Llueven críticas contra Ortega, Maduro y Cuba en cumbre de la Celac

El canciller de la dictadura Ortega-Murillo, Dennis Moncada, aprovechó la cumbre realizada en México para atacar a Argentina. Sin embargo, la respuesta contra el régimen sandinista, el chavista y castrista fue la tónica. “Cuando uno ve que en determinados países, no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para callar las protestas, cuando se encarcelan opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros en esta voz, tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezuela”, dijo el presidente uruguayo.

Fotografía cedida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de una sesión de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en Palacio Nacional de la Ciudad de México (México).

La VI cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebró este sábado en Ciudad de México, estuvo marcada por las fuertes críticas contra las dictaduras de Daniel Ortega, Nicolás Maduro y Cuba. Una de las voces más beligerantes en condenar a estos regímenes fue el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, sentando un precedente inédito en un foro dominado por la izquierda del continente. 

“Cuando uno ve que en determinados países, no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para callar las protestas, cuando se encarcelan opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros en esta voz, tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezuela”, dijo el presidente uruguayo.

La reunión también estuvo dominada por la propuesta de crear un tratado económico regional continental que incluya a Estados Unidos y Canadá, las críticas y defensas a la Organización de Estados Americanos (OEA) así como el rechazo a la presencia en la cumbre del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien llegó de sorpresa. 

Por su parte, el canciller de la dictadura Ortega-Murillo aprovechó el foro para descalificar a Argentina, en sintonía a la nota diplomática emitida este viernes 17 de septiembre llena de ofensas, que señalaba que el régimen sandinista “no apoyará ni votará a favor de la elección de Argentina por su posición agresiva y vergonzosa”. 

“El gobierno de Argentina se convirtió en instrumento del imperialismo norteamericano subordinándose a sus intereses hegemónicos, diseñando, dicho por ellos mismos con el gobierno de Estados Unidos una estrategia para vulnerar y negar la soberanía nacional de nuestra Nicaragua” dijo el canciller de la dictadura Ortega-Murillo. 

El moderador del foro Mario Ebrard, canciller de México, le recordó a Moncada que no estaba en el orden del día la discusión sobre la elección de la presidencia pro tempore de la CELAC. La presidencia pro témpore de la Cumbre es ocupada por México. La propuesta que ha tomado mayor peso es la de Argentina y su presidente Alberto Fernández para asumir la presidencia de la CELAC en el siguiente periodo, quien no asistió debido a la crisis política que se desató en su país tras la derrota electoral del oficialismo en las primarias legislativas del pasado domingo.

Discrepancias sobre la OEA

Luis Arce, presidente de Bolivia, fue el primero en levantar la voz en contra de la OEA pues aseguró que este organismo «no sirve» y reclamó un organismo «que funcione con prácticas democráticas y que responda a la realidad respaldando la soberanía de los países y sin que haya interferencias». Instó a los miembros del bloque al fortalecer la Celac para enfrentar las deficiencias de la OEA.

En contraparte, Mario Abdo Benítez, presidente de Paraguay, defendió el papel de la OEA y dijo que tanto ese organismo como la propia Celac «reflejan la integración de los países» y deben ser potenciadas para que la región sea fortalecida.

En ese mismo sentido el presidente de Uruguay destacó que la Celac no significa que esté «en desuso» la participación de la OEA y señaló que aunque es criticable también es materia de cambio y representa una oportunidad para resaltar lo bueno y criticar lo malo.

El respaldo a la Celac, en contra del papel de la Organización de Estados Americanos (OEA), estuvo reflejado en la importancia de la presencia del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y de los mensajes por video de apoyo remitidos por el presidente de China, Xi Jinping, y del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

El presidente de cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció la «oportunista campaña de intereses de EE.UU. contra Cuba» y que se haya recrudecido el embargo estadounidense mientras se sufren «las condiciones por la pandemia».

