El pasado 21 de octubre, el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) de Costa Rica confirmó la presencia del caracol gigante africano (Achatina fulica) en el residencial Mercedes Sur, provincia de Heredia. La detección encendió las alarmas en el país, que ya había registrado el primer hallazgo de esta especie invasora en Curubandé, Liberia, en 2021. Aunque a simple vista parece un molusco inofensivo y exótico, representa un serio riesgo para la salud pública y el ambiente, por su capacidad de transmitir parásitos y afectar cultivos.
En Nicaragua, sigue vigente la Declaratoria de alerta fitosanitaria (Resolución ejecutiva N°. 047-2023, aprobada el 17 de agosto de 2023), que busca prevenir la entrada y propagación del caracol gigante africano. Sin embargo, pobladores de Valle Gothel, una zona entre Managua, Sabana Grande y Ticuantepe, han reportado la aparición de esta especie.
Mientras en Costa Rica el SFE ha implementado medidas estrictas para evitar su expansión, en Nicaragua no existen reportes oficiales, ni cobertura mediática reciente sobre un nuevo brote. No obstante, vecinos de Valle Gothel informaron a DIVERGENTES que técnicos del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) han visitado la zona y realizado muestreos para contener la población del molusco. En Diver-Check te explicamos seis cosas que debes saber sobre esta plaga.
El caracol gigante africano es originario del este de África, pero se ha expandido a otros continentes debido a su alta capacidad de dispersión. Su propagación se ha facilitado tanto por la cría con fines alimenticios, como por el traslado involuntario adherido a vehículos, cajas de cosecha o materiales agrícolas. También se ha difundido por su uso como carnada, el comercio de plantas en maceta —donde suelen encontrarse sus huevos— y su tráfico como mascota exótica.
1- ¿Cómo es el caracol gigante?

“El caracol gigante africano tiene características especificas, por ejemplo es de color café marrón, la parte de la concha, tiene franjas café con color marrón a lo largo, pero además en la concha su borde es afilado y puede cortarnos el dedo, además su concha es truncada tiene una punta”, señaló Alejandro Maradiaga, ingeniero del IPSA a El 19 Digital.
Su cuerpo puede alcanzar una longitud de aproximadamente 20 centímetros y puede llegar a pesar hasta 500 gramos. Su cuerpo está dominado por un pie grande que les permite arrastrarse, mientras que en la cabeza tienen tentáculos (cuatro antenitas) y la boca.
2. ¿Dónde fueron las primeras apariciones en la región?
Según la Resolución ejecutiva del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), en noviembre de 2016 el Ministerio de Agricultura de República Dominicana detectó por primera vez la presencia del caracol gigante africano en un campo de golf de Bávaro, Punta Cana.
Posteriormente, el 10 de mayo de 2021, la Presidencia de Costa Rica declaró estado de emergencia fitosanitaria nacional para prevenir y controlar la expansión de la plaga, tras la detección de un foco en la comunidad de Curubandé, Liberia, en la provincia de Guanacaste. La situación generó preocupación regional y, el 7 de julio de 2023, el Comité Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Cirsa) del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) declaró emergencia regional para la detección, control y erradicación del molusco.
3. ¿Quién introdujo el primer caracol gigante africano en Nicaragua?

El IPSA informó que interceptó un ejemplar de caracol gigante africano en un zoo-criadero con 50 ejemplares instalado de forma ilegal en la parte trasera del Zoológico Nacional en Nicaragua. El animal fue traído por un turista español, exmilitar, con fines culinarios y como mascota exótica.
El titular del IPSA, Ricardo Somarriba, declaró al medio oficialista Telenica Canal 8 que el extranjero llevaba aproximadamente dos años residiendo en el país y había establecido un criadero para consumir los moluscos. Según Somarriba, el hombre introdujo el caracol “en un vasito desde Costa Rica”, pese a conocer las implicaciones sanitarias y ambientales que representa esta plaga.
4. Riesgos que representa la propagación de este molusco
Autoridades fitosanitarias de Costa Rica y Nicaragua advierten que el caracol africano posee una enorme potencial de dispersión, y según un funcionario del IPSA que conversó con DIVERGENTES en condición de anonimato, por las lluvias en la región es más fácil que estos se dispersen por otras zonas. En el caso de Nicaragua, el funcionario destaca que la plaga se ha esparcido a Veracruz, en las cercanías de Managua.
