La huelga de hambre de Miguel Mora en El Chipote se extiende y golpea su salud

Desde hace 37 días, el preso político inició una huelga de hambre dentro de El Chipote, en demanda para que el régimen Ortega-Murillo le permita ver a su hijo, Miguelito, quien sufre la ausencia de su padre. Las gestiones hechas por la familia para que le concedan ese derecho no han tenido éxito

EL preso político Miguel Mora no ha podido ver a su hijo por más de un año desde que está en prisión. Foto: Cortesía.

En el transcurso del día Miguelito tiene varios momentos de ansiedad y pregunta incansablemente por su padre Miguel Mora, preso político del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo: “¿Dónde está mi papá? Quiero ver a mi papá, llévenme donde mi papá”, cuestiona a diario a su familia. Miguelito es un joven de 21 años y tiene una discapacidad motora.

En su inocencia, Miguelito no comprende el porqué de la ausencia de su padre, que ya lleva un año y 46 días como rehén de la dictadura sandinista en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como El Chipote. Las últimas semanas han sido críticas para él y su familia, puesto que su crisis emocional ha empeorado y ahora todo lo relaciona con su padre, cuenta Verónica Chávez, esposa de Mora.

 “Últimamente Miguelito hasta se pone a llorar exigiendo que lo lleve donde su papá… Él está desesperado y ha tenido sus repercusiones emocionales. Cada día está más triste, no quiere comer, hasta anda como molesto, son un montón de reacciones que le están afectando por no ver a su papá”, dice Chávez en una entrevista con DIVERGENTES.

Debido a esta situación, desde hace 37 días el periodista y reo político inició una huelga de hambre en demanda para que le permitan ver a su hijo. Pese a los múltiples esfuerzos hechos por Chávez y las solicitudes realizadas desde la cárcel por el mismo Mora, las autoridades se han negado de permitirles el ingreso a Miguelito, justificando que es por “motivos de seguridad”. 

“Miguel lleva un año y 46 días de estar preso y eso tenemos de que no le permiten ver al niño. Si bien es cierto que Miguelito tiene 21 años y tiene una discapacidad, preguntamos si se debe a eso, porque si es así es discriminación, pero las veces que he consultado no me dan respuesta, pero a Miguel le dicen que es por seguridad”,  refiere Chávez.

Preocupa salud de Mora

Ilustración de Divergentes.

El pasado 23 de julio la esposa de Mora pudo verlo durante la novena visita que autorizó el régimen Ortega-Murillo, después de más de 45 días de no saber nada de él. Y aunque desde inicios de mes las autoridades de El Chipote aumentaron las porciones de comidas a los presos políticos, en el caso de Miguel Mora ha bajado unas seis libras, sumadas a las 30 que ha perdido después de más de un año preso.

Esta situación preocupa a la familia de Miguel, porque en la última visita él declaró de manera enfática que no levantará la huelga de hambre hasta que le permitan ver a su hijo. “Esta es una medida extrema que está tomando Miguel”, afirma su esposa.

“Él me prometió que si se llegaba a desmayar o si se le bajara la presión iba a levantar la huelga de hambre, pero ahora estoy con esta incertidumbre afuera porque no sé nada de él, no sé cómo está, no sé si le están tomando la presión”, dice angustiada Chávez, quien asegura que ante esta situación está llevando suficiente agua y suero para el reo político.

A consideración del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), el régimen Ortega-Murillo está cometiendo en este caso una doble tortura: la ejecutada contra Miguel Mora dentro de El Chipote y la que está causando daños irreversibles en Miguelito.

Foto cortesía.

“Aunque la huelga de hambre es un mecanismo legítimo de defensa de derechos humanos, no se puede obviar que expone la vida de quienes se someten y es responsabilidad del Estado proteger la integridad física de quienes estén bajo su resguardo”, señaló el Cenidh.

En redes sociales el Canal 100% Noticias inició una campaña para que la dictadura sandinista le permita al reo político reencontrarse con su hijo. “Exigimos se respete el derecho constitucional y divino de ver a su hijo Miguelito que tiene discapacidad motora. Miguel también demanda su Biblia”, dice la publicación del medio de comunicación. 

Mora fue detenido el cinco de junio de 2021, bajo acusaciones de “conspirar para cometer menoscabo a la integridad nacional”, el supuesto delito por el que fue condenado a 13 años de cárcel. Es uno de los siete aspirantes opositores encarcelados por la dictadura en pleno año electoral. Mora pertenecía al Partido Restauración Democrática (PRD), cuya personería jurídica fue despojada por el Consejo Supremo Electoral (CSE) en mayo de ese año. Mora externó sus aspiraciones a la presidencia tras renunciar a su puesto de director del canal 100% Noticias.

A mediados de diciembre de 2018 fue detenido en las instalaciones del medio junto a su jefa de prensa, la periodista Lucía Pineda Ubau. Fue liberado en 2019 bajo una Ley de Amnistía que el régimen aprobó a través del parlamento dominado por diputados afines. Antes de su detención, los periodistas recibieron decenas de amenazas de simpatizantes sandinistas que los tacharon de “terroristas mediáticos”.