Lo dicho:
“Tenemos la tasa de inflación más baja de la región centroamericana, según los datos del Banco Central de Nicaragua. Al haber menos inflación, significa que hay más poder adquisitivo de l@s Trabajador@s, en cuanto a su salario”, dijo la ministra del Trabajo, Johana Flores en ocasión del Día del Trabajador en una entrevista con la Revista En Vivo del propagandista Canal 4 de Televisión.
Clasificación:
Verificamos:
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sostiene desde su retorno al poder un discurso de estabilidad económica, destacando indicadores como el acceso a la canasta básica —estimada actualmente en más de 21 000 córdobas— y una tasa de ocupación laboral del 97%, como señales de prosperidad. Sin embargo, estos datos no reflejan completamente la realidad de los hogares nicaragüenses.
En esa misma línea de discurso oficial, la ministra del Trabajo, Johana Flores, afirmó que Nicaragua tiene la inflación más baja de Centroamérica. Pero, la afirmación es falsa. Aunque el país registra una inflación reducida, no es la más baja de la región.
Si bien el Banco Central de Nicaragua (BCN) reportó que la inflación interanual se ubicó en 2.7% en marzo de 2026, considerado uno de los niveles más bajos registrados en los últimos años, no posiciona al país como el de menor inflación en la región. De hecho, según el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), la inflación acumulada de 2025 fue de 2.70%, ligeramente inferior al 2.84% registrado en 2024, lo que confirma una tendencia a la baja, pero no un liderazgo regional.
Al comparar con otros países de Centroamérica, Nicaragua no ocupa el primer lugar.
Costa Rica, por ejemplo, registró deflación (-1.23% en diciembre de 2025), es decir, una reducción general de precios. El Salvador cerró 2025 con una inflación de 0.91% y Guatemala con 1.65%, todos por debajo del nivel reportado por Nicaragua. Honduras, por su parte, presentó una inflación de 4.98%.
El propio BCN atribuye esta desaceleración a factores como la estabilidad cambiaria, el mantenimiento del deslizamiento de la moneda en 0%, los subsidios estatales —especialmente en combustibles y transporte— y una menor presión inflacionaria internacional.
¿Menos inflación significa más poder adquisitivo?
No necesariamente.
Una inflación baja puede contribuir a estabilizar los precios, pero el poder adquisitivo depende también de otros factores, como el nivel de ingresos, el empleo y el costo real de la vida.
En el caso de Nicaragua, el mercado laboral muestra limitaciones importantes. A febrero de 2026, el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social reportaba 813 056 personas afiliadas, lo que refleja que una parte significativa de la población trabaja en condiciones informales o de baja productividad.
Esto significa que, aunque los precios crezcan a menor ritmo, los ingresos no necesariamente alcanzan para cubrir las necesidades básicas de los hogares.
Estos datos muestran que, aunque Nicaragua presenta una inflación relativamente baja, no es la más baja de la región. Por lo tanto, la afirmación de la ministra es falsa. Si bien el país experimentado una desaceleración en el crecimiento de los precios, esto no implica que lidere en estabilidad de precios en Centroamérica ni que los efectos económicos sean homogéneos para toda la población.