fuerza y en consonancia con el derecho internacional. El plazo, por tanto, corre desde la aprobación de la resolución y no desde el anuncio de la composición del grupo.

El mandato se desarrolla sobre una extensa lista de exigencias al régimen de Ortega y Murillo. La OEA reclama la excarcelación incondicional de todas las personas presas políticas, información sobre el paradero y el estado de quienes son víctimas de desaparición forzada, y la restitución de la nacionalidad y los derechos de las personas desnacionalizadas. También demanda condiciones para celebrar elecciones libres, recuperar las libertades fundamentales y restablecer la independencia de las instituciones del Estado.
La resolución incluye además la restitución de bienes confiscados a personas, organizaciones, medios de comunicación, universidades e instituciones religiosas, así como garantías para que estas entidades puedan recuperar su personalidad jurídica y volver a funcionar.
La creación del grupo ministerial se produjo después de que el Consejo Permanente de la OEA acordara, el 19 de agosto, elevar la situación de Nicaragua a una Reunión de Consulta de Cancilleres. La sesión del 2 de octubre en Washington aprobó una hoja de ruta con plazos para impulsar el acercamiento diplomático, evaluar el cumplimiento de las demandas y determinar nuevas medidas frente al deterioro democrático y las violaciones de derechos humanos en el país.
La Reunión de Consulta permanecerá formalmente abierta. Su Presidencia podrá convocarla nuevamente dentro de los 90 días posteriores a la primera reunión del Grupo Ministerial, o antes si las circunstancias lo requieren.