El ascenso de Maurice Ortega Murillo como máxima autoridad en el mundo del deporte nicaragüense es meteórico. No importó su poca experiencia como dirigente de alguna disciplina deportiva, mucho menos su escaso liderazgo político. Su designación directa fue una necesidad del régimen Ortega-Murillo por controlar lo que ocurre dentro de este campo. “Y quién mejor que su hijo para el trabajo”, explicó una fuente vinculada al Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) a DIVERGENTES.
La fuente, que solicitó el anonimato por seguridad, dado el carácter violento del régimen sandinista, afirmó que el nombramiento de Maurice, séptimo hijo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, como máxima autoridad de la dictadura en el deporte nacional, es para controlar movimientos de dinero, restringir las libertades de algunos directivos y limpiar la imagen misma del orteguismo en estos escenarios.
“El desfalco de dinero en el deporte nicaragüense ha sido histórico. La mayoría de dirigentes usaban el presupuesto para su beneficio. Desde ‘alquilar’ sus propias casas como oficinas, hasta inventarse gastos de eventos que nunca se realizaban en el país. La corrupción nunca antes había sido castigada y vigilada como ahora, con el nombramiento de Maurice”, afirmó otra fuente del Ministerio del Interior (Mint) a este medio de comunicación.
Con este antecedente de fondo y con la necesidad de adueñarse de un espacio que hasta ahora no era “del todo político”, el régimen sandinista decidió que el personaje idóneo para tener el control del deporte en el país era Maurice Ortega, quien hasta antes de ese nombramiento únicamente participaba en recibimientos en el aeropuerto a figuras que simpatizaban abiertamente por el régimen sandinista, y lo hacía como “representante del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional”.
“Maurice se dedicaba a la producción y supervisión de los eventos públicos, como la celebración del 19 de julio y actos en los que sus padres estaban presentes. A veces iba al aeropuerto a recibir al (excampeón de boxeo) Chocolatito, pero no tenía la presencia mediática de ahora. Quizás estaban poco a poco metiéndolo en todo eso”, dijo la fuente vinculada al IND.
Para ese entonces, entre 2019 y 2022, los medios de comunicación de la propaganda sandinista no tomaban como referencia sus declaraciones. Por ejemplo, en una nota publicada en el 19 Digital el primero de marzo de 2020, a pesar que Maurice estuvo en el recibimiento de Román “Chocolatito” González, luego de obtener su quinto título del mundo, tras noquear al británico Khalid Yafai, quienes hablaron fueron Enrique Armas, vicealcalde de Managua, y Milton Ruiz, coordinador nacional de la Juventud Sandinista, uno de los brazos represores del régimen.
El único registro en la nota fue la referencia del hijo de los Ortega-Murillo como representante del Gobierno. Ese año, el “Chocolatito” defendería su corona exitosamente, y de nuevo sería recibido por las autoridades sandinistas. Y otra vez la voz cantante la llevaron Ruiz y Armas. Maurice se ocultó de los reflectores.
De las sombras a los reflectores

Hasta antes de su ascenso como el “mandamás” del deporte en Nicaragua, lo único que se conocía de Maurice, hablando deportivamente, era su fanatismo por Boca Juniors, uno de los clubes más importantes de Argentina; y su afición por el Bóer, un equipo de béisbol nicaragüense que compite en el torneo de primera división Germán Pomares, y en la Liga Profesional. Su cercanía con los boxeadores Román González, y los gemelos René y Félix Alvarado, era más por admiración, que por un gusto por el boxeo en Nicaragua.
Según publicaciones periodísticas, Maurice era de los hijos de los Ortega-Murillo que poco le gustaba figurar en público. Está casado con Blanca Díaz Flores, hija de Francisco Díaz, vínculo que le ha permitido a éste eternizarse como jefe de la Policía de Nicaragua. A pesar de haber estudiado junto a su hermano Laureano Ortega en Costa Rica, no compartía ese “gusto” por una carrera política dentro del gobierno de sus padres. Lo suyo, tal y como escribió Magazine, de La Prensa, fue la producción audiovisual.