Los alrededores del Zoológico Nacional en Ticuantepe, se vieron afectados por la plaga en 2023, por lo que el IPSA la declaró como transitoria accionable en curso de erradicación, y se puso al municipio de Ticuantepe bajo cuarentena para su control y erradicación. Sin embargo, nuevamente apareció el caracol gigante africano en la zona.
Este caracol está considerado como “una de las 100 especies exóticas invasoras más importantes del mundo”, por lo que las autoridades consideran que representa “un riesgo para la agricultura, el medioambiente y la salud pública”.
La salud de los nicaragüenses también está en riesgo ante la aparición del caracol gigante africano, ya que esta especie puede transmitir varias enfermedades de riesgo. La primera es la meningitis eosinofílica, provocada por el parásito huésped Angiostrongylus cantonensis, que afecta el sistema nervioso central antes de alojarse en los pulmones. El titular del IPSA advirtió que el peligro radica en que, si un roedor entra en contacto con un caracol infectado, puede transmitir el parásito a los humanos, generando cuadros de meningitis.
La segunda es la angiostrongiliasis abdominal, causada por el parásito Angiostrongylus costaricensis. Aunque suele ser asintomática, en algunos casos puede causar perforación intestinal y peritonitis, con desenlaces fatales. La infección puede ocurrir si una persona ingiere accidentalmente un caracol infectado o alimentos contaminados con sus secreciones. Asimismo, puede provocar encefalitis y bronquitis.
Desde el punto de vista ecológico, el caracol —una especie herbívora y extremadamente voraz— representa una amenaza para la agricultura y los ecosistemas naturales. Es capaz de devorar cultivos completos, desplazar a especies nativas de caracoles y alterar el equilibrio ecológico en las zonas donde se establece.
5. ¿Se puede erradicar la plaga?
Según el funcionario, el caracol gigante africano no puede erradicarse, ya que se trata de una especie invasora altamente resistente. Cada individuo puede poner hasta 1200 huevos al año y adaptarse a diversos ambientes. Y si estaba pensando en ahogarlos, no mueren de esa manera, aunque la población sí puede utilizar sal para controlarlos, afirma el especialista.
El IPSA indicó que mantiene el monitoreo de los casos detectados, realiza muestreos y capturas para reducir la población y aplica medidas de control como aplicar muloscocida, ya que fuera de su hábitat original en África no existen depredadores naturales efectivos, dijo el funcionario.
Los huevos, de un color blanco amarillento y con un tamaño similar al de una semilla de papaya, suelen estar semienterrados en el suelo entre cuatro a seis centímetros en el suelo, por lo que las personas y sus mascotas deben evitar el contacto directo con los caracoles gigantes. Incluso cuando está seco, hibernan de cuatro a seis meses y pasan sin alimentarse por largos períodos de tiempo.
6. Medidas de prevención frente a la aparición de este espécimen
-Lavar bien las verduras antes de consumirlas.
-No tocar los caracoles con las manos descubiertas y evitar el contacto con los ojos, nariz y boca, ya que pueden portar bacterias que afectan a humanos y animales domésticos. Si por alguna circunstancia se toca, lavar inmediatamente.
-No aplastarlos, ni desecharlos en la basura.
-Si reside en la zona afectada, revise su vehículo antes de desplazarse, para evitar trasladar accidentalmente el molusco a otra localidad con las llantas.
-No tener contacto directo con la baba del caracol, ni con los huevos. Si esto ocurre, lave con abundante agua y jabón la zona expuesta.
-No consumirlos ni reproducirlos ni tenerlos de mascota.
-Eliminar de los jardines restos de madera, tejas y ladrillos o elementos que puedan ser utilizados como refugio por el caracol.
-En caso de ser necesario, tomar los caracoles con guantes tapabocas y colocarlos en una bolsa, meterlos en agua con sal y enterrarlos, los guantes utilizados deben ser desechados.
Aunque las autoridades de Costa Rica y Nicaragua han reforzado la vigilancia, el mayor reto está en la respuesta ciudadana. Identificar y reportar a tiempo la presencia del caracol gigante africano puede evitar que esta plaga avance silenciosamente y afecte la salud, los cultivos y los ecosistemas del país.