Obispo Álvarez: «Nicaragua sufre una especie de hecatombe sanitaria»

«Cientos de miles de nicaragüenses en hospitales ya desbordados, ya tantos de ellos sin capacidad para responder adecuadamente a las urgencias y a las urgentes necesidades médicas de tantos enfermos», sostuvo el religioso. El gobierno continúa minimizando el impacto del virus.


Nicaragua sufre «una especie de hecatombe sanitaria» a causa de la pandemia de la covid-19, que ha dejado «incontables muertes», dijo este jueves el obispo de Matagalpa Rolando Álvarez. «En esta curva epidemiológica de alcances insospechables estamos viviendo tristemente una vorágine, una especie de hecatombe sanitaria», insistió Álvarez, obispo en una misa trasmitida a través de redes sociales y en la que dedicó su homilía a hablar de la pandemia.

Nicaragua, un país de 6,5 millones de habitantes, registró 615 nuevos casos confirmados de la covid-19 en los últimos siete días, la cifra más alta desde que se detectó el virus en este país, y también reportó una muerte a causa de la enfermedad, para sumar 201 desde el inicio de la pandemia, según un informe del Ministerio de Salud.

El jerarca comparó a Nicaragua con «un pueblo crucificado» y «flagelado» por la pandemia y que «camina por las sendas del dolor» por «este virus terrible, traicionero y mortal, un virus letal que golpea la humanidad».

«Cientos de miles de nicaragüenses en hospitales ya desbordados, ya tantos de ellos sin capacidad para responder adecuadamente a las urgencias y a las urgentes necesidades médicas de tantos enfermos», sostuvo.

El prelado se preguntó cuántos hermanos están hoy intubados, con oxígeno, otros en un lecho de hospital, o gente que colapsa al no encontrar un medio para atenderse, y «muchos prefieren quedarse en casa». El obispo indicó que «ahora ya no se necesitan de las redes (sociales) para saber de los incontables casos y de los incontables muertos que día a día están acaeciendo en nuestra patria (…), porque ahora todos nos damos cuenta, de primera mano, y personalmente nos enteramos a través del pariente, el amigo, el vecino, el conocido que nos pide una oración».

«Esa es la realidad sanitaria de nuestro pueblo. Un pueblo que camina por la senda del dolor, flagelado por una pandemia descontrolada y, lamentablemente, por aglomeraciones de un pueblo pobre, sencillo, bueno, humilde, pero que muchas veces es alentado y desinformado para realizar esas aglomeraciones».

Régimen rechaza confinamiento

El lunes pasado, el presidente Daniel Ortega rechazó aplicar un confinamiento ante el repunte de casos de la covid-19. «Encerrándose es como enterrar la cabeza como el avestruz y morir», argumentó el mandatario, para quien el confinamiento «no fue la solución, más bien provocó más muertes y más problemas intrafamiliares» en los países que lo aplicaron.

«Hay que saber salir a la calle, haciéndolo con cuidado; hay que saber ir al trabajo, haciéndolo con cuidado», señaló Ortega, que se ha declarado en contra de la campaña «Quédate en casa» porque, a su juicio, destruiría la economía local, que se ha contraído desde 2018 y que es mayoritariamente informal.

Nicaragua acumula 12.153 contagios y 201 muertes por la covid-19 desde marzo de 2020, según el Ministerio de Salud. Los datos oficiales mantienen el contraste con los del Observatorio Ciudadano Covid-19, una red de médicos independientes que da seguimiento a la pandemia y que reporta 4.201 fallecimientos por neumonía y otros síntomas relacionados con el nuevo coronavirus, así como 23.225 casos sospechosos de contagio, datos que no son reconocidos por las autoridades.

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