“Maurice se ha dedicado a la televisión después de que su padre lo pusiera al frente del Canal 13 junto a sus hermanas Camila y Luciana Ortega Murillo en junio de 2011”, señala la publicación de 2022.
Canal 13 es un canal de televisión abierta cargado de propaganda sandinista, fundado en 2011 con fondos públicos por Maurice y sus hermanas Camila y Luciana. En 2014, el séptimo de los hijos de los Ortega-Murillo asumió el control de TV Noticias del Canal 2, “históricamente el sistema informativo líder en Nicaragua, cuando ese canal fue absorbido por el régimen Ortega-Murillo”.
En los actos públicos, era el responsable de las pantallas y despliegues audiovisuales de sus padres. También coordinaba el show de Nicaragua Diseña, un evento creador por su hermana Camila Ortega Murillo, también financiado con dinero público, según distintas publicaciones periodísticas.
Sobre su papel en la política dentro del régimen sandinista, la fuente del Mint entrevistada para este reportaje, señaló que Maurice, si bien era importante en las transmisiones y algunas asignaciones puntuales, no era protagonista como sus hermanos Laureano o Juan Carlos Ortega. Tampoco pedía a gritos un papel en particular. “Estaba cómodo en el Canal, siendo fanático de Boca y cercano con algunos deportistas”, afirmó.
A cargo de vigilar el dinero del IND

Sin embargo, toda esa calma se interrumpió en 2024, cuando el régimen empezó una feroz persecución contra funcionarios sandinistas que robaron dinero de las distintas instituciones del Gobierno. Según la fuente del Mint, una de las instituciones en las que las auditorías ejecutadas por la Contraloría y la Procuraduría General de la República reportaron mayor desfalco fue el IND.
“Las auditorías revelaron que había desfalco en otras federaciones (deportivas) y que esto no se estaba controlando. Entonces, para perseguir a los ladrones y a la misma vez tener más protagonismo en esta área, se acordó designar de facto a Maurice como delegado presidencial. A la par de esto, se nombró a Daniel Pérez, como otro codirector del IND, para que acompañara en la parte política a Maurice”, destacó la fuente.
El nombramiento de Pérez y el ascenso de Maurice como delegado ocurrieron en fechas cercanas. El otrora asesor pedagógico del Mined fue ratificado en la Gaceta, Diario Oficial, en noviembre de 2024, mientras que la designación de facto del hijo de los Ortega-Murillo se empezó a promover en los medios sandinistas ese mismo mes.
El 26 de noviembre de 2024, durante el abanderamiento de seleccionados de voleibol playa, por primera vez el 19 Digital nombró a Maurice como delegado presidencial. En esa misma nota de prensa, Pérez todavía era referenciado como coordinador nacional del Movimiento Deportivo Alexis Argüello y del Instituto Nicaragüense de Deportes.
Fue hasta el 5 de diciembre de ese mismo año, durante otro abanderamiento de la selección nacional de voleibol sub19, que en la misma nota de el 19 Digital, que ambos, Maurice y Pérez, fueron citados por este medio sandinista con sus nuevos cargos.
“Aunque existen cuatro codirectores en el IND, el que siempre acompaña a Maurice es Daniel Pérez. Pocas veces he visto al arquitecto Marlon Torres, que tiene años en la institución. Solo lo recuerdo para el Pre-Clásico de béisbol, en febrero de este año, pero después la sombra ha sido Daniel. No sé si tienen una estrecha relación, no sé si son amigos de antes. Lo que me han dicho es que es su mano derecha por la inexperiencia de Maurice en los temas políticos”, compartió la fuente del IND entrevistada para este artículo.
