Exiliados demandan a la OEA declarar ilegítimo al régimen Ortega-Murillo tras “farsa electoral”

La activista Haydée Castillo exhortó a la comunidad internacional a dejar a un lado los comunicados de repudio al régimen y presionar a través de acciones más contundentes, no solo contra Ortega y Murillo, sino contra todos los funcionarios e instituciones que sostienen el poder


El Espacio de Diálogo y Confluencia de Actores Nicaragüenses, conformado por un grupo de opositores en el exilio, celebró este siete de noviembre la “valentía” de la población de vaciar las urnas durante las votaciones municipales del seis de noviembre, y demandó a la comunidad internacional declarar ilegítimo al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quien se adjudicó las 153 alcaldías de Nicaragua en un proceso marcado por una escasa participación y nulo ambiente electoral.

En la declaración pública, los opositores urgieron, como medida de presión, el retiro de los fondos económicos que sustentan el poder de la dictadura y la creación de una instancia que permita lograr la liberación de los presos políticos, “y acceder a la justicia internacional y universal”.

Durante la conferencia de prensa virtual, Haydée Castillo, socióloga y defensora de derechos humanos, exhortó a la comunidad internacional a dejar a un lado los comunicados de repudio al régimen y presionar a través de acciones más contundentes, no solo contra Ortega y Murillo, sino contra todos los funcionarios e instituciones estatales que sostienen el poder.

“Este régimen no entiende de esta manera (de comunicados), por eso pedimos a la Organización de Estados Americanos (OEA), lo declare ilegítimo, también le pedimos a los hermanos del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), de Latinoamérica, que unan sus esfuerzos para constituir una fuerza que le ponga límites al régimen Ortega-Murillo”, manifestó Castillo.

Con la mayoría de los votos escrutados a nivel nacional, el régimen sandinista se prepara para administrar el 100% de las municipalidades en el 2023, después de solo tener el control de 135 de las 153 alcaldías existentes en el país. Aunque se esperaba que la dictadura les entregara algunas plazas a los partidos comparsas, prefirió mejor convertirse en el gobernador absoluto en el país.

El espacio señaló en su pronunciamiento que, a pesar del chantaje, la represión, el secuestro de opositores, el uso indebido de todos los bienes del Estado, la imposición de candidaturas y la alianza con partidos zancudos, la ciudadanía demostró su creatividad y resistió a las acciones represivas de régimen y con su ausencia dijo “basta ya”.

“Al pueblo ya no se le engaña, está cansado de la paz de los sepulcros, de un régimen que se ensaña con un país que se desangra, se desintegra, con sus mejores hijos e hijas asesinados, en las cárceles y en el exilio político. Este es un pueblo de valores humanos que rechaza todo tipo de opresión y de violencia”, reza la declaración.

Aunque el régimen sandinista sostuvo en los medios oficialistas la narrativa de que hubo una masiva participación durante las votaciones, el observatorio de Urnas Abiertas informó que el proceso tuvo una abstención del 82.7%.

El grupo de exiliados alentó a construir una fuerza política que permita conducir el país a una salida de la crisis que actualmente vive, marcada por la represión estatal y la salida masiva de compatriotas hacia Estados Unidos, Costa Rica y España.

“El pueblo tiene la palabra para enrumbarnos desde ahora a la transición democrática en Nicaragua y liberar a las presas y presos políticos”, manifestaron los opositores.

Presión al régimen

Con los secuestros recientes, el número de presos políticos asciende a más de 220. Divergentes

La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), cuyos dirigentes se encuentran en el exilio, también se pronunció este lunes e hizo un llamado a la comunidad internacional “a continuar ejerciendo presiones políticas, diplomáticas y económico financieras” contra el régimen sandinista.

Para el organismo opositor, “en Nicaragua no hay elecciones bajo el orteguismo” y “no las puede haber mientras hay más de 220 personas presas políticas y las libertades ciudadanas están conculcadas, mientras se mantiene un Estado policíaco de facto y decenas de miles de nicaragüenses se exilian y migran por razones políticas”.

Ese movimiento invitó “a la ciudadanía a mantener la resistencia cívica y la denuncia del régimen en cada palmo de la patria”, y exigió “a la dictadura la liberación total, incondicional y con garantías de todas las personas presas políticas, incluyendo los 19 secuestrados en el contexto de la farsa electoral”.