Persecución postelectoral: Hospital Militar niega entrada a estudiantes que no votaron

Luego de una denuncia hecha por una joven por no llevar el dedo entintado, el centro hospitalario se reunió con los pre internos afectados y solicitó una disculpa por el “problema”. “Dijeron que la medida solo aplica para los militares activos en las Fuerzas Armadas y los que trabajan cuidando el hospital”, expresó un estudiante consultado por DIVERGENTES.

El gobierno está usando los dedos con tinta para ver qué estados públicos no votaron. Divergentes.

Estudiantes de las Facultades de Medicina de la Universidad Americana (UAM) y del Hospital Militar Escuela Alejandro Dávila Bolaños denunciaron esta mañana en redes sociales, que la seguridad interna de dicho centro hospitalario no permitió el ingreso de los pre internos que no votaron en las elecciones sin competencia, de este domingo siete de noviembre. Aunque la dirección de la institución se “disculpó” con los alumnos y “aclaró” que la medida no aplicaba para ellos, los afectados protestaron. 

La mañana de este lunes un agente de seguridad interna no permitió el ingreso a clases a una estudiante que hizo viral su denuncia, a través de un audio de WhatsApp. En la grabación se escucha cuando el trabajador del hospital le pide que le muestre su pulgar para constatar que había votado el día anterior.

“¿A cuenta de qué? Se supone que el voto es voluntario. ¿No me va a dejar entrar?”, cuestionó la estudiante al agente de seguridad que evitó que entrara al hospital. El trabajador del centro hospitalario respondió, que solo cumplía una orden y que si no le entregaba su carnet de identificación tampoco la dejaría pasar.

La denuncia de la estudiante explotó en redes sociales y otros afectados manifestaron su inconformidad por la medida que aplicó la dirección del hospital. Uno de los pre internos consultados por DIVERGENTES, que realiza sus prácticas en el Militar, confirmó que en la entrada no dejaron pasar a quien no mostrara su dedo manchado como muestra de que participaron en los comicios electorales.

El domingo Daniel Ortega y Rosario Murillo confirmaron la continuidad de su dictadura, a través de unas elecciones sin competencia y carentes de legitimidad. Los nicaragüenses dieron un portazo a “la farsa” con una abstención sin precedentes que, según la organización Urnas Abiertas rondó el 81.5 por ciento.

La fuente consultada por DIVERGENTES relató, que para evitar que le prohíban la entrada como a sus demás compañeros, no asistirá a sus prácticas hasta que pase el tiempo en que suele durar la tinta indeleble. “La situación es muy crítica”, dijo el estudiante de la Facultad de Medicina de la UAM.

Medida sólo para “militares activos”

Un policía en un puesto de votación durante las elecciones presidenciales. EFE/ Jorge Torres

DIVERGENTES llamó a la Facultad de Medicina de la UAM, para obtener una versión oficial de la universidad frente a esta restricción orientada por la dirección del Hospital Militar. En rectoría se nos comunicó que no estaban al tanto, pero que guardarían nuestros datos por si publican algún pronunciamiento al respecto.

También, llamamos a la Facultad del Hospital Militar, para conocer por qué habían tomado esta decisión. Sin embargo, nuestra llamada no fue atendida por ninguna autoridad.

Ante las quejas de varios estudiantes que, al igual que a la primera pre interna se les negó la entrada a clases, la dirección del hospital realizó una reunión por la tarde para aclarar el asunto.

Una estudiante consultada por DIVERGENTES, y que estuvo enterada de la reunión, relató que la dirección del hospital ofreció disculpas a los pre internos por la conducta de los agentes internos de seguridad con el cuerpo médico. Les “aclararon” que la medida, solo “aplica para los militares activos en las Fuerzas Armadas y los que trabajan cuidando el hospital”.

“Dijeron que no aplicaba para estudiantes en sí, ni para los trabajadores del cuerpo médico”, relató la universitaria que pidió el anonimato por temor a represalias.

Los estudiantes consideraron que la medida adoptada por el Hospital estaba relacionada a la orden que el régimen Ortega-Murillo dio a los funcionarios que trabajan en el sector público. Según denuncias de los empleados del Estado, se les exigió que se tomaran una foto con el dedo manchado y la enviaran a sus superiores, para constatar que habían asistido a las votaciones.

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