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Ortega reaparece en un 19 de julio ‘made in China’ y advierte: “A los vende patrias se les captura y se les procesa”

En el acto por el 46 aniversario de la revolución sandinista, cargado de retórica antioccidental, Daniel Ortega reapareció balbuceante y evitó toda alusión directa a la crisis política que vive Nicaragua. En cambio, lanzó una amenaza contra los opositores al llamar a reforzar la “vigilancia revolucionaria” para encarcelar a los llamados “vende patria”. Exaltó a China y Rusia, y criticó tímidamente las deportaciones desde Estados Unidos, sin atreverse a nombrar a Donald Trump.

Fotos tomadas de Presidencia.

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En el acto por el 46 aniversario de la revolución sandinista, celebrado este sábado 19 de julio en Plaza la Fe y cargado de retórica antioccidental, Daniel Ortega reapareció balbuceante y sin ofrecer una sola mención a la crisis política, la represión o el exilio masivo que vive Nicaragua. En lugar de hablar del país real, dedicó su discurso a elogiar a China y Rusia, y lanzó una amenaza directa contra los opositores al pedir “no descuidar la vigilancia revolucionaria” y advertir que “los terroristas, vende patrias… sabrán cuando se les descubra, se les captura y se les procesa”.

La amenaza, lanzada ante empleados públicos, fuerzas armadas y una raquítica representación internacional, se convirtió en el único mensaje de peso en un discurso de más de una hora, desordenado y plagado de referencias históricas imprecisas. Ortega invocó a Mao Tse Tung y al Ejército Rojo como fuentes de inspiración del Frente Sandinista. Atribuyó a China y Rusia la derrota del nazismo y acusó a Europa de “seguir cometiendo crímenes coloniales” bajo el escudo de la OTAN. En paralelo, exaltó una supuesta “paz nacional” mientras en el país persisten 54 personas presas por razones políticas y una represión sostenida contra voces disidentes.

“Por eso tenemos que mantenernos siempre con todas las tareas que tenemos que cumplir, estudio, preparación, trabajos en diferentes actividades, sin descuidar, ahí en el lugar donde estamos trabajando, ahí en el Barrio donde estamos trabajando, sin descuidar la vigilancia revolucionaria, y que de esa manera no les quede espacio alguno a los terroristas, a los conspiradores, a los vendepatrias, porque sabrán que en cuanto se les descubra, se les captura y se les procesa”, ordenó Ortega.

En esta ocasión ni Cuba ni Venezuela enviaron a representantes de alto nivel. Sin embargo, Ortega y Rosario Murillo –la maestra de ceremonia en jefa del evento partidario y familiar– trataron de disimular la ausencia con funcionarios chinos y rusos de perfil bajo. Los dos personajes relevantes en la tarima florida fueron Ma Hui, Viceministro del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de China; y Anna Yurievna Kuznetsova, Jefa adjunta de la Duma estatal de Moscú. 

Preparando recomendación…

A nivel simbólico en la puesta en escena del 19 de julio, lo más llamativo fue la participación preponderante del Ejército en el acto. A diferencia de años anteriores cuando los militares se limitaban a asistir a la cita, esta vez la institución protagonizó el traslado de los pabellones de Nicaragua y el Sandinista. Además, de lanzar 21 cañonazos en un gesto que, según analistas políticos consultados durante la transmisión del evento, envía un mensaje inequívoco: “la capitulación del Ejército como institución a los dictados dictatoriales, pero en especial al de Rosario”. 

Crítica deportaciones sin mencionar a Trump

deportados nicaragüenses
Vuelo de deportados llegando a Managua.

Uno de los pasajes más ambiguos del discurso fue su referencia a la política antimigratoria de Donald Trump. Ortega mencionó la separación de familias migrantes y la escasez de mano de obra en el país norteamericano, pero evitó por completo nombrar al presidente republicamo, principal responsable del actual endurecimiento de las deportaciones.

Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, la administración Trump ha intensificado la expulsión de migrantes a niveles sin precedentes. Según datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), solo en junio fueron arrestados 30 000 inmigrantes y deportados 18 000. Nicaragua figura entre los principales destinos: 22 vuelos con 2,527 nicaragüenses han sido enviados de vuelta a Managua en apenas seis meses.

Pese a esto, Ortega no hizo alusión a la llegada de estos vuelos ni cuestionó de forma directa al gobierno estadounidense. Se limitó a decir que “los migrantes son los que hacen el trabajo más duro” y que “las empresas norteamericanas se están quejando”. La omisión del nombre de Trump contrastó con los constantes ataques que dedicó a Europa, a la que acusó de racismo, colonialismo y crímenes contra el pueblo palestino.

¿Acuerdo o cooperación silenciosa?

El Departamento de Estado de Estados Unidos respondió a una consulta de DIVERGENTES asegurando que no existe un acuerdo bilateral formal con el régimen de Ortega para recibir deportados. “No hay acuerdo. El régimen nicaragüense tiene la responsabilidad de aceptar con prontitud el regreso de sus ciudadanos que residen ilegalmente en Estados Unidos. La dictadura de Murillo-Ortega comprende las consecuencias de no cumplir con esta responsabilidad”, dijo un funcionario del Departamento.

Sin embargo, especialistas en migración como Andrew Selee, director del Instituto de Políticas Migratorias, han advertido que la operación de estos vuelos supone necesariamente algún tipo de entendimiento entre ambos gobiernos. “No puede Estados Unidos llevar un avión a Nicaragua sin un acuerdo con el gobierno nicaragüense. No sabemos qué se da a cambio, si Estados Unidos ejerce presión o la retira. Pero obviamente no está recibiendo los aviones de gratis el régimen Ortega-Murillo”, explicó Selee en entrevista con el programa Esta Semana.

La polémica sobre este supuesto acuerdo se reavivó luego de que la embajada estadounidense en Managua publicara, el 29 de junio, una imagen de un avión C-17 de la Fuerza Aérea descargando deportados nicaragüenses. El post iba acompañado de un mensaje contundente: “Si intentas cruzar ilegalmente, serás detenido y serás expulsado. Informe a sus amigos y familiares: la aplicación CBP Home es la mejor opción para evitar el arresto, la detención y la deportación forzosa”.

Más retórica antiimperialista

Ortega reaparece en un 19 de julio ‘made in China’ y advierte: “A los vende patrias se les captura y se les procesa”

Un reportaje publicado por DIVERGENTES en marzo de 2025 reveló que, a diferencia de Cuba o Venezuela, el régimen sandinista ha sido un colaborador eficiente de las autoridades migratorias estadounidenses. Según el investigador Manuel Orozco, Nicaragua ha recibido deportados de manera sistemática durante todas las administraciones estadounidenses. Entre 2014 y 2024, el país recibió el 3% del total de deportaciones, pero en los últimos tres años esa cifra aumentó al 7%, en parte por el incremento del éxodo nicaragüense.

Durante el gobierno de Joe Biden se deportaron 9,960 nicaragüenses, la cifra más alta registrada. No obstante, los datos del ICE muestran que la actual administración de Trump podría superar ese número en menos de un año, en línea con su promesa de campaña de deportar a 11 millones de inmigrantes.

Mientras Ortega arremete contra “el imperio” en los discursos del 19 de julio, su régimen sigue funcionando como pieza clave en la maquinaria migratoria de Estados Unidos. Y mientras exige vigilancia interna contra opositores, colabora externamente con un sistema de deportaciones que impacta directamente en los miles de nicaragüenses que huyen del país que él asegura “gobernar en paz”. 


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