Ortega radicaliza su salida de la OEA con ocupación policial de la oficina del organismo

El allanamiento ocurrió después de un virulento comunicado del régimen, que cataloga a la organización como “diabólico instrumento”. El gobierno también retiró a sus representantes en Washington, tensando por completo la relación. Sin embargo, la OEA dice que Nicaragua debe cumplir con sus compromisos en los próximos dos años

Agentes de la policía nacional resguardan hoy las oficinas de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Managua

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó ocupar policialmente la oficina de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Managua la noche de este domingo, después que el canciller Denis Moncada leyó un vociferante comunicado en el que ratificaron “la invariable decisión de abandonar” el organismo interamericano.

La toma del inmueble, así como el retiro de los representantes de Managua en Washington, radicaliza la salida de Nicaragua de la OEA, un proceso que inició en noviembre pasado y dura dos años.

“Retiramos las credenciales de nuestros representantes, los compañeros Orlando Tardencilla, Iván Lara y Michael Campbell. No tendremos presencia en ninguna de las instancias de ese diabólico instrumento del mal llamada OEA”, señaló el régimen.

En una declaración leída por el canciller Denis Moncada, el gobierno Ortega-Murillo ratifica la “invariable decisión de abandonar la OEA, según lo expresado el día 19 de noviembre del 2021”.

“Y, al confirmar nuestra denuncia y renuncia irrevocables, ante esta calamitosa, truculenta y mentirosa dependencia del Departamento de Estado del imperialismo yanqui, también comunicamos que a partir de esta fecha dejamos de formar parte de todos los engañosos mecanismos de este engendro, llámense Consejo Permanente, llámense comisiones, llámense reuniones, llámense Cumbre de las Américas”, agregó.

Asimismo, Moncada anunció el cierre de las oficinas de la OEA en Managua: “Tampoco tendrá este infame organismo, en consecuencia, oficinas en nuestro país. Su sede local ha sido cerrada”, dijo. Minutos después del anuncio, la Policía Nacional rodeó las oficinas de la OEA en Nicaragua, ubicadas a las afueras de Managua, mientras sus símbolos eran desmontados.

“Nicaragua no es colonia de nadie, por lo tanto no es parte de un ministerio de colonias. Al denunciar y renunciar a ese mecanismo infernal del cual nos retiramos inmediatamente en absoluta dignidad, ratificamos, eso sí, nuestro respeto, cariño y reconocimiento, a Cuba y Venezuela, heroicos, y a los pueblos que valientemente libran sus luchas, y que nos han acompañado y acompañan en las batallas”, sostuvo.

OEA tilda de ilegitimidad

Vista parcial de la primera sesión del Consejo Permanente de la OEA que estudia la crisis en Nicaragua. EFE/Lenin Nolly

La OEA reaccionó a la ocupación de su oficina en Managua a través de un comunicado en el que, además de considerar ilegítima la acción, advierten que los archivos y documentos en el edificio “gozan de la más absoluta inviolabilidad”. “Su violación por las autoridades nicaragüenses les hace internacionalmente responsables por sus consecuencias”, dice la comunicación publicada por Almagro.

Según el organismo, la ocupación de la oficina “es una violación de las más elementales normas internacionales. Nicaragua es miembro fundador de la OEA. Si bien ha denunciado su Carta, esta denuncia solo entrará en vigor a fines del año 2023, sujeta a que para entonces este país haya cumplido con todas las obligaciones que el Sistema Interamericano le impone a todos sus miembros, en el respeto y cumplimiento de sus fines y propósitos”, reza el comunicado.

El Gobierno ya había anunciado su decisión de retirar al país de la OEA en noviembre pasado, luego de que el organismo rechazara la legitimidad de las elecciones celebradas ese mes, en las que el presidente Daniel Ortega obtuvo una nueva reelección, con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, y con siete de sus adversarios en prisión y dos en el exilio.

La permanencia de Nicaragua en la OEA estaba en duda desde que el organismo aprobó el proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana por los señalamientos contra Ortega sobre violaciones a los derechos humanos en 2018, en el marco de las manifestaciones antigubernamentales que, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dejaron 355 muertos.

Hasta ahora la OEA no ha aplicado la Carta Democrática Interamericana. El retiro de Nicaragua se hará oficial en noviembre de 2023, una vez que se cumplan dos años desde el anuncio de su decisión.

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