Apenas unas horas después de llegar a Madrid, España, en la mañana de este sábado (madrugada de Centroamérica) el papa León XIV pronunció un fuerte discurso contra la polarización, en un contexto global marcado por las guerras y el avance de la extrema derecha. Desde el Palacio Real de Madrid, instó a los líderes mundiales a no dividir a sus electorados con “simplificaciones estériles” para ganar popularidad y les pidió que escucharan los clamores de paz del mundo.
Así inició León XIV su gira por España, del 6 al 12 de junio, que además de Madrid, lo llevará a Barcelona y las Islas Canarias, epicentro de la emigración en España. En esa región española, cercana a África, el pontífice tiene previsto reunirse con migrantes, mientras que en Madrid lo hará con personas sin hogar. En sus primeras palabras públicas, describió lo que considera “noches oscuras” y expresó la disposición de la Iglesia Católica a servir a la “reconciliación y la paz”.
“Hoy en día, la tentación de ganar popularidad avivando las llamas de la polarización parece haber aumentado en lugar de disminuir, y la dignidad humana sigue siendo vulnerada”, dijo el pontífice en un discurso ante el rey Felipe VI y las máximas autoridades políticas españolas. “Invito a todos a dejar de lado las narrativas divisorias y polarizadoras de su realidad e historia social, para superar las simplificaciones estériles mediante la fructífera apreciación de la complejidad”, añadió.
Las palabras del pontífice pueden ser incómodas para un sector de la derecha española, cuyo discurso contra las personas migrantes se ha intensificado en los últimos meses. En concreto, el partido ultraderechista VOX se opone a un proceso de regularización masiva que beneficiará a más de medio millón de personas sin papeles, a quienes propone expulsar. La defensa del pontífice a la migración ha molestado incluso al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El Papa apela a la razón frente a la escalada en Oriente Medio

Además, León XIV afirmó que la tecnología y los intereses de los prepotentes han sembrado pulsiones de muerte, exacerbado los prejuicios y debilitado el pensamiento crítico. En ese sentido, llamó a los líderes mundiales con responsabilidades económicas, políticas e institucionales a “dar un salto cualitativo” e invertir en educación, sociedad civil y comunidades locales porque, a su criterio, son un “semillero de participación y mediación cultural”.
El Santo Padre ha pedido en reiteradas ocasiones un alto el fuego inmediato en Irán y la reapertura de canales de diálogo entre las partes involucradas en el conflicto. También ha advertido que la guerra no puede traer una paz duradera ni resolver los problemas estructurales de la región. Frente a la escalada entre Irán e Israel, ha apelado a la “responsabilidad y la razón”, e insistido en la necesidad de evitar una expansión del conflicto en Oriente Medio.
Desde España, el pontífice hizo un guiño al respeto del derecho internacional: “El mensaje de paz que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas”. Además, agradeció a España “por su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo”. El Gobierno español ha sido uno de los primeros en rechazar los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.