Paramilitares conducen a familiares de empleados públicos a votar en Masaya

La presencia policial ha sido reforzada en Masaya cerca del cierre de las Juntas Receptoras de Votas, en especial en el barrio indígena de Monimbó. Familiares de trabajadores públicos denuncian de manera anónima que los están presionando para ir a votar, en especial por civiles descritos por los locales como paramilitares.

Paramilitares, protegidos por policías, llevan a ciudadanos a votar al Centro de Votación ubicado en el Inatec Camilo Ortega, en Monimbó. Divergentes.

A pocos minutos del cierre de las urnas, el departamento de Masaya permanece bajo un fuerte dispositivo policial durante la jornada sin competencia de este siete de noviembre, especialmente la zona de Monimbó. En Niquinohomo y Nindirí impera la misma situación, según constató DIVERGENTES en un recorrido. “Aquí siempre hay policías, pero hoy hay mucho más”, dijo una habitante de la zona. Mientras tanto, familiares de empleados públicos denunciaron que paramilitares los están obligando a ir a votar.

Carla*, una habitante de Masaya que llamaremos así por seguridad, contó a DIVERGENTES que ella, como esposa de un trabajador estatal fue obligada a votar. “Tuve que hacerlo obligatoriamente. Él tenía que enviar una foto de nuestros dedos y reportar datos de la Junta Receptora de Votos, y la hora donde votaron ellos y sus esposas. Obviamente yo voté nulo, porque no estoy de acuerdo con esta farsa”. Según esta mujer, los trabajadores públicos “tienen una gran presión. Ayer los hicieron entrar a las 6:00 a.m., porque los hicieron tener asamblea con la UVE (Unidad de Victoria Electorales)”, dijo. 

De acuerdo al observatorio ciudadano electoral Urnas Abiertas, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha violado el silencio electoral “observándose diferentes estrategias para coaccionar a las personas a votar, este siete de noviembre”. Entre las acciones registradas están: plan de movilización, visita casa a casa de militantes sandinistas, ofrecimiento de C$500 córdobas a cambio de votar en la casilla dos, ofrecimiento de programas o beneficios sociales, perifoneo, entre otros. 

Los centros de votación en Masaya se han mantenido con baja afluencia de electores. Divergentes.

En este departamento, reconocidos opositores han sido amenazados de cárcel mediante vía redes sociales, entre ellos Santiago Fajardo, Eliseo Núñez, Ruth Martínez, entre otros. 

En el histórico barrio indígena Monimbó, el despliegue de policías es más notorio que en otros municipios. Camionetas con varios antimotines de la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP) ronda las calles de este departamento, de forma constante. “Ya tienen desde el viernes de andar activados, pero son los mismos policías que andan de civil y paramilitares. Tienen miedo de Masaya, se andan cuidando ellos mismos”, afirmó un hombre mayor de forma anónima. 

En el Colegio Esmeralda Gutiérrez, uno de los Centros de Votación más grandes de este municipio hay notoria presencia de paramilitares, personas vestidas de civil al margen de la ley que operan en alianza con la Policía. En las afueras de este centro también, están apostados motorizados. Camionetas entran constantemente a dejar a simpatizantes. La afluencia de personas en este punto es más notoria que en otros.

En las afueras del Inatec Camilo Ortega, ubicado en Monimbó, está marcada por la presencia de paramilitares con “amansa loco”, es decir bastones policiales. A su vez, agentes policiales merodean la zona. 

El temor en Nindirí está más latente, luego que fueran arrestados y posteriormente liberados los periodistas Mileydi Trujillo y Elvin Martínez. Ayer por la noche, en este mismo sitio, la Policía arrestó a Nidia Barbosa, miembro de la Alianza Cívica en esta ciudad. “Aquí la gente anda como si nada, pero todos sabemos que nada es normal”, dijo un hombre mayor de edad.