Ortega expulsa de Nicaragua a la congregación religiosa fundada por Santa Teresa de Calcuta

A pesar que la congregación no ha sido todavía decapitada por la Asamblea Nacional, el régimen consumó este martes el cierre de facto de la Asociación Misioneras de la Caridad y ordenó a las monjas abandonar el país, quienes están empacando sus pertenencias, mientras la incertidumbre campea entre los beneficiados por sus obras sociales

Sede de uno de los albergues de la Congregación en la ciudad de Granada. DIVERGENTES.

La congregación religiosa Asociación Misioneras de la Caridad, fundada por Santa Teresa de Calcuta, fue expulsada este martes por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en un contexto de cierre masivo de organizaciones de la sociedad civil ejecutado por la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo. Aunque esta vez, con las monjas, el Parlamento no ha disuelto a la organización, la clausura ha sido comunicada de facto. 

Según fuentes de la congregación, a las monjas les dieron un plazo fatal para abandonar el país, mientras que los beneficiarios de sus obras caritativas quedan en la incertidumbre. 

DIVERGENTES se comunicó con la casa contemplativa de las religiosas ubicada en Satélite de Asososca y confirmaron la información del desalojo. La hermana Joevin, quien atendió el teléfono, aseguró que continúan dentro de las instalaciones, y que hasta la publicación de esta nota están empacando sus pertenencias. Sobre sus obras caritativas, aseguró no tener más detalles, pero que posiblemente reubicarán a los beneficiarios.

La Asociación Misioneras de la Caridad fue creada en Nicaragua el 16 de agosto de 1988, bajo el primer régimen de Ortega (1979-1990), tras una visita al país de la Madre Teresa de Calcuta. Las religiosas administran el Hogar Inmaculado Corazón de María, en la ciudad de Granada: allí acogen a adolescentes abandonados o abusados y les ayudan a reinsertarse en la vida.

También tienen un asilo de ancianos en Managua; un proyecto de refuerzo escolar a estudiantes en situación de riesgo, y una guardería para familias sin recursos. 

Cortesía de Voz Católica Nicaragua

La congregación hermanas Misioneras de la Caridad está en la lista que introdujo el diputado sandinista Filiberto Rodríguez la semana pasada de 101 organizaciones que decapitarán en los próximos días. De modo que con la aniquilación de este nuevo centenar de oenegés, el régimen sumaría un total de 758 organismos cerrados

Además de esta congregación, la lista contempla otras asociaciones como la Fundación para el Desarrollo Integral del Río San Juan y la Asociación Nicaragüense de Apoyo a Pequeños Agricultores. A lo largo de estos meses, el régimen ha cancelado la personería jurídica de organizaciones de incidencia social en el país. Entre las clausuradas figuran organismos feministas y de derechos humanos. 

La clausura de esta congregación llega en medio de una férrea persecución contra la Iglesia Católica, que ha dejado la detención del sacerdote, Manuel Salvador García, párroco de la parroquia El Calvario en Nandaime. El Ministerio Público fabricó toda una escena en la que el cura ha sido declarado culpable del delito de amenaza con arma en contra de cinco reconocidos sandinistas. Además, el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) ordenó sacar del aire al Canal Católico de la Diócesis de Matagalpa, el segundo propiedad de la Iglesia Católica que es vetado en los últimos dos meses, informó este martes la televisora que lo administra, TV Merced.

El mismo argumento 

La Asociación Misioneras de la Caridad fue creada en Nicaragua el 16 de agosto de 1988, bajo el primer régimen de Ortega (1979-1990), tras una visita al país de la Madre Teresa de Calcuta. Cortesía

Para justificar su cierre, el Ministerio de Gobernación advierte en un informe de que las Misioneras de la Caridad “han incumplido sus obligaciones” y cita hasta tres leyes. Entre ellas están la norma que regula estas entidades o la llamada ‘Ley 977’; esto es, la Ley Contra el Lavado de Activos, el Financiamiento al Terrorismo y el Financiamiento a la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva.

En concreto, el informe señala que las hermanas Calcutas no están acreditadas por el Ministerio de Familia para funcionar como guardería, centro de desarrollo infantil, hogar de niñas ni asilo de ancianos, y que tampoco tienen permiso del Ministerio de Educación para tareas de refuerzo de aprendizaje.

El Gobierno insiste en el texto en que las hermanas no reportaron activos fijos ni informaron de las actividades realizadas en la ciudad de Granada, y que sus ingresos por donaciones no coinciden con los informes presentados. Además, su junta directiva está integrada en exclusiva por personas extranjeras, y la nueva Ley –en vigor desde hace dos meses– establece que solo pueden ser de fuera de Nicaragua el 25 % de integrantes. (Con información de EFE).