El Departamento de Estado de Estados Unidos asegura que no existe un acuerdo concreto y bilateral entre el país norteamericano y la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo para recibir a deportados nicaragüenses.
“No hay acuerdo. El régimen nicaragüense tiene la responsabilidad de aceptar con prontitud el regreso de sus ciudadanos que residen ilegalmente en Estados Unidos. La dictadura de Murillo-Ortega comprende las consecuencias de no cumplir con esta responsabilidad”, dijo un funcionario del Departamento de Estado en respuesta a una consulta hecha por DIVERGENTES.
El Departamento de Estado ha reportado que desde la llegada al poder de Donald Trump el 20 de enero de 2025, Nicaragua ha recibido 22 vuelos, con 2527 nicaragüenses deportados desde Estados Unidos.
La polémica por la existencia de un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y el régimen sandinista fue avivada por el reciente anuncio de la embajada norteamericana en Managua de la llegada de un avión C-17 de la Fuerza Aérea con deportados nicaragüenses.
“Los nicaragüenses deben saber que Estados Unidos está aplicando con firmeza sus leyes migratorias. Si intentas cruzar ilegalmente, serás detenido y serás expulsado. Los extranjeros ilegales deben regresar voluntariamente a sus país de origen. Informe a sus amigos y familiares: la aplicación ‘CBP Home’ es la mejor opción para evitar el arresto, la detención y la deportación forzosa y podría ayudarles a tener más posibilidades de regresar a EE.UU de forma legal en el futuro”, cita el post divulgado por la sede diplomática el 29 de junio de 2025, que acompañaba el reporte de la llegada del avión militar estadounidense.

Andrew Selee, director del Instituto de Políticas Migratorias de Estados Unidos, en una entrevista al programa Esta Semana, consideró la existencia de un acuerdo entre la administración Trump y el régimen sandinista para recibir a los deportados.
“No puede Estados Unidos llevar un avión a Nicaragua sin un acuerdo con el gobierno nicaragüense. No sabemos que se da a cambio de eso de parte de Estados Unidos, si Estados Unidos ejerce algún tipo de presión, si quita algún tipo de presión que habría hecho de otra forma. Pero, obviamente, no está recibiendo los aviones de gratis el régimen Ortega-Murillo” explicó Seele.
Régimen Ortega-Murillo un eficiente cooperador de Estados Unidos
En un reporte especial divulgado por DIVERGENTES publicado el 2 de marzo de 2025, reveló que los discursos antiimperialistas del régimen Ortega-Murillo en realidad son pura retórica que se han traducido en un efectivo acuerdo de colaboración con los últimos gobiernos estadounidenses en el recibimiento de nicaragüenses deportados.
A diferencia de sus pares dictatoriales —Cuba y Venezuela—, considerados como países reacios a recibir a sus ciudadanos deportados, Nicaragua ha aceptado en su totalidad a los nicaragüenses expulsados de Estados Unidos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
En este reporte, el investigador en temas migratorios, Manuel Orozco, señaló que “Nicaragua siempre ha recibido a deportados”, y estas han ocurrido ininterrumpidamente en los diferentes gobiernos del país norteramericano. Solo entre 2014 y 2024, Nicaragua ha captado el 3% de las deportaciones totales, pero en los últimos tres años, la cifra ha aumentado al 7%, debido al gran aumento del flujo migratorio que registró el país, indican las sistematizaciones de Orozco.

El análisis de los datos de DIVERGENTES detalló que 3100 nicaragüenses fueron deportados en los últimos tres años del período del presidente Barack Obama, 5590 en el primer período de Trump y 9960 en el período de Joe Biden, siendo este último la administración con mayor deportaciones a Nicaragua.
Sin embargo, el ritmo de deportaciones que lleva la segunda administración Trump en sus primeros seis meses indica que superará el número de deportaciones establecido por su predecesor demócrata.
Datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) establecen que sus agentes arrestaron a unos 30 000 inmigrantes en junio de 2025, la mayor cifra desde la llegada al poder de Trump, de los cuales 18 0000 fueron deportados.
El presidente republicano prometió en su campaña alcanzar la cifra de once millones de inmigrantes deportados, como eje principal de su estrategia de endurecimiento de las políticas migratorias.