Maurice: la cara joven que controla y abandera con la rojinegra
La llegada de Maurice Ortega al mundo del deporte en Nicaragua ha sido una sorpresa para los funcionarios de las distintas federaciones deportivas del país. Primero, porque es una autoridad impuesta que no tiene un bagaje en este mundo, y segundo, porque detrás de su rostro amable y “joven”, se encuentra un aparataje político cuya misión es defenestrar a figuras históricas que han permanecido en puestos de distintas disciplinas deportivas.
El ejemplo más claro y reciente, fue el de Bayardo Arce, asesor presidencial en temas económicos del régimen sandinista, quien desde hace más de una década estuvo ligado al béisbol profesional, hasta que en este año 2025 fue señalado y apresado bajo el supuesto de “irregularidades en transacciones relacionadas con bienes, propiedades y sociedades que podrían afectar el patrimonio nacional”, de acuerdo a lo establecido por la nueva Procuraduría General de Justicia.
En 2008, la Liga profesional de béisbol no se jugó por falta de patrocinadores. Fue Arce quien, al año siguiente, consiguió financiamiento privado y respaldo del régimen para revivirla. Bajo su tutela, la Liga se consolidó como un negocio atractivo, capaz de fichar a peloteros internacionales, generar taquilla y multiplicar los contratos de patrocinio. En paralelo, el Bóer, el equipo capitalino más popular y con mayores recursos, se convirtió en su bastión.
“Aparentemente no es una mala persona. Pero actúa bajo los intereses de sus padres. Entonces todos los presidentes de federaciones están alerta porque no se sabe cuándo la guillotina va a pasar por sus oficinas”, compartió un trabajador de una federación deportiva, quien también habló bajo condición de anonimato con DIVERGENTES.
Imponiendo la bandera sandinista de sus padres

Como delegado de sus padres en el deporte nicaragüense, Maurice se ha encargado de posicionar la bandera rojinegra en los principales actos de abanderamiento de selecciones nacionales de distintas disciplinas en Nicaragua.
La primera vez que la bandera rojinegra apareció en un acto de estos fue previo a la participación de la selección nacional de béisbol de cara al Preclásico. Luego vino un sin número de eventos similares en los que Maurice se encargó de que ocurriera lo mismo.
De hecho, en mayo de 2025, por primera vez en la historia de los abanderamientos de selecciones nacionales de fútbol de Nicaragua previo a un torneo oficial de la FIFA, la bandera rojinegra, fue sostenida por los atletas frente a las cámaras de los medios de comunicación. Ocurrió en la presentación de la Selección Nacional Femenina Sub-20, en el Estadio Nacional, antes de su participación en el Premundial de Concacaf, a realizarse en Costa Rica.
“No solo es el control en el deporte para vigilar presupuestos. Sino el posicionamiento del Frente Sandinista como una marca en estos eventos que hasta ahora no habían llenado. Luego tenés la Americup, los juegos Codicader, el recibimiento de atletas que han ganado medallas de oro en torneos internacionales… o el nombramiento de mánagers como Dusty Baker. Es la extensión de sus padres en el deporte nicaragüense”, expresó la fuente del IND.
El discurso de Maurice cada vez que le toca hablar frente a las cámaras de los medios sandinistas es enteramente político y conciliador, de agradecimiento a la figura de sus padres por “el buen Gobierno” que controla a Nicaragua. Eso sí, la narrativa que usan sus padres, aunque la repite como quien memoriza una frase previo a una audición de película, aún no es tan marcada.
Apenas tiene poco menos de un año en su nueva función. Pero las fuentes entrevistadas para este reportaje, consideraron que tarde o temprano, su mano suave puede hacerse de hierro, quizás por la influencia de sus padres y el régimen dictatorial que presiden.
“Maurice es una apuesta de sus padres en el deporte por garantizar control, así como Laureano en los negocios internacionales, o Rafael en los rubros operativos… lo único que no controla, hasta ahora, es el fútbol nacional, porque ahí sigue Fidel Moreno… pero dicen que es cuestión de tiempo. Tendremos que esperar para ver si sobre la figura de Fidel emerge la del hijo de los ‘copresidentes’ o no”, finalizó la fuente del Mint.