El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, envió mensajes oficiales de saludo a las naciones centroamericanas por el 204 aniversario de su independencia de España, en el que preservando un tono diplomático y fraterno, evidenció los contrastes políticos de Washington con la región.
Mientras Costa Rica y Guatemala recibieron mensajes cargados de reconocimiento y cooperación, Nicaragua fue objeto de un texto con tono abiertamente crítico, centrado en la represión política y violatoria de los derechos humanos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Con El Salvador, mostró un lenguaje cercano y complaciente con la gestión de Nayib Bukele, y Honduras recibió un mensaje más formal y menos efusivo, sin las advertencias directas que marcaron la nota diplomática a Managua.
El mensaje dirigido a la dictadura sandinista de Nicaragua fue el más contundente en términos políticos. “Los nicaragüenses que viven en su patria y los que se han visto obligados a exiliarse merecen que se restablezca la democracia en su querida nación. Los Estados Unidos seguirán apoyando sus reivindicaciones de una Nicaragua libre, justa y democrática, para que puedan volver a vivir sin temor a la persecución o las represalias”, afirmó Rubio en su mensaje.
Este saludo no tuvo felicitaciones protocolares, ni llamados a la cooperación económica o cultural, confirmando la tensas relaciones de de Washington hacia el régimen Ortega-Murillo. Reportes de organismos de derechos humanos de Nicaragua señalan que desde abril de 2018, cuando el régimen masacró las protestas civiles de ese año, a diciembre de 2024, más de 830 mil nicaragüenses han tenido que salir del país por el estado policial de facto impuesto por la dictadura sandinista.
Las mejores relaciones con El Salvador

El mensaje a El Salvador destacó por su tono casi celebratorio hacia la administración de Nayib Bukele. “El vínculo entre los Estados Unidos y El Salvador nunca ha sido tan fuerte. Bajo el liderazgo del presidente (Donald) Trump y y el presidente (Nayib) Bukele, nuestras dos naciones están allanando el camino hacia un futuro más próspero. Nuestra duradera asociación, en la que trabajamos juntos para combatir la inmigración ilegal, fomentar el crecimiento económico y garantizar la seguridad regional, es testimonio de los fuertes lazos que unen a nuestras naciones”, señaló Rubio.
El Salvador ha sido visto como el principal aliado de Estados Unidos en la región. La cooperación ha sido tan abierta que incluso este país se ha convertido en un destino de las deportaciones generadas por la feroz política antimigrante de la administración Trump.
Esta cercanía ha obviado el ambiente persecutorio y violatorio de los derechos civiles que se vive en en El Salvador bajo el Régimen de excepción de Bukele.
Costa Rica, el aliado confiable en Centroamérica

En el caso de Costa Rica, Rubio envió un mensaje de felicitación en el que destacó la solidez de las relaciones bilaterales y el papel de San José en la estabilidad regional, resaltando su rol en promoción de la paz, el desarrollo económico y la cooperación regional. Además, resaltó la dinámica relación comercial y de inversión, calificando a este país como un aliado confiable.
“Los Estados Unidos y Costa Rica disfrutan desde hace mucho tiempo de una relación sólida y productiva basada en el respeto y los intereses comunes en toda la región, y alimentada por una relación comercial y de inversión dinámica y en crecimiento. Costa Rica sigue desempeñando un papel importante en la promoción de la paz y la estabilidad, el desarrollo económico y la cooperación en toda América Central”, señaló el Secretario de Estado norteamericano.
El funcionario reservó sus elogios más detallados para la Guatemala bajo el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo, resaltando los convenios económicos, de proceso de extradición de delincuentes y cooperación en temas migratorios.
“Los Estados Unidos y Guatemala disfrutan de una relación sólida y creciente basada en un compromiso compartido con la prosperidad económica, la seguridad regional y la lucha contra la inmigración ilegal. Bajo la presidencia de Bernardo Arévalo, Guatemala ha acogido a miles de personas repatriadas desde los Estados Unidos y también ha extraditado a muchos delincuentes peligrosos, en estrecha cooperación con las fuerzas del orden estadounidenses. Guatemala sigue siendo un socio firme en la lucha contra los traficantes de drogas y los cárteles, lo que aumenta la seguridad de los ciudadanos de ambos países”, señaló Rubio.
“Por eso, este año, nuestros dos gobiernos firmaron acuerdos históricos para modernizar la infraestructura estratégica, mejorar la gestión de la migración y ampliar la cooperación en materia de seguridad. Estos acuerdos ejemplifican cómo nuestros más de 175 años de relaciones bilaterales han promovido la seguridad y creado puestos de trabajo en ambas naciones”, añadió.
Espaldarazo a Bernardo Arévalo

Este tono, cargado de datos y reconocimientos, refleja el interés de Washington en fortalecer a Guatemala como un socio estratégico frente a los retos de migración y narcotráfico, además de consolidar el respaldo al presidente Arévalo, quien enfrenta una fuerte presión política interna derivadas de sus adversarios y enemigos políticos.
Con Honduras, predominó un tono diplomático, sin entusiasmo. “Espero que podamos seguir trabajando para promover la democracia y el Estado de derecho, fomentar la prosperidad, combatir la delincuencia transnacional y poner fin a la inmigración ilegal”, citó el mensaje de Rubio, sin más críticas directas como el caso de Nicaragua, pero sin los elogios ocurrido con El Salvador o Guatemala.
El contexto de tensiones políticas internas y percepciones de riesgo en la inversión extranjera en Honduras se ha visto extrapolado a la relación con Washington. En conjunto, los saludos de Rubio marcan las prioridades de Washington en la región: respaldar a los gobiernos con los que mantiene cooperación estratégica, tender puentes donde existen oportunidades económicas o migratorias, y mantener la presión sobre Managua como principal factor de inestabilidad política en el istmo.