Persisten torturas de precandidatos y presos políticos en El Chipote

Unos se están quedando ciegos, otros sufren desnutrición y se desmayan por grave deterioro físico. Familiares de los detenidos exigen visitas con mayor frecuencia y que se les permita la entrega de material de lectura. “No hay condiciones mínimas necesarias para decir que está bien, pero bueno… está con vida”, asegura el hermano de Marcos Fletes, uno de los encarcelados por el régimen.


A pesar de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo permitió una segunda visita a los familiares de los detenidos, las medidas de aislamiento persisten todavía. Los detenidos durante la última oleada de encarcelamientos han perdido hasta 40 libras de peso, casi no se les permite salir al sol y son interrogados de manera insistente. Es decir, la dictadura no ha dado muestras de mejorar las condiciones de los presos políticos, más que permitir visitas de más de una hora.

Las muestras de torturas abundan. Los detenidos presentan, en algunos casos, desnutrición y pérdida de peso excesiva que van desde las 50 y 40 libras menos. En otros, los mareos y la falta de energía se evidencia, tal fue el caso del líder estudiantil Lesther Alemán que apenas pudo sostenerse durante su audiencia inicial. O el de Juan Lorenzo Holmann, quien tiene temor a perder la visión producto de las condiciones precarias en las que permanece.

“La comunicación coactiva es una forma de tortura, así como la privación de alimentos, hacerles perder peso y la falta de atención médica”, aseguró a DIVERGENTES un miembro del Colectivo Nicaragua Nunca + que por motivos de seguridad pidió mantenerse en el anonimato. Las violaciones al proceso de los 37 detenidos por el régimen a partir de junio iniciaron desde el momento de las detenciones, pues la mayoría ocurrieron en horas no hábiles para allanamientos. 

La nueva jornada de visitas tuvo lugar del 11 al 13 de octubre, fecha en la que se permitió el acceso de dos familiares por presos políticos. Sin embargo, ellos exigen que sea con más frecuencia. “Lo que pedimos es verla más seguido, y que nos reciban los alimentos”, aseguró un familiar de Suyen Barahona, miembro de la Unión Democrática Nicaragüense (Unamos), detenida el 13 de junio por la Policía Nacional y acusada del delito de “conspiración para cometer menoscabo a la soberanía nacional”. 

“Suyen está firme e inspiradora. Nos mandó un mensaje a todos de que es importante mantenerse seguro en este tiempo. Ella no se ha quebrado, se mantiene moralmente fuerte y segura de que está ahí por motivos políticos”, relató el familiar. Al momento de su visita, la lideresa opositora se estaba pálida debido a que le habían dado permiso de tomar el sol.

Por su parte, Victoria Cárdenas, esposa de Juan Sebastián Chamorro, desconoce cuánto tiempo más el precandidato opositor permanecerá en las celdas de la DAJ. Desde su arresto han transcurrido 128 días. Hasta ahora, tampoco se sabe si será trasladado al Sistema Penitenciario Nacional. “No nos han dado ninguna información”, dijo a DIVERGENTES

Chamorro es uno de los siete precandidatos detenidos por el régimen Ortega-Murillo, tras haber anunciado sus aspiraciones a la presidencial. El país se encamina a una farsa electoral, en la que la pareja gobernante impuso sus propias reglas y sacó de la contienda a la oposición que podría ganarle. Pese a todo ello, una reciente encuesta de CID Gallup divulgada a inicios de octubre reveló que la intención voto hacia el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ronda el 19 %, frente al 65 % de los opositores. Este ha sido el momento más bajo para el partido de gobierno, cuya tendencia ha ido en picada desde las protestas de abril de 2018.

Pérdidas de pesos y encierro total

Ciudadanos nicaragüenses residentes en Costa Rica participan en una protesta contra el Gobierno de Daniel Ortega frente a la CIDH en San José, Costa Rica. EFE/ Jeffrey Arguedas

Familiares de Marcos Fletes informaron a este medio que el exfuncionario de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCh) –organización acusada de lavado de dinero por el Ministerio Público del orteguismo– ha perdido unas 45 libras en lo que lleva de encierro. Fletes fue acusado de los mismos delitos que la aspirante presidencial Cristiana Chamorro, Walter Gómez y Pedro Vázquez, también extrabajadores. “No hay condiciones mínimas necesarias para decir que está bien, pero bueno… está con vida”, agregó. 

Las autoridades del presidio han negado el ingreso de material de lectura, frazadas y otros utensilios personales. Durante la última visita, Félix Maradiaga, precandidato presidencial, solicitó a sus familiares que insistieran para que dejaran pasar una Biblia. “Es lo único que pidió, que respetaran su libertad religiosa”, afirmó su esposa Berta Valle. 

Las condiciones a las que han sido sometidos este grupo de detenidos son tachadas como torturas por organismos y defensores de derechos humanos. A pesar de estar acompañados, los custodios los obligan a permanecer en silencio absoluto. Los familiares denunciaron que no les aceptan los alimentos preparados por ellos. También les han pedido medicinas sin prescripción médica. 

“Las garantías judiciales comienzan desde el momento de la detención, no solo cuando estás frente a un juez. La obtención de las pruebas han sido ilegales, porque devienen de allanamientos y sustracción de información sin orden”, aseguró el Colectivo Nicaragua Nunca +.

Para el jurista Yader Morazán, la prisión en estos casos no tiene carácter preventivo, sino torturador. “Los presos están cobijados bajo el principio de inocencia. Es decir, no deben ser tratados como culpables. Incluso, en esos casos, la Constitución Política establece que el sistema carcelario tiene que ser humanitario y con fin reeducador. Ni en el extremo mayor deberías ser tratados de esa forma”, agregó.

Persisten violaciones a los derechos humanos

Los familiares de los presos políticos informaron en un comunicado en conjunto que todavía persisten violaciones al debido proceso, como la indefensión absoluta, el acoso durante las visitas y malas condiciones que afectan la salud de los detenidos. La palidez es constante debido a la falta de sol. En las segunda ronda de visitas se constató que el jurista José Pallais ha perdido 50 libras, mientras que José Adán Aguerri unas 30. Se ha constatado que la entrega de medicinas se realiza sin etiquetas, por lo tanto los detenidos no saben qué consumen. 

La Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) también informó que los líderes estudiantiles Max Jerez y Lesther Alemán han sufrido de múltiples desmayos. En sus celdas las luces pasan encendidas las 24 horas del día y el sueño es interrumpido para dar paso a largos interrogatorios. 

Durante las visitas los familiares son fotografiados por los custodios, e incluso denunciaron tratos humillantes. “Incluyeron el registro de nuestra ropa interior y el despojo de objetos de uso personal como lentes de ver, alcoholes de manos, fotografías de seres queridos enfermos y de menores de edad”, informaron.

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