Maduro cae de sorpresa

Algunos mandatarios criticaron la participación del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en la cumbre, quien el viernes viajó por sorpresa a México para participar en el evento. “Mi presencia en esta cumbre en ningún sentido ni circunstancia representa un reconocimiento al Gobierno del señor Nicolás Maduro. No hay ningún cambio de postura de mi Gobierno, y creo que es de caballeros decirlo de frente”, dijo el presidente paraguayo mientras veía al mandatario venezolano presente en la sala.

Maduro asiste a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) donde participan más de una decena de mandatarios de la región con el llamamiento a que la región construya algo parecido a la Unión Europea. EFE | Carlos Ramírez.

Por su parte, el mandatario uruguayo cuestionó directamente a Cuba, Venezuela y Nicaragua, y dijo que no se podía ser complaciente «cuando no hay democracia plena, separación de poderes y se utilizan los aparatos del Estado para reprimir a los disidentes y encarcelar a los opositores».

En respuesta, Maduro dijo que se debe «pasar la página del divisionismo que se instaló en la América Latina, del acoso a la revolución bolivariana y ahora del acoso incesante a la revolución cubana y nicaragüense, ese no es el camino», aseguró. Maduro retó a los presidentes de Uruguay y Paraguay a poner «la fecha y el lugar para un debate» sobre la democracia.

AMLO propone “integración”

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, insistió en su propuesta de crear un organismo similar a la Unión Europea en Latinoamérica y el Caribe y para ello deben llegarse a acuerdos en tres cuestiones básicas: la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, la cooperación para el desarrollo y la ayuda mutua para combatir la desigualdad y la discriminación.

Hizo un llamado a la integración económica con Estados Unidos y Canadá, «en un marco de respeto a las soberanías», así como a terminar con bloqueos económicos y malos tratos. Dijo que la Celac puede ser su principal instrumento para consolidar relaciones entre países, comprometiéndose a respetar las decisiones internas de cada uno.

Por ello, propuso construir un acuerdo y firmar un tratado con Estados Unidos y Canadá, para fortalecer el mercado interno en el continente Americano. «Construir en el continente americano algo parecido a lo que fue la comunidad económica que dio origen a la actual unión europea», propuso el presidente de México en su discurso de bienvenida en el evento en que estuvieron presentes 17 presidentes o jefes de Estado -18 si se cuenta al mexicano- dos vicepresidentes, 12 cancilleres y otros funcionarios.

Como clausura de la reunión, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, destacó que se han recaudado 15 millones de dólares para el fondo de desastres de la región y que se ha puesto en marcha la Agencia Espacial de Latinoamérica, además del compromiso regional para que los países no queden rezagados en el proceso de vacunación.

Cambio climático y pandemia

otografía cedida hoy, por la presidencia de México, que muestra al presidente, Andrés Manuel López Obrador (c), acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller (d) y la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum (i), hoy, en el Palacio Nacional en Ciudad de México (México).

La lucha contra el cambio climático y el acceso universal a las vacunas contra la covid-19 estuvieron entre las principales preocupaciones que mostraron los presidentes de la región. Coincidieron en la urgencia de que las naciones reciban financiamiento para afrontar la crisis climática, pues especialmente Centroamérica y el Caribe son más vulnerables ante los eventos climáticos extremos, pero también están entre los menores emisores de gases de efecto invernadero.

Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, expresó que «el Caribe y Centroamérica somos especialmente vulnerables a los climas extremos», pero advirtió que «en nuestra región están las soluciones».

Alejandro Giammattei, presidente guatemalteco, dijo que buscará en la ONU que Centroamérica sea declarada una región altamente vulnerable ante el cambio climático para tener acceso a financiamiento climático ágil. En cuanto a la pandemia, Giammattei denunció que el acceso justo, solidario, transparente y universal de medicamentos y vacunas contra la covid-19 «está lejos de conseguirse».

El presidente peruano, Pedro Castillo, hizo un llamamiento a los países latinoamericanos y del Caribe a «la unidad e integración de nuestros pueblos» y recordó que «la pandemia ha venido a quedarse en cada uno de los pueblos, no es solo un problema sanitario, es un problema histórico». Mientras que Mario Abdo Benítez cuestionó la desigualdad entre países de la región para conseguir vacunas e insumos médicos durante la crisis sanitaria actual.

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