El exilio nica en Costa Rica repudia con manifestaciones la “farsa electoral” de la dictadura de Ortega

Los nicaragüenses se concentraron desde temprano en el parque “La Merced”, de San José, y recorrieron las principales vías de la capital costarricense para exigir democracia y la liberación de los presos políticos


La comunidad nicaragüense exiliada en Costa Rica mostró una vez más su repudio a las elecciones municipales sin competencia que se llevan a cabo este seis de noviembre. Centenares de ciudadanos exiliados en San José organizaron una marcha cívica en la que denunciaron la “farsa electoral” gestada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, con la que pretenden hacerse con el control absoluto de los municipios del país.

Con pancartas, banderas azul y blanco, carteles, fotografías y bocinas, los nicaragüenses se concentraron desde temprano de este domingo, bajo un cielo lluvioso, en el parque Braulio Carrillo, conocido como “La Merced”, localizado en el centro de la capital costarricense, para luego marchar por las principales vías de la ciudad hasta llegar a la Plaza de la Democracia.

“El objetivo de la marcha es expresar el rechazo a la farsa electoral de estas elecciones municipales, que no son más que la asignación de cargos por clientelismo y pleitesía del régimen a sus operadores locales”, dijo a DIVERGENTES el opositor Alex Aguirre, miembro de la Unidad Juvenil y Estudiantil (UJE).

En la demostración cívica participaron excarcelados políticos, estudiantes, organizaciones juveniles y miembros de la sociedad civil, quienes con su bandera en mano también exigieron la libertad de los opositores detenidos, que según datos de organismos civiles ya suman más de 220.

“¡Libertad, libertad, a los presos por luchar!, ¡No al fraude electoral!, ¡De que se van, se van!, ¡Viva Nicaragua Libre!, ¡Democracia sí, dictadura no!”, eran algunas de las consignas que gritaban la comunidad exiliada.

“La comunidad internacional, con la diáspora en el exilio, en Estados Unidos, en Europa y Costa Rica, se está manifestando por el fraude electoral, pero también por los arrestos, porque estamos viviendo un proceso torturante para las personas que están en el exilio y quieren regresar, pero también para los que están dentro del país”, declaró el estudiante Armando Noguera.

El exreo político y docente, Ricardo Baltodano, quien también participó de la actividad, señaló que este proceso electoral, marcado por la cancelación de tres partidos políticos que pudieron haber significado amenaza para la dictadura, es parte de engranaje de un régimen que se ha perpetuado en el poder a través de la fuerza y las armas.

“Esta dictadura está desesperada para conseguir votos y mantener su maquinaria de represión y de coacción, pero como opositores en el exilio lo que nos queda es seguir construyendo la unidad, en actividades como estas deberíamos de estar todos, sin distingos de colores ni de organizaciones”, dijo el opositor.

Sátira contra el régimen

Foto: Divergentes.

Los nicaragüenses finalizaron la movilización en la Plaza de la Democracia con una actividad denominada “marcha de la burla”, organizada por la CUDJ, en la que se mofaron de los partidos políticos considerados colaboracionistas y del mismo régimen. El grupo de jóvenes se disfrazó de varias personalidades, entre ellas Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua. Bailaron y entretuvieron a los presentes con un pequeño libreto sobre la política nicaragüense.

“El día de hoy estamos denunciando mediante la sátira, la corrupción, el hostigamiento y el circo electoral que ha establecido la dictadura durante las elecciones municipales. Los partidos zancudos y el FSLN han instrumentalizado la representación juvenil dando cuotas de participación absurda y descaradamente vacía, sin propuesta ni crítica constructiva, pues las estructuras partidarias y el Estado están secuestradas por el autoritarismo y la barbarie que impone la ignorancia y la inacción”, dijo la CUDJ en un comunicado.

Ambiente desolador

Foto Divergentes.

Mientras los exiliados protestaban en San José, en Nicaragua el ambiente electoral era desolador. Aunque las Juntas Receptoras de Votos (JRV) abrieron desde muy temprano, la mayoría de ellas estaban vacías. El régimen tuvo que acarrear votantes en distintos barrios del país.

La población subió videos de caponeras con militantes que cargaban el padrón electoral en las manos para sacar a los pobladores de sus casas. La estrategia del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) es disimular un proceso electoral que, para analistas, tiene ilegitimidad de origen.

En las últimas semanas, la Unidad hizo un llamado a los nicaragüenses a que se abstuvieran de votar, con el argumento de que las elecciones son “una farsa”.

Por su parte, el observatorio de incidencia política Urnas Abiertas, compuesto por un grupo de expertos multidisciplinarios y voluntarios, reportó que el Frente Sandinista solicitó a sus militantes reportar su voto a través de una fotografía para confirmar su participación.

También fue divulgada una fotografía de policías que mostraban su dedo manchado mientras portaban fusiles de guerra, supuestamente en el interior de un centro de votación.

Urnas Abiertas calificó la escena de los policías como “una clara violación a la Ley Electoral, que prohíbe ‘entrar armado al local de las votaciones’”, unos reportes que “han sido recibido desde diferentes puntos del